Balas con contraseña
La idea de crear armas con funciones de reconocimiento biométrico integradas para evitar su uso por parte de personas que no estén autorizadas no es nueva. Pero lo de proteger con contraseñas las balas ya es otra cosa distinta. Por el momento la idea solo existe en forma de una patente rellenada ayer, pero su inventor, Herbert Meyerle, sueña con un día en que pistola y balas se den un santo y seña antes de poder ser utilizadas. Suena poco práctico, posiblemente porque lo es. ¿Para qué sirve bloquear con contraseñas el arma y la munición si una vez activadas no van a evitar que la pistola sea disparada contra su dueño antes de que caduque la clave? A todas luces, la comprobación biométrica parece infinitamente más fiable, dado que el dueño, y solo el dueño (o los usuarios autorizados) pueden hacer uso del arma, siendo inservible en manos de cualquier otra persona.Claro que todas estas cosas se evitarían si resolviéramos nuestros problemas como los hombres de verdad, con espadones a lo Conan el Bárbaro.
[Artículo en inglés]



























