
¿Veis lo que pasa cuando se ignoran los avisos? El propietario del Dell Latitude D510 retratado debía pensar que el
programa de reemplazo de baterías no iba con él, y ahora su equipo está en el cielo de los PCs. Al parecer, el muchacho estaba de vacaciones en Hungría cuando la máquina se pegó fuego sin más motivo aparente, chamuscando de paso la mesa de madera que tenía debajo. Menos mal que estaba cerca en ese momento y ante la imposibilidad de apagarlo con agua, puso fin a la situación arrojándole una buena cantidad de arena. Dell ya le ha cambiado el portátil al pobre chico, pero el susto no se lo quita nadie.
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