
Justo cuando ya creías que era imposible que más laptops se pegaran fuego por arte de magia, nos encontramos con este PowerBook ahumado. Aparentemente, el portátil solo tenía un año de antigüedad y ni siquiera estaba enchufado, pero aún así decidió incendiarse a las 6 de la mañana, dando un buen susto a su dueño. Menuda forma de despertarse. Así que por favor, gente, tomar nota de esta salva de baterías de Litio-ión y comprobar vuestros
números de serie, no nos gustaría perder a ningún lector. ¿Ok?
[Vía
Cult of Mac]
[Artículo en
inglés]