
Aparentemente el mundo de la fabricación de tarjetas madres está penetrado por la política mas de lo que crees, y esta nueva fusión entre el gigante de las tarjetas madres
Asustek y su pequeño competidor
Gigabyte tiene más vueltas y vuelcos en la trama que un episodio de una novela latinoamericana. Contribuyen a partes iguales en una nueva compañía para producir tarjetas madres de rango bajo para competir con la creciente
Hon Hai, quien recientemente se posicionó como la segunda en el mundo de las tarjetas madres. La fusión cuyo costo es de 8.000 millones de nuevos dólares taiwaneses (unos 244 millones de dólares americanos) es simultáneamente, un esfuerzo de Asustek para perder un competidor (Gigabyte) y un método para ahorrar costos para Gigabyte, ya que la producción probablemente será encargada a Asustek. El negocio de tarjetas madres y gráficos de Gigabyte será engullido por esta nueva fusión, y estos se quedarán con el 51% de la compañía, para concentrarse en teléfonos y otros dispositivos con la marca Gigabyte. No te rasques mucho la cabeza si no entendiste, vuelve a leer.. o sigue tu camino.
[Vía
The Inquirer]
[Artículo en
Inglés]