Ya sabíamos que iba a estar en el CES, de modo que nuestros compañeros de la edición en inglés de Engadget fueron directos al puesto de LG para echarle una ojeada al Shine. El "nuevo" móvil de los coreanos es bastante finito, y sorprende por prescindir del famoso interfaz táctil de su Chocolate. En su lugar, el Shine está equipado con un pequeño control giratorio que sirve para navegar entre las opciones a las mil maravillas. Sujetándolo da la impresión de ser un teléfono sólido, que no pesado, y se despliega con un satisfactorio pop dejando a la vista su teclado grabado con láser. No es que haya tiempo en el CES como para someterlo a un banco de pruebas ni nada por el estilo, pero a priori pinta más que estupendamente.