Erre que erre, dale que te pego. Como el conejito de Duracell,
Microsoft, billetera en mano, sigue empeñada en hacer mella en el mercado japonés. No es que haya conseguido mucho hasta el momento, pero hemos de reconocer que al menos lo intenta. En Tokio, a pesar de lo visto en las cifras de ventas, ha logrado reunir a una buena cantidad de gente, que ahora mismo están jugando a
Halo 3, Lost Odyssey y los próximos bombazos para la consola. Hay que reconocer que el tema blanquiverde de la
360 se presta mucho más para crear puestos atractivos que el color de la Xbox original.
[Artículo en
inglés]