Nokia Booklet 3G en nuestras manos
Le teníamos ganas desde hace tiempo y por fin ha caído en nuestras manos. Sí, hablamos del netbook de Nokia, el famoso Booklet 3G, que, si recuerdas bien, fue descubierto al mundo hace poco más de un mes, presentando una pantalla de 10,1 pulgadas, un peso de 1,250 kg y un diseño elegante y formal. Esta línea más seria y cuidada se consigue en parte gracias a su carcasa metálica, de agradable tacto y que te confiere la sensación de que no es un minilaptop "cualquiera" nada más cogerlo. El frontal por contra es de color blanco lacado y mucho nos tememos que no será capaz de esquivar las ralladuras.
La apertura de la pantalla -casi en 180º- es bastante dura en comparación con oros modelos similares, pero no resulta en ningún momento un inconveniente. El teclado, en negro para contrarrestar con el gris metalizado, puede parecer algo incómodo de usar a simple vista -fue mi primer temor al ver unas teclas tan pequeñas- pero esa duda queda rápidamente en el olvido una vez que escribes con él. La zona del trackpad posee un tamaño que podría antojarse algo reducido y sus botones inferiores funcionan bien a la presión.
Respecto a su transporte, es bastante liviano a pesar de no ser el más ligero del mercado con formato de 10 pulgadas. Y eso que su batería (extraíble) no es cualquier cosa: ésta dispone de 16 celdas para ofrecer nada menos que hasta 12 horas de funcionamiento. Bien es cierto que luego en la práctica su autonomía no es tan extensa -nos han confesado que haciendo un uso normal (conexión WiFi, navegación, consulta del correo) alcanza las 7-8 horas-, pero aún con dicha reducción no deja de ser interesante el aguante de este portátil.
El poco ruido -mejor dicho nulo- que hace también es digo de mención. Los de Nokia han querido eliminar en él cualquier tipo de ventilador que perturbe tu tranquilidad por lo que han optado por incluir un chipset de bajo consumo que permita este objetivo. El poco calor que disipa lo hace a través de la propia carcasa de aluminio.
En cuanto a otras especificaciones técnicas, recuerda que cuenta con procesador Atom Z530, GPS integrado, acelerómetro, HDMI, conector de 3,5 mm y viene con el sistema operativo Windows 7, con el que trabaja de maravilla -o al menos así lo ha demostrado en este breve, pero intenso, encuentro-. Carece de puerto Ethernet, inconveniente que deberás solventar mediante el uso de un adaptador USB.
En general la impresión ha sido bastante positiva. Si dejamos a un lado el hecho de que su diseño puede no resultar atractivo a todo tipo de público -su corte serio y más formal puede hacer que no te gires a mirarlo en un escaparate-, el acabado es de gran calidad y, hablando de un netbook, eso es todo un logro -¿eh? ¿alguien dijo plástico?-. Por desgracia, el nivel de rendimiento ha sido imposible de comprobar en esta breve reunión pero no cabe duda que su buen hacer corriendo W7 pronostica una buena nota cuando lo probemos a fondo.
De momento, el Nokia Booklet 3G no tiene precio definido - a parte de venderse libre se está "conversando" su comercialización con algunas operadoras- pero al menos sabemos que llegará a las tiendas españolas estas Navidades. Se ofertará en un sólo color (blanco) y vendrá acompañado de los auriculares WH205.
La apertura de la pantalla -casi en 180º- es bastante dura en comparación con oros modelos similares, pero no resulta en ningún momento un inconveniente. El teclado, en negro para contrarrestar con el gris metalizado, puede parecer algo incómodo de usar a simple vista -fue mi primer temor al ver unas teclas tan pequeñas- pero esa duda queda rápidamente en el olvido una vez que escribes con él. La zona del trackpad posee un tamaño que podría antojarse algo reducido y sus botones inferiores funcionan bien a la presión.
Galería: Nokia Booklet 3G
Respecto a su transporte, es bastante liviano a pesar de no ser el más ligero del mercado con formato de 10 pulgadas. Y eso que su batería (extraíble) no es cualquier cosa: ésta dispone de 16 celdas para ofrecer nada menos que hasta 12 horas de funcionamiento. Bien es cierto que luego en la práctica su autonomía no es tan extensa -nos han confesado que haciendo un uso normal (conexión WiFi, navegación, consulta del correo) alcanza las 7-8 horas-, pero aún con dicha reducción no deja de ser interesante el aguante de este portátil.
El poco ruido -mejor dicho nulo- que hace también es digo de mención. Los de Nokia han querido eliminar en él cualquier tipo de ventilador que perturbe tu tranquilidad por lo que han optado por incluir un chipset de bajo consumo que permita este objetivo. El poco calor que disipa lo hace a través de la propia carcasa de aluminio.
En cuanto a otras especificaciones técnicas, recuerda que cuenta con procesador Atom Z530, GPS integrado, acelerómetro, HDMI, conector de 3,5 mm y viene con el sistema operativo Windows 7, con el que trabaja de maravilla -o al menos así lo ha demostrado en este breve, pero intenso, encuentro-. Carece de puerto Ethernet, inconveniente que deberás solventar mediante el uso de un adaptador USB.
En general la impresión ha sido bastante positiva. Si dejamos a un lado el hecho de que su diseño puede no resultar atractivo a todo tipo de público -su corte serio y más formal puede hacer que no te gires a mirarlo en un escaparate-, el acabado es de gran calidad y, hablando de un netbook, eso es todo un logro -¿eh? ¿alguien dijo plástico?-. Por desgracia, el nivel de rendimiento ha sido imposible de comprobar en esta breve reunión pero no cabe duda que su buen hacer corriendo W7 pronostica una buena nota cuando lo probemos a fondo.
De momento, el Nokia Booklet 3G no tiene precio definido - a parte de venderse libre se está "conversando" su comercialización con algunas operadoras- pero al menos sabemos que llegará a las tiendas españolas estas Navidades. Se ofertará en un sólo color (blanco) y vendrá acompañado de los auriculares WH205.





























