WD My Book World Edition - Análisis
Hasta no hace demasiado tiempo, la idea de adquirir un NAS para una red doméstica parecía totalmente exagerada, pero el creciente número de casas con más de un ordenador y la explosión multimedia que estamos viviendo, han convertido a estos dispositivos en una opción interesante para esos usuarios que no paran de compartir datos entre equipos.
El nuevo My Book World Edition de Western Digital se presenta como una alternativa merecedora de nuestra atención. Durante los últimos días hemos podido probar una unidad de 1 TB, y hemos salido bastante satisfechos. Inicialmente, el fabricante ofrecerá su nuevo My Book World Edition en tamaños de 1 y 2 TB. También existe una variante World Edition II, con capacidad para dos discos duros, sumando así un máximo de 2 TB de almacenamiento (en RAID). Ambos modelos destacan por su bajo nivel de ruido y consumo, el acceso remoto vía web y un funcionamiento extraordinariamente sencillo.
La simplicidad del dispositivo comienza en el embalaje y continúa en el propio diseño de la carcasa. Dentro del paquete se incluye el NAS, una toma de corriente con clavija desmontable (conector euro o británico), el correspondiente manual, un corto cable de red y un disco con el software necesario. El libreto de instrucciones impreso viene con el mínimo minimórum, señalando únicamente los pasos para instalar el periférico. Si en algún momento tienes dudas, lo mejor es consultar la versión en PDF, todo un muerto de 156 páginas con todos los detalles oficiales.
Exteriormente, el nuevo World Edition (MBWE a partir de ahora) sigue las pautas estéticas de la familia My Book, con un diseño en forma de libro. El plástico es de buena calidad y aspecto pulido. La parte delantera ha sido modificada, e incluye un lomo con varios diodos LED que no sólo reflejan el estado del dispositivo, sino también el espacio usado en el disco duro. La parte posterior exhibe el botón de encendido, el puerto Ethernet (gigabit), un conector USB para aumentar la capacidad de almacenamiento, la entrada de corriente y una disimulada ranura para una sirga de sujeción Kensington. Un rápido vistazo basta para comprobar que MBWE no tiene ventilador alguno: toda la refrigeración es de tipo pasivo, dejando que el aire frío circule libremente por la parte baja del dispositivo y el caliente se extraiga sólo a través de los orificios superiores. Durante las pruebas de funcionamiento realizadas no pudimos notar en ningún momento problemas de sobrecalentamiento.
Antes de entrar de lleno a las funciones del MBWE merece la pena hablar un poco del disco duro contenido por el NAS. El corazón escogido por WD es un Caviar Green SATA con 8 MB de caché, de bajo consumo y ultrasilencioso. Tanto es así, que su funcionamiento sólo es detectable con la habitación en absoluta quietud y acercando la cabeza al dispositivo. Cualquiera de los ordenadores utilizados (portátiles y de sobremesa) silenciaba con su zumbido el leve ronroneo de la unidad. Western Digital indica que es posible ampliar su capacidad cambiando el disco duro original por otro del mismo tipo y mayor capacidad.
¿Y cómo es su instalación? Pues tan sencilla que da risa. Basta conectar el MBWE a la corriente, echar un cable al router y pulsar el botón de encendido. Tras dar unos segundos para que su procesador arranque el sistema, sólo resta instalar el software oficial para sacarle el máximo partido.
Uno de los grandes atractivos del MBWE es su capacidad para realizar copias de seguridad sobre la marcha de tus archivos más valiosos. De hecho, esta funcionalidad es la más promocionada por Western Digital, que dirige su producto a los usuarios que requieren un "seguro de vida" automatizado. El programa incluido para realizar las copias de seguridad ha sido desarrollado por Memeo (esas risas...), y su funcionamiento, como todo lo relacionado con este NAS, no tiene complicación alguna.
Una vez instalado el software podemos realizar una copia de seguridad de todos nuestros archivos o una selección "inteligente". Para ello, el MBWE busca todos los documentos importantes del sistema (favoritos de internet, .docs, etc.) y procede a archivarlos. Si por ejemplo estás editando un listado de precios y lo guardas, el software (residente en memoria) salvará automáticamente una copia en el NAS. Algo que sí he notado es que su funcionamiento "de fondo" puede llegar a ser muy lento para evitar consumir demasiados recursos. Para el trabajo diario basta y sobra, aunque si quieres hacer un respaldo masivo de archivos de pequeño tamaño, es recomendable hacerlo manualmente y a lo bruto (copiar y pegar) o dejando el programa en primer plano. Esto, por otra parte, no quiere decir que el nuevo MBWE repita los errores del pasado.
Así como la anterior edición del MBWE fue duramente criticado por su escasa velocidad, el nuevo modelo se comporta dentro de lo esperable por un precio de 189 euros (409 euros la versión de 2 TB).
Con un router 10/100 y utilizando un equipo Core 2 Duo, las velocidades de lectura y escritura son de aproximadamente 11,3 y 10 MBps (utilizando un archivo de 1 GB exacto). Un switch Gigabit eleva estas cifras a 26,7 MBps y 11,8 MBps respectivamente. Puedes comparar nuestras mediciones con las señaladas por Western Digital en su ficha técnica oficial (debajo).

Estas velocidades bastante y sobran para reproducir archivos en lata definición (1080p) utilizando un cable de red. La transmisión WiFi es obviamente inferior, aunque esto ya es cosa del propio estándar. Donde sí hemos notado una lentitud exasperarte es en la copia de grandes carpetas llenas de archivos muy pequeños. Moviendo de un lado a otro un álbum fotográfico con cientos de megas en fotos JPEG de 100 KB y menos, los datos de lectura y escritura descienden a 2 MBps y 2,7 MBps (curiosamente, escribe más rápido que lee). No es que el usuario medio tenga necesidad de realizar estas operaciones con frecuencia, pero resulta un dato llamativo.
El MBWE tiene soporte DLNA 1.5 y UpnP, siendo reconocido por el reproductor multimedia de Windows e iTunes sin problema alguno. Básicamente es tan fácil como pincharlo en una red y comenzar a sacar el máximo partido a los contenidos que hayas podido guardar en su interior. Otro tanto podemos decir de las consolas de nueva generación; tanto la Xbox 360 como la PS3 identifican el dispositivo sin necesidad de configurar nada, pudiendo acceder a música, fotos y películas al instante. A efectos prácticos, es casi como usar un gigantesco pendrive conectado de forma perpetua.
¿Y qué más puede hacer el MBWE por mi? te estarás preguntando. Bien, pues además de lo dicho, es posible acceder a sus archivos desde cualquier parte del mundo. Una de las funciones más deseables de los NAS modernos es la posibilidad de conectarse a los mismos vía internet. El problema es que numerosos fabricantes dejan esta función casi completamente en manos de los propios usuarios, que terminan peleándose con servidores DNS, direcciones IP y todo un berenjenal de opciones absolutamente innecesarias para lo que buscas la mayoría de la gente.
En lugar de complicarnos la vida Western Digital utiliza el sistema MioNet. Este servicio, preinstalado en el aparato, se conecta a internet automáticamente, y proporciona acceso casi instantáneo a los archivos del disco duro vía web. Las operaciones de acceso y copia se realizan vía navegador, utilizando un interfaz Java tan sencillo como todo lo que rodea al dispositivo. Gracias a MioNet, por ejemplo, es posible descargarte desde la oficina ese informe que te olvidaste en casa, o realizar una copia de seguridad lejos de tu puesto de trabajo. Es casi como llevar un disco duro externo contigo... sin tener que sacarlo de casa. Si por algún motivo te preocupa que alguien pueda hackear tu cuenta de acceso, siempre es posible desactivar el servicio desde el panel de control del NAS.

Hablando del panel de control, el MBWE permite configurar todos sus parámetros desde el navegador. Uno de los mayores problemas que he encontrado con otros aparatos parecidos es que tienen opciones poco claras, inaccesibles o que requieren múltiples saltos. Este no es un problema con el que nos vayamos a encontrar. Todos los parámetros del dispositivo son fácilmente accesibles e identificables, con menús en español e iconos claramente descriptivos. Desde el panel es posible por ejemplo asignar permisos de usuario, dar formato a unidades USB, o, si crees que pasa algo raro, ojear un log con el registro de actividad. También se accede desde aquí al servidor multimedia Twonky, con una gran cantidad de opciones.
Por lo demás, el MBWE no ofrece un gran número de extras. Podemos destacar la posibilidad de acceder a sus contenidos vía FTP, o el sencillo gestor de descargas integrado. Su funcionamiento, ideal si necesitas bajar un archivo de gran tamaño y no quieres dejar el ordenador encendido, es todo lo sencillo que te puedes imaginar: accedes al panel de control, introduces la URL señalando al archivo, y automáticamente se pone a lo suyo. Las descargas son todo lo rápidas que permite la conexión (utilizando al menos una línea ADSL) y es posible dejar múltiples archivos en cola. También soporta descargas programadas en el calendario, aunque no es posible generar listas de forma automática.
¿Sus principales carencias? A diferencia de alguno de sus competidores, no tiene un cliente BitTorrent integrado (aunque con una licencia GPL cualquier cosa es posible) y al menos con el software actual es imposible utilizar el MBWE como servidor de impresión. Porque sí, tiene un puerto USB, pero sólo para ampliar su capacidad interna o crear nuevas unidades en red.
Resumiendo, el MBWE es un NAS extremadamente sencillo, de buen funcionamiento, y que cumple exactamente con lo prometido por el fabricante. Algunas carencias le impiden ganarse el sobresaliente, pero si buscas un disco duro en red cuyo manual de instrucciones no venga acompañado por una caja de aspirinas, esta parece una opción digna de consideración.
Lo bueno:
-Tan sencillo que podría sacarle el máximo partido hasta un principiante (ni siquiera hace falta tener conocimientos de redes).
-Las posibilidades de acceso vía MioNet convierten al MBWE en todo un salvavidas.
-Muy silencioso, sin ventiladores.
Lo malo:
-La ausencia de un servidor de impresión es casi inexplicable. Esperamos que se pueda solucionar con una actualización de software.
-Lentitud copiando grandes volúmenes de archivos pequeños.
El nuevo My Book World Edition de Western Digital se presenta como una alternativa merecedora de nuestra atención. Durante los últimos días hemos podido probar una unidad de 1 TB, y hemos salido bastante satisfechos. Inicialmente, el fabricante ofrecerá su nuevo My Book World Edition en tamaños de 1 y 2 TB. También existe una variante World Edition II, con capacidad para dos discos duros, sumando así un máximo de 2 TB de almacenamiento (en RAID). Ambos modelos destacan por su bajo nivel de ruido y consumo, el acceso remoto vía web y un funcionamiento extraordinariamente sencillo.
Galería: Análisis: WD My Book World Edition
La simplicidad del dispositivo comienza en el embalaje y continúa en el propio diseño de la carcasa. Dentro del paquete se incluye el NAS, una toma de corriente con clavija desmontable (conector euro o británico), el correspondiente manual, un corto cable de red y un disco con el software necesario. El libreto de instrucciones impreso viene con el mínimo minimórum, señalando únicamente los pasos para instalar el periférico. Si en algún momento tienes dudas, lo mejor es consultar la versión en PDF, todo un muerto de 156 páginas con todos los detalles oficiales.
Exteriormente, el nuevo World Edition (MBWE a partir de ahora) sigue las pautas estéticas de la familia My Book, con un diseño en forma de libro. El plástico es de buena calidad y aspecto pulido. La parte delantera ha sido modificada, e incluye un lomo con varios diodos LED que no sólo reflejan el estado del dispositivo, sino también el espacio usado en el disco duro. La parte posterior exhibe el botón de encendido, el puerto Ethernet (gigabit), un conector USB para aumentar la capacidad de almacenamiento, la entrada de corriente y una disimulada ranura para una sirga de sujeción Kensington. Un rápido vistazo basta para comprobar que MBWE no tiene ventilador alguno: toda la refrigeración es de tipo pasivo, dejando que el aire frío circule libremente por la parte baja del dispositivo y el caliente se extraiga sólo a través de los orificios superiores. Durante las pruebas de funcionamiento realizadas no pudimos notar en ningún momento problemas de sobrecalentamiento.
Antes de entrar de lleno a las funciones del MBWE merece la pena hablar un poco del disco duro contenido por el NAS. El corazón escogido por WD es un Caviar Green SATA con 8 MB de caché, de bajo consumo y ultrasilencioso. Tanto es así, que su funcionamiento sólo es detectable con la habitación en absoluta quietud y acercando la cabeza al dispositivo. Cualquiera de los ordenadores utilizados (portátiles y de sobremesa) silenciaba con su zumbido el leve ronroneo de la unidad. Western Digital indica que es posible ampliar su capacidad cambiando el disco duro original por otro del mismo tipo y mayor capacidad.
¿Y cómo es su instalación? Pues tan sencilla que da risa. Basta conectar el MBWE a la corriente, echar un cable al router y pulsar el botón de encendido. Tras dar unos segundos para que su procesador arranque el sistema, sólo resta instalar el software oficial para sacarle el máximo partido.
Uno de los grandes atractivos del MBWE es su capacidad para realizar copias de seguridad sobre la marcha de tus archivos más valiosos. De hecho, esta funcionalidad es la más promocionada por Western Digital, que dirige su producto a los usuarios que requieren un "seguro de vida" automatizado. El programa incluido para realizar las copias de seguridad ha sido desarrollado por Memeo (esas risas...), y su funcionamiento, como todo lo relacionado con este NAS, no tiene complicación alguna.
Una vez instalado el software podemos realizar una copia de seguridad de todos nuestros archivos o una selección "inteligente". Para ello, el MBWE busca todos los documentos importantes del sistema (favoritos de internet, .docs, etc.) y procede a archivarlos. Si por ejemplo estás editando un listado de precios y lo guardas, el software (residente en memoria) salvará automáticamente una copia en el NAS. Algo que sí he notado es que su funcionamiento "de fondo" puede llegar a ser muy lento para evitar consumir demasiados recursos. Para el trabajo diario basta y sobra, aunque si quieres hacer un respaldo masivo de archivos de pequeño tamaño, es recomendable hacerlo manualmente y a lo bruto (copiar y pegar) o dejando el programa en primer plano. Esto, por otra parte, no quiere decir que el nuevo MBWE repita los errores del pasado.
Así como la anterior edición del MBWE fue duramente criticado por su escasa velocidad, el nuevo modelo se comporta dentro de lo esperable por un precio de 189 euros (409 euros la versión de 2 TB).
Con un router 10/100 y utilizando un equipo Core 2 Duo, las velocidades de lectura y escritura son de aproximadamente 11,3 y 10 MBps (utilizando un archivo de 1 GB exacto). Un switch Gigabit eleva estas cifras a 26,7 MBps y 11,8 MBps respectivamente. Puedes comparar nuestras mediciones con las señaladas por Western Digital en su ficha técnica oficial (debajo).

Estas velocidades bastante y sobran para reproducir archivos en lata definición (1080p) utilizando un cable de red. La transmisión WiFi es obviamente inferior, aunque esto ya es cosa del propio estándar. Donde sí hemos notado una lentitud exasperarte es en la copia de grandes carpetas llenas de archivos muy pequeños. Moviendo de un lado a otro un álbum fotográfico con cientos de megas en fotos JPEG de 100 KB y menos, los datos de lectura y escritura descienden a 2 MBps y 2,7 MBps (curiosamente, escribe más rápido que lee). No es que el usuario medio tenga necesidad de realizar estas operaciones con frecuencia, pero resulta un dato llamativo.
El MBWE tiene soporte DLNA 1.5 y UpnP, siendo reconocido por el reproductor multimedia de Windows e iTunes sin problema alguno. Básicamente es tan fácil como pincharlo en una red y comenzar a sacar el máximo partido a los contenidos que hayas podido guardar en su interior. Otro tanto podemos decir de las consolas de nueva generación; tanto la Xbox 360 como la PS3 identifican el dispositivo sin necesidad de configurar nada, pudiendo acceder a música, fotos y películas al instante. A efectos prácticos, es casi como usar un gigantesco pendrive conectado de forma perpetua.
¿Y qué más puede hacer el MBWE por mi? te estarás preguntando. Bien, pues además de lo dicho, es posible acceder a sus archivos desde cualquier parte del mundo. Una de las funciones más deseables de los NAS modernos es la posibilidad de conectarse a los mismos vía internet. El problema es que numerosos fabricantes dejan esta función casi completamente en manos de los propios usuarios, que terminan peleándose con servidores DNS, direcciones IP y todo un berenjenal de opciones absolutamente innecesarias para lo que buscas la mayoría de la gente.
En lugar de complicarnos la vida Western Digital utiliza el sistema MioNet. Este servicio, preinstalado en el aparato, se conecta a internet automáticamente, y proporciona acceso casi instantáneo a los archivos del disco duro vía web. Las operaciones de acceso y copia se realizan vía navegador, utilizando un interfaz Java tan sencillo como todo lo que rodea al dispositivo. Gracias a MioNet, por ejemplo, es posible descargarte desde la oficina ese informe que te olvidaste en casa, o realizar una copia de seguridad lejos de tu puesto de trabajo. Es casi como llevar un disco duro externo contigo... sin tener que sacarlo de casa. Si por algún motivo te preocupa que alguien pueda hackear tu cuenta de acceso, siempre es posible desactivar el servicio desde el panel de control del NAS.

Hablando del panel de control, el MBWE permite configurar todos sus parámetros desde el navegador. Uno de los mayores problemas que he encontrado con otros aparatos parecidos es que tienen opciones poco claras, inaccesibles o que requieren múltiples saltos. Este no es un problema con el que nos vayamos a encontrar. Todos los parámetros del dispositivo son fácilmente accesibles e identificables, con menús en español e iconos claramente descriptivos. Desde el panel es posible por ejemplo asignar permisos de usuario, dar formato a unidades USB, o, si crees que pasa algo raro, ojear un log con el registro de actividad. También se accede desde aquí al servidor multimedia Twonky, con una gran cantidad de opciones.
Por lo demás, el MBWE no ofrece un gran número de extras. Podemos destacar la posibilidad de acceder a sus contenidos vía FTP, o el sencillo gestor de descargas integrado. Su funcionamiento, ideal si necesitas bajar un archivo de gran tamaño y no quieres dejar el ordenador encendido, es todo lo sencillo que te puedes imaginar: accedes al panel de control, introduces la URL señalando al archivo, y automáticamente se pone a lo suyo. Las descargas son todo lo rápidas que permite la conexión (utilizando al menos una línea ADSL) y es posible dejar múltiples archivos en cola. También soporta descargas programadas en el calendario, aunque no es posible generar listas de forma automática.
¿Sus principales carencias? A diferencia de alguno de sus competidores, no tiene un cliente BitTorrent integrado (aunque con una licencia GPL cualquier cosa es posible) y al menos con el software actual es imposible utilizar el MBWE como servidor de impresión. Porque sí, tiene un puerto USB, pero sólo para ampliar su capacidad interna o crear nuevas unidades en red.
Resumiendo, el MBWE es un NAS extremadamente sencillo, de buen funcionamiento, y que cumple exactamente con lo prometido por el fabricante. Algunas carencias le impiden ganarse el sobresaliente, pero si buscas un disco duro en red cuyo manual de instrucciones no venga acompañado por una caja de aspirinas, esta parece una opción digna de consideración.
Lo bueno:
-Tan sencillo que podría sacarle el máximo partido hasta un principiante (ni siquiera hace falta tener conocimientos de redes).
-Las posibilidades de acceso vía MioNet convierten al MBWE en todo un salvavidas.
-Muy silencioso, sin ventiladores.
Lo malo:
-La ausencia de un servidor de impresión es casi inexplicable. Esperamos que se pueda solucionar con una actualización de software.
-Lentitud copiando grandes volúmenes de archivos pequeños.

































Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)
krashzip @ 24 / 02 / 2009
Me parece muy sencillo y con unas prestaciones muy correctas pero esos 400 y pico de euros por los dos TBs lo veo un poco excesivo...
mario @ 24 / 02 / 2009
Es bastante interesante, pero parece que sólo lo habéis probado en Win. Sabéis que tal se entiende con Linux (en concreto ubuntu)?Lo habéis probado? es difícil de configurar?
Gracias de antemano
Alberto B @ 24 / 02 / 2009
Me temo que *oficialmente* sólo soporta Windows y OS X. Si consigo recuperar mi Ubuntu le daré un repaso rapidillo a ver qué tal funciona.
Un saludo.
Demian Thorne @ 24 / 02 / 2009
Hola, excelente analisis.
Sacame de una duda, pero creo que estos DD Externos de WD de gran capacidad no tienen cifrado de 128 bits, no es asi?¿
en la web oficial no sale info sobre el cifrado en estos discos
en la pagina sale que los unicos modelos con cifrado son lo My Passport Essential y el Elite.
Te pregunto esto, yia que el precio de un My Passport de 500GB, es igual al precio de un My Book de 1TB.
Saludos.
Alberto B @ 26 / 02 / 2009
Respuesta negativa. Cualquier clase de cifrado corre por cuenta del usuario, no incorpora un sistema automatizado de serie.
Demian Thorne @ 26 / 02 / 2009
Alberto,
mira aca. http://www.wdc.com/sp/products/Products.asp?DriveID=391
el modelo My Passport™ Essential™
Sincronizado y seguro - Conecte su unidad de My Passport en cualquier PC, edite archivos, lea e-mail y vea sus fotos. Luego sincronice todos sus cambios de vuelta en su computadora del hogar o la oficina. Sus datos están protegidos con cifrado de 128 bits. (Únicamente Windows)
y aca http://www.wdc.com/sp/products/index.asp?cat=9
en la tabla sale: Software de sincronización y cifrado
EN los modelos My Book, no sale nada de cifrado de 128 bits.
Alberto B @ 26 / 02 / 2009
Precisamente digo eso: el WD My Book WE no tiene cifrado de datos. Piensa que no es un disco duro "simple", sino un NAS.
Un saludo.
zetaweb @ 01 / 03 / 2009
Es uno de las mejores opciones para tener "siempre", sin depender de un PC haciendo de servidor, tus archivos de cualquier tipo a mano.
Corre linux en su interior y se le pueden instalar muchos servicios y mejoras. Se puede configurar para que cifrado de datos de hasta 256 bits y un monton de cosas mas. Yo actualmente uso un cliente de torrent dentro del propio MyBook.
Otra cosa a su favor es que por USB le puedes conectar otro disco duro, con lo que puedes aumentar los Gb disponibles desde el MyBook.
Un saludo
MyName @ 23 / 05 / 2009
Hola a todos/as:
En septiembre de 2007, compré uno de estos discos de red de WD, concretamente el "MyBookWorld Edition" Ethernet de 750GB, y hace unos días, dejó de funcionar la carcasa externa (de la noche a la mañana, sin síntomas aparentes anteriores que me hicieran pensar en posibles fallos). Hasta ese momento, sin queja alguna del producto.
Al no ser muy partidario de que mis datos personales queden a disposición de gente ajena (evito riesgo de posibles manipulaciones indebidas de mi información personal), como ocurriría solicitando el típico RMA en garantía, consiguiendo que me enviasen otro aparato, entregando yo el averiado..., sacrifiqué dicha garantía, sabiendo que el disco interno SATA, lo podría utilizar como interno en mi PC. Por cierto, el soporte de la marca "se lava las manos".
Asumiendo conscientemente la pérdida de garantía, decidí abrir la carcasa externa y desconectarle el disco duro que contenía, para conectarlo a un PC, como un disco duro más.
Como ya sabéis, este disco está particionado con Linux y en teoría, se puede acceder a su contenido mediante el citado sistema operativo, como podría ser Ubuntu.
En ese PC donde lo instalé, tengo Ubuntu como único sistema. Lo malo es que soy un gran ignorante en su manejo (el auténtico y verdadero principiante, con muy buenas intenciones de aprender, pero nulos conocimientos al respecto).
El sistema detecta que tiene instalado el disco en cuestión, y lo muestra con cuatro particiones de muy diferentes capacidades (tres pequeños y uno grande, de unos 694.8GB (sda4 linux_raid_member). Excepto el "sda1" (con 2.8GB) que es "ext3" en vez de "linux_raid-member". Para poder operar con estas particiones, hay que entrar con el "superusuario root".
Después de haberos aburrido con todo esto, me pregunto si alguno de vosotros sería tan amable de orientarme con detalle, sin dar pasos por supuestos (teniendo en cuenta mi ignorancia en el tema), y decirme lo suficiente y necesario para que yo pueda acceder al disco en cuestión, e intentar volver a ver la información que contenía grabada. O como mal menor, poderlo usar como un disco más, para empezar a llenarlo, en caso de que se hubiesen perdido los datos, aunque esto yo creo que sí lo sabría hacer, limitándome a eliminar particiones, y volverlo a particionar de la forma habitual.
Saludos y muchas gracias,
Manuel.
pin@madrid.com