Pueblo galés embestido repetidamente por conductores guiados por GPS
Siempre esbozamos una sonrisa cuando leemos que algún conductor acaba atascado, o subido en un árbol o bien dándose un chapuzón, simplemente por seguir fielmente las instrucciones de sus GPS. A los que no les debe hacer tanta gracia es a los sufridos habitantes del pueblo galés de Llangadog, que han visto cómo hasta tres camiones se han quedado atascados en sus angostas calles, dejando un balance de 1,5 millones de libras esterlinas (2,14 millones de euros) en destrozos. Llegados a este punto, los habitantes del pueblo no saben si es mejor ensanchar sus calles o confiar en que la materia gris de los conductores les haga levantar sus narices de la pantalla LCD.
[Artículo en inglés]

























