Un adolescente es golpeado por un rayo mientras escuchaba su iPod

Ser propietario de un iPod no es algo tan divertido como nos quiere vender el departamento de marketing de Apple. Ya sabíamos que los reproductores podían dejarnos sordos, atraer cual imán a los ladrones del metro e incluso despojarte de tu capacidad de decisión, y ahora parece que hasta te puede convertir en la diana de Zeus. Jason Bunch, un adolescente de Colorado, estaba cortando el césped del jardín este pasado domingo cuando de repente se levantó en la cama con la cara cubierta de quemaduras, vomitando y sangrando por los oídos. Aunque no está claro si el iPod que llevaba encima sirvió de antena para el rayo que por poco lo parte en dos, el agujero dejado en la carcasa y el estado de los auriculares (fundidos en sus orejas - au) parecen indicar que el iPod sirvió de conductor para la descarga eléctrica. Lo peor de todo es que no solo Bunch perdió la capacidad auditiva de uno de sus oídos (junto al sentido del equilibrio), además el incidente le obligó a dar plantón a una cita que tenía preparada esa misma noche. Y dudamos que tenga otra oportunidad con la chica después de contarle su increíble excusa.
[Vía The Raw Feed]
[Artículo en inglés]



























