Un poco de humor: el reactor nuclear doméstico
Allá por los años 80, cuando genios como Aviador Dro nos derretían la sesera con sus canciones mecanizantes hasta dejarnos convertidos en lo que somos, los científicos buscaban cualquier clase de energía que nos librara de la dependencia del petróleo. Si realizas un enorme acto de fe y te crees este "anuncio" nipón de la época (lástima no tener comillas XXL), una compañía japonesa tenía lista la creación de un pequeño reactor nuclear doméstico, ideal para el lavaplatos y el secador de pelo; una maravilla que solo podía ser bautizada como Chernobyl. Asumimos que en los años anteriores al desastre, la planta nuclear rusa se consideraba en Japón el último grito en tecnología, y no un parque de atracciones mutante como ahora. El dispositivo supuestamente hubiera sido "fácil de manejar, incluso para niños y ancianos", aunque con la necesaria advertencia (bien visible) para que sus usuarios lo apagaran en caso de experimentar "mareos o una sensación hormigueante".
Casi tan grande como las predicciones paleofuturistas del recién estrenado siglo XX.
[Artículo en inglés]
Casi tan grande como las predicciones paleofuturistas del recién estrenado siglo XX.
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