
Estamos seguros de que unos cuantos de nuestros lectores son aficionados a los robots y están puestos en lo último relacionado con el tema, ¿pero cuántos estarían dispuestos a hacer de cobaya para el para el primer robocirujano cardíaco? Aunque había como un millón de médicos controlando desde las pantallas al autómata mientras
reparaba operaba a un paciente italiano de 34 años que sufría de fibrilación auricular (arritmia), no podemos de dejar de temblar ante la idea de que si un 0 fuera cambiado accidentalmente por un 1, el robot metería el escalpelo en algún lugar poco conveniente. Afortunadamente para el valeroso paciente, la operación de 50 minutos terminó sin problemas, principalmente gracias a los datos de otras 10.000 operaciones reales que tenía cargados el matasanos electrónico, por cuyas ¿manos? ya habían pasado más de 40 pacientes. La operación se llevó a cabo en Milán, pero fue controlada y monitorizada desde un PC en Boston por su creador, Carlo Pappone, que lanzará una versión comercial para hospitales este mismo mes.
[Vía
PhysOrg]
[Artículo en
inglés]