Si durante el día de hoy viste como las manecillas del reloj se ralentizaban por un instante, tranquilo, no tienes los poderes de Hiro Nakamura, simplemente es que el colisionador de hadrones se paró por completo. Esta desgracia se ha producido por la pérdida de los 18.000 voltios que dan vida a la central de Meyrin, en Ginebra, y que por suerte, no afectaron a la temperatura de los imanes (de 1,9 grados sobre cero absoluto) ya que se mantuvieron constantes gracias a los generadores auxiliariares. En principio no se han producido daños en el sistema, así que se procederá a la reanudación tan pronto como sea posible. ¿Y si el corte eléctrico fue producido por una araña que está a punto de picar a un científico? ¿Veremos a Spiderman?

El colisionador de hadrones vuelve a pararse