Lucha sin reglas ni piedad en los RoboGames 2008
Hasta no hace mucho las peleas entre robots solían rozar el patetismo, alcanzando solamente el clímax cuando por obra y gracia de San Programador uno de ellos hacía contacto directo con sus puños (o sierras, o martillos) contra el chasis del contrario tras cinco minutos de convulso bailoteo. Pero eso era antes. Los autómatas de hoy son la versión de plástico y metal de los aceitosos malencarados luchadores de la UFC; máquinas de matar sin sentimientos capaces de partirte las piernas por un puñado de billetes. Atento a los ganchos asesinos que suelta el de rojo: no querríamos encontrarnos con él en un callejón de Akihabara.
[Vía MAKE]
[Artículo en inglés]
[Vía MAKE]
[Artículo en inglés]


























