No es el primer fanático que
decide tatuarse una imagen de su gadget favorito en algún rincón del cuerpo, aún así, nos parece que este es el tatuaje más grande que hemos visto de un aparatejo. Manny Williams ama tanto su
Nikon D3X que terminó haciéndose ese impresionante dibujo permanente en el brazo. El extraño individuo afirma que se ha dedicado a la fotografía por más de 25 años, y que "desde que usé un producto Nikon me convencí que nunca más usaré algo diferente... NUNCA MÁS". No vamos a negar que nos gusta mucho ver a gente contenta con sus dispositivos, pero esto es tan extremo que de corazón esperamos que Manny nunca tenga problemas con su cámara, o terminará cortándose el brazo.
Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)
Martin @ 21 / 10 / 2009
Que enfermo.
Nacho @ 22 / 10 / 2009
Menos enfermo que los que piensan que lo está. Cada uno...
alex @ 22 / 10 / 2009
Tranquilos que cuando saquen la D4 ya se estará arrepintiendo del tatuaje.