Acusan al jefe de Samsung de fraude fiscal (y lo reconoce, pero se va de rositas igualmente)
A este paso el amigo Lee va a hacer que Mario Conde parezca un corderito lechal. El último episodio sobre de la telenovela que rodea al presidente de Samsung no tiene que ver con sobornos o fondos reservados, sino con un cargo por fraude fiscal. Según las últimas noticias, la fiscalía surcoreana ya ha acusado a Lee Kun-hee (que por cierto ha admitido su culpabilidad) de evasión de impuestos, aunque dice que no lo arrestará dado que causaría una "enorme disrupción" en las actividades de la compañía; algo que puede sonar a tomadura de pelo, pero que es lo más normal del mundo cuando hablamos de los grandes conglomerados surcoreanos o chaebol. En lugar de ello, las autoridades lo mandarán a un balneario de lujo con todos los gastos pagados, donde masajistas orientales de falda corta y moral disoluta le recordarán lo malo-malo-malo que ha sido, en un intento por reformar a este diablillo sexagenario con cara de no haber roto un platoa.
[Artículo en inglés]


























