
¿Te imaginas que las paredes de tu casa te dijeran de
viva electrónica voz el estado en que se encuentran? Pues por extraña que parezca la situación, es posible. YRP Ubiquitous Networking Laboratory en colaboración con la cementera Sumitomo Osaka Cement han creado lo que denominan el "ciberhormigón", básicamente la misma pasta de construcción de siempre, solo que con unas etiquetas RFID que permiten a equipos de construcción y residentes preocupados saber cuándo, cómo y por quién fue fabricado el hormigón de un edificio y así determinar la estabilidad del mismo. Dado que todavía nadie ha conseguido que los chips RFID hablen por sí solos, los investigadores han desarrollado un lector especial que convierte esta información en señales de voz, reproducibles al acercar el aparato a una pared impregnada con los chips.
Así que dentro de poco, tendremos paredes capaces de
comerse la polución,
mostrar imágenes *y* hablar. Ahora, solo necesitamos a un chismoso espabilado que enseñe a las paredes a escuchar las conversaciones de los vecinos, y ya lo bordamos.
[Artículo en
inglés]