Por si hicieran falta más pruebas de la erosión de las libertades civiles en EEUU, el Departamento de Seguridad Nacional ha hecho público hoy que los servicios de control de fronteras e inmigración tienen el derecho a confiscar y olisquear ordenadores portátiles u otros dispositivos electrónicos sin que sea necesaria sospecha alguna.

Las normas, que ya fueron denunciadas por la EFF en febrero, permiten buscar discos duros, memorias flash, teléfonos móviles, reproductores MP3, buscapersonas, y cintas de audio o vídeo, y especifican que las agencias pueden retener las pertenencias de los viajeros por "un periodo razonable de tiempo" (léase: mientras les dé la gana). Por si esto fuera poco, el Departamento de Seguridad Nacional dice que puede compartir la información recogida con otras agencias gubernamentales o entidades privadas para su traducción, decodificación o (aquí viene lo bueno) "otras razones". Estas normas creadas con la intención de "evitar el terrorismo" no solo afectan a los ciudadanos de Estados Unidos, sino a cualquier persona que entre en el país.

Cambiando de tema, el Gran Hermano ha garantizado hoy la entrega de una bonificación adicional a todos los ciudadanos que denuncien a uno de sus familiares a la policía del pensamiento.

[Vía Switched]
[Artículo en inglés]

Portátiles y otros dispositivos pueden ser confiscados en las aduanas de EEUU para su investigación sin causa alguna

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