Skip to Content

AOL Tech

Nokia Booklet 3G, análisis

Ya contamos con unas primeras impresiones y un desempaquetado en vídeo, por lo que ahora, como andarás imaginando, llega el momento de conocer más a fondo al Nokia Booklet 3G. Ha pasado un semana en nuestras manos y con ello el tiempo suficiente para confirmar muchas de sus virtudes y, al mismo tiempo, descubrir algún que otro, llamémosle, inconveniente. En fin, no te hacemos esperar más; tan sólo acomódate en el sillón y mira justo tras el salto. Todo tuyo.



Diseño

Tras siete días probando el Booklet podemos afirmar que ante todo es un dispositivo fácil de transportar. Bien es cierto que algunos han criticado que para su proporciones (especialmente su delgadez) podría pesar menos (la báscula marca 1,250 kg), pero no pediremos peras al olmo. El netbook es cómodo de llevar allí donde vayamos, y si ya eres poseedor de un laptop de mayor tamaño, seguro que notarás la diferencia (y el alivio).

El teclado, que de primeras parecía poco confortable por el tamaño de sus teclas, se convierte en seguida en un aspecto a elogiar por el acabado que presenta y su calidad -la adaptación a sus medidas es cuestión de horas-. No podemos decir lo mismo de su trackpad, cuyas dimensiones se antojan algo reducidas, y de los botones de selección, demasiado planos (respecto a la superficie del propio portátil) y, por tanto, difícil de notar a veces con el tacto de los dedos.

La pantalla, de 10,1 pulgadas y resolución de 1280 x 720 píxeles, cumple perfectamente con nuestras expectativas aunque aún nos andamos preguntando dónde está su supuesta protección antirreflejos -a la luz del día su visionado es igual de molesto que en la mayoría de los laptops corrientes-.
Respecto al resto de aspectos relacionados con su apariencia, nada más que no se haya destacado ya: diseño elegante y formal, presidido por una carcasa brillante -ojo, todo un imán para los dedos- de color discreto (en este caso negro), línea austera y un acabado muy compacto que confiere esa (agradable) sensación de que no estamos ante un netbook cualquiera.

Rendimiento

Como bien sabes, el Nokia Booklet 3G cuenta con un procesador Intel Atom Z530 a 1,6 GHz y 1 GB de RAM DDR2, dejando así a un lado al CPU más nombrado de la historia reciente, el Atom N270/N280. Sobre él trabaja el sistema operativo de moda, Windows 7, curiosamente en su versión Home Premium en lugar de la Starter. Respecto a la experiencia con el SO, se nota que Microsoft ha querido ofrecer un entorno más amigable y cómodo para el usuario sin sobrecargar en exceso al equipo. Su funcionamiento en el Nokia es correcto pero tampoco es que podamos tirar cohetes y gritar a los cuatro vientos que "vuela" -en arrancar por ejemplo tarda 2 minutos y medio y para lanzar aplicaciones a veces también se toma su tiempecito-. Aún así, el uso para el que ha sido creado este tipo de portátiles no es precisamente para aturullarlo de trabajo, por lo que no tendrías por qué encontrar grandes pegas en este aspecto.

La reproducción de vídeo ya es otra historia. El netbook es capaz de sacar sin problemas los vídeos en formato DVD, pero a la hora de enfrentarse a la alta definición, el tema se complica. Sí, es cierto que el Booklet es capaz de reproducir archivos HD pero (según nuestra experiencia) no de cualquier tipo: probamos con varios .mkv y .wmv a 720p y 1080p y la misión fue fallida; igual situación se repitió con los vídeos (también en 1080p y 720p) de Youtube. Por contra, sí que pasó con nota la reproducción de grabaciones a 720p en formato MPEG-4 -donde, por cierto, funciona a las mil maravillas-. Pero, lo dicho, en cualquiera de los anteriores situaciones descritas, lamentablemente no superó el examen.

El Booklet dispone también de puerto HDMI, que funciona perfectamente y bastante útil, por ejemplo, para utilizar en presentaciones o como medio para reproducir vídeos en tu televisor -aunque, francamente, y visto lo visto, esta segunda opción tampoco nos ofrece un abanico muy amplio de posibilidades-.

Una de las opciones que más distinguen a este modelo de sus competidores es la integración de un módulo GPS. Eso sí, para nuestra sorpresa (y desencanto), la antena sólo está activa cuando nos conectamos vía 3G (con la tarjeta SIM), momento en el que podremos darle uso junto al widget de Ovi Maps y saber así dónde nos encontramos en todo momento -por cierto con bastante exactitud-.
A colación de los servicios Ovi, ni qué decir que la integración de éstos es perfecta. Gracias a un widget que te encontrarás nada más iniciar por primera vez el portátil, podrás descargarte la aplicación 'Nokia OviSuite', a través de la cual sincronizar (mediante Bluetooth) toda la información de tu terminal Nokia -además de manera sencilla e intuitiva gracias a su "amigable" interfaz-. El teléfono igualmente puede configurarse, mediante este programa, como módem. Sólo le pondríamos como pega que tarda un pelín en arrancar y alguna vez se nos ha quedado pillado (ishhh...).

No podemos hablar del Nokia Booklet 3G sin hacer referencia a dos aspectos sobresalientes. Por un lado, la ausencia total y absoluta de ruido, de la que puede presumir y con la cabeza bien alta. Sencillamente no eres consciente de tener un portátil a tu lado. La disipación de calor se hace a través de la propia carcasa, prescindiendo así de ventiladores. Un diez para los finlandeses.
El otro tema a destacar es, indudablemente, su autonomía. El modelo cuenta con una batería de 16 celdas que promete hasta 12 horas de aguante. Cierto es que cuando lo cargas al 100%, llegas a ver la utópica cifra pero, en cuanto abres la primera ventana, rápidamente nuestros pies vuelven a la tierra y las horas disponibles disminuyen. Aún así, en nuestras pruebas, el Booklet ha llegado (en modo economizador) a ofrecer dignamente hasta 8 horas sin carga mientras instalábamos algunos pocos programas, navegábamos por internet (con WiFi), sincronizábamos nuestro teléfono con OviSuite -ojo con el Bluetooth activado-, consultábamos nuestra posición mediante 3G y reproducíamos música con Spotify. Tras ello, nos ha seguido quedando tiempo para seguir navegando por la red, dejar el BT encendido y reproducir un par de vídeos. No está mal, ¿no?

Sólo comentaríamos como único fallo en el tema de la autonomía su indicativo LED, que no señala cuando está la batería 100% cargada, información a la que sólo podemos acceder con el portátil encendido. Últimamente es cada vez más frecuente ver dispositivos que, una vez que alcanzan su tope, avisan de que ya puedes desenchufar la corriente, por lo que nos ha extrañado que en esta ocasión Nokia se haya olvidado de este ecológico detalle.

Antes de concluir con el apartado del rendimiento, mencionaremos brevemente sus altavoces estéreo, colocados a ambos laterales del dispositivo (esquinas delanteras) y cuya calidad es bastante modesta. Lo mismo podemos decir de su webcam, de 1,3 MP, y de sus teclas de función, que hay que pulsar con bastantes ganas para activarlas -algo realmente chocante en comparación con lo que cómodo y fluido que funciona el resto del teclado-.

Conclusión

Guste o no, es innegable la expectación que el Nokia Booklet 3G ha generado. Y es que ser el primer netbook de la compañía conlleva una responsabilidad importante (y no hablamos de un fabricante cualquiera). Eso sí, como ellos mismos afirman, este portátil no pretende competir con los laptops de bajo coste actuales; de hecho, ni tan siquiera gustan de llamarle "netbook" dada la connotación que ello conlleva. Han apuntado alto y consideran al Booklet un modelo de gama alta destinado a un público más determinado.

Puesto en antecedentes, ¿es el Booklet un portátil excesivamente caro? Creemos que no, aunque tampoco con ello queremos sentenciar que sea un equipo barato. Estamos ante un laptop de reducidas (y delgadas) dimensiones, ligero para su transporte, con un acabado elegante y atractivo, pantalla de buena calidad, increíblemente silencioso, con soporte 3G -tan necesario en movilidad- y que aguanta perfectamente 8 horas (y si buscamos las mañas incluso más) de funcionamiento continuo -créenos, toda una bendición cuando estás de viaje y hay trabajo que hacer-. El problema está en saber realmente cuánta gente necesita realmente este tipo de prestaciones y, por tanto, están dispuestas a pagar los 699 euros que cuesta.

¿Qué le falta a este portátil? Pues por soñar, le incluiríamos una plataforma ION -su "pinchazo" con los archivos HD era esperable tratándose de un Atom "a secas"-, otro sistema operativo (lo sentimos, Windows 7 no ha terminado de conquistarnos, al menos en este modelo) y le añadiríamos un trackpad más grande y un puerto Ethernet -respecto a esto último, si bien es cierto que, como portátil en movilidad que es, no tiene sentido, nunca viene mal disponer de otro acceso más de conectividad, ¿no crees?-.

En definitiva, un buen portátil pero con un público de destino demasiado selecto. Así que sólo tenemos una pregunta: ¿para cuando la subvención con una operadora, Nokia?

Artículos relacionados

Suscribir a estos comentarios

Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)



Galerías destacadas



Noticias AOL