Bombillas de bajo consumo para todos
Algo así debió pasar por la cabeza de Malcolm Turnbull, ministro de medio ambiente australiano, quien decidió agarrar al toro por los cuernos, y dar un paso pionero en contra del cambio climático. La medida no tiene precedentes: Australia va a prohibir las bombillas convencionales y pone como plazo tope para el apagón –nunca mejor dicho-, el año 2010. No hace falta que recordemos que las bombillas de bajo consumo gastan hasta 10 veces menos que las convencionales, y encima, duran muchísimo más. La medida no deja de ser sorprendente en sí, sino que también llama la atención puesto que Australia fue duramente criticada por no firmar el Protocolo de Kyoto. Para acallar a los posibles críticos con la medida, ahí van unas cifras: la medida reduciría un 66% el consumo eléctrico en los hogares, y si todo el mundo adoptara una medida similar, se reduciría el consumo eléctrico en un montante equivalente a cinco veces las necesidades eléctricas anuales de Australia.


























