
Ya sabíamos que en el Reino Unido eran
muy amigos de
colocar cámaras de videovigilancia
por todas las esquinas, pero lo que nos ha dejado atónitos es que en un colegio de Plymouth vigilaran hasta en los servicios. El caso es que los padres, enfurecidos, han obligado a la dirección del centro a retirarlas, alegando que muchos de sus hijos no iban al baño por este motivo. Para los amantes de los detalles, el padre de una chica de 16 años, aseguró que su hija les decía al salir de casa que "se aguantaría todo el día". Por otro lado, un estudiante de 15 años que prefiere mantenerse en al anonimato, afirmó que "lo peor eran las cámaras redondas, de esas que giran para controlarte", y claro, imagina el panorama: uno ahí haciendo sus cosas y...