Suicida empapado de gasolina muere tras ser disparado por un taser
Como ya se ha explicado en más de una ocasión, los tasers no son tan seguros como afirman sus creadores. Juan Flores López, un ciudadano de Texas que se había empapado de gasolina, se convirtió el martes en la última víctima mortal de una pistola eléctrica, cuando un policía le disparó con su taser para inmovilizarlo. "No sabemos qué inició el fuego", admitieron los perplejos policías (como si hiciera falta ser del CSI para hacerse a la idea...). El desafortunado suceso está siendo investigado por los rangers de Texas.[Vía Digg]
[Artículo en inglés]

























