Primeras impresiones del UMPC Raon Digital Vega

Con un tamaño aún más pequeño que el de los ya diminutos OQO y UX, los redactores han tenido que dejarse la vista en su pantalla para poder redactar el artículo. Si bien es cierto que la combinación de su estilo exterior y la elevada calidad de imagen les ha cautivado, su resolución máxima de 1.024x768 es demasiado microscópica para poder ser utilizada de continuo, prefiriéndose sus 800x600 puntos de resolución nativos. En cuanto a Windows, el SO no responde de forma fulgurante, pero aún así sobrepasó las expectativas CarryPad, pudiendo ejecutar varias aplicaciones a la vez sin que sus 256 escasos MB de RAM sean un gran incordio. Otras funciones interesantes son la posibilidad de correr Linux o utilizar el dispositivo como medio de almacenamiento USB estando apagado o en modo de espera. Las mayores pegas señaladas son la falta de WiFi sin una mochila USB y la desconcertante decisión de omitir cualquier clase de conectividad Bluetooth; dos tremendos huecos en sus características que podrían hacer que más de un consumidor se replantee su compra. Por lo que respecta a la batería, el Vega ha sorprendido con una duración impresionante, especialmente en cuanto a tamaño y duración, mostrando un 20% de energía incluso después de tres horas de uso activo y varias en letargo.
De no ser por la carencia de WiFi y Bluetooth el Vega podría ser uno de los UMPCs más atractivos del mercado, pero a estas alturas semejantes fallos son inexcusables. En fin, tal vez para la próxima revisión del modelo...
[Artículo en inglés]

























