Lexmark Genesis S815 - Un repaso con más detalle

Galería: Lexmark Genesis S815 - Análisis
Está claro que a primera vista estamos ante una impresora fuera de lo común. En primer lugar por el diseño, de un color negro brillante que oculta en todo momento la pantalla de 4,3 pulgadas que integra -siempre y cuando esté apagada, claro,- y segundo por su escáner vertical, que le aleja de cualquier tipo de adjetivo relacionado con las fotocopiadoras. Y es que la Genesis S815 es una impresora elegante, con un aspecto bastante cuidado, que la acercan más al nivel doméstico que al de tipo empresarial.
Ese carácter doméstico, sin embargo, no sólo se pone de manifiesto en su diseño exterior. A este respecto, un detalle que nos ha llamado la atención es su "falta" de conectividad, dado que, a pesar de que presume de ofrecer WiFi 802.11n, la impresora carece de puerto Ethernet. Esta pérdida es posible que se deba, como señalábamos, a la condición de equipo doméstico que la caracteriza, pero ello no quita que pensemos que no habría costado demasiado incluir la opción de cable al equipo, y más aún cuando hemos sufrido bastantes problemas de conectividad al enviar trabajos pesados desde Photoshop (una impresión de 62 MB provocaba que la impresión se cancelara al perder la conexión con la impresora en pleno proceso). Ya que hablamos de rendimiento, vale la pena comentar que, en líneas generales, podemos decir que la calidad de impresión es buena, aunque sin destacar demasiado, ya que tras imprimir una fotografía en papel fotográfico el nivel de detalle era aceptable. Una muestra más de que la Genesis S815 huye del trabajo profesional es el resultado obtenido tras imprimir una imagen JPG de 11 MB a través del puerto USB que incorpora. Parece que dicho tamaño es demasiado pesado para el buffer de la impresora, ya que la calidad de la foto resultante disminuyó a niveles insospechados ("pixel-art", podríamos llamarlo). Eso sí, una prestación muy buena que incorpora la Genesis es la impresión a doble cara, permitiendo imprimir por ambos lados del papel sin necesidad de darle la vuelta de forma manual, una característica típica de los modelos láser que requiere en la mayoría de casos la compra de un accesorio extra.En lo que al escáner respecta, es veloz como el rayo, muy efectivo y tremendamente intuitivo. Como recordarás, se caracteriza por estar formado por una lente angular con sensor de 10 megapíxeles, una tecnología que permite prescindir del clásico carro mecánico y que ofrece previsualizaciones inmediatas sin necesidad de precalentamiento de la lámpara (hace una foto, literalmente). Los resultados son muy buenos, permitiendo escanear e imprimir con un par de toques en la pantalla, sin embargo, volvemos a tener el problema de la exigencia, ya que no es un escáner al que le podamos pedir trabajos que luego tengamos que procesar digitalmente (fotografías para retocar, etc). Otro punto a tener en cuenta es la posición de la bandeja (en vertical) y la irremediable gravedad, ya que escanear papeles sueltos o varias fotos simultáneas se convierte en todo un juego de equilibrio, al igual que la tapa, que tiende a caerse cuando ponemos un libro más o menos grueso.
No podemos dejar pasar la interfaz, ya utilizada en modelo anteriores de la marca, pero que igualmente nos sorprende por su sencillez, versatibilidad y opciones de administración. Hablamos de Lexmark SmartSolutions, un panel completamente personalizable a base de widgets que gestionaremos a través de internet, lugar desde donde instalaremos remotamente los paquetes en la impresora. Hay algunos muy interesantes como la aplicación de Flickr, que sube las imágenes escaneadas directamente a nuestra cuenta, al igual que una de Evernote que realiza una acción similar. Menos uso le hemos encontrado a la de Twitter, un simple cliente del servicio que sólo nos servirá para revisar nuestro timeline, o al lector de RSS, que en ningún momento permite imprimir una noticia interesante.En resumidas cuentas estamos ante una impresora que ha sabido llamar la atención. A grandes rasgos las principales características resultan realmente atractivas, dejando el resto como simple relleno anecdótico -es el caso de muchos de los widgets que se pueden instalar-. Aún así creemos que el precio supondrá un ligero hándicap para la impresora a la hora de inundar los hogares, dado que los 399 euros que cuesta no terminan de justificarnos del todo el rendimiento ofrecido y que existen en el mercado soluciones similares que, si bien no son verticales ni ofrecen su llamativo aspecto, cumplen las mismas funciones de escanear e imprimir inalámbricamente. ¿Un capricho? Posiblemente estemos ante eso; un modelo perfecto para una pequeña empresa minimalista que no requiera grandes volúmenes de impresión y necesite escanear determinadas y contadas facturas al mes.
Música - American Idiot (8-bit remix)















































Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)
sheng @ 21 / 06 / 2011
La verdad esta muy mona la impresora, la pantalla Touch responde aveces lenta, pero parece un buen trabajo de Lexmark , pero eso si los cartuchos son muy pequeños, a ver cuanto me duran.
Hasta ahora solo puedo usar la interfaz gráfica y el lector multitarjetas que trae incorporado-eso fué bueno-, porque hasta el día de hoy no he podido agregarla a mi PC, porque no la detectan mis máquinas, y es que lo he intentado en unas 4 y no, tres Notbooks y 1 PC.
Espero me resuelvan eso los de Lexmark porque les he hablado a soporte y me mandan por las cocas