
No importa cuántas cámaras espías o aviones de vigilancia no pilotados haya husmeando en los espacios públicos, su utilidad estará siempre limitada a la cantidad finita de información procesable por los humanos al otro lado de las cámaras. Una nueva investigación de la Universidad de Columbia promocionada por la agencia DARPA, sin embargo, podría aumentar la capacidad de procesamiento de los vigilantes hasta 10 veces más, utilizando la fulgurante capacidad de procesamiento de imagen de la visión cortical. Dado que las personas son capaces de reconocer actividades sospechosas en mucho menos tiempo de lo que tardan en identificar el problema en sí mismo, el profesor Paul Sajda y su equipo han desarrollado un interfaz ordenador-cerebro similar al utilizado para controlar cursores en una pantalla o miembros biónicos, pero capaz de monitorizar la actividad neuronal de un sujeto mientras ve un vídeo, marcando las imágenes que le llaman la atención para ser revisadas más tarde. Una vez perfeccionada esta tecnología (dentro de unos meses, al parecer aún da demasiados falsos positivos) podría ser de gran ayuda para detectar comportamientos/sujetos sospechosos en grabaciones de larga duración, evitando tener que repetirlas una y otra vez o utilizar varios agentes en la labor.
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inglés]