Sony Ericsson Xperia Arc - Análisis
Llega para sorprender a primera vista, y lo hace. El Xperia Arc se posiciona como el terminal número uno en el catálogo de Sony Ericsson, manteniendo eso sí, un mano a mano con el Xperia Play. Sabemos perfectamente que ambos modelos son muy diferentes entre sí, y casi no podríamos compararlos en igualdad de condiciones, aunque como veremos más adelante en este análisis, comparten más de lo esperado. ¿Qué tendrá este Arc que tan buenas sensaciones desprende? ¿Estamos ante un futuro éxito de ventas? Sigue leyendo y encontrarás la respuesta.
A nivel estético hay un detalle fundamental que diferencia el Xperia Arc de cualquier teléfono del mercado. Hablamos de sus 8,7 milímetros de mínimo grosor (el punto más delgado se encuentra en el centro del teléfono); una medida difícil de asimilar, ya que cuesta creer que en ese espacio se escondan componentes como una batería de 1.500 mAh, la pantalla y toda su circuitería. Aún así, esa ventaja prácticamente no es apreciable en la mano, ya que la posición natural del agarre (forma cóncava) no ayuda a ello (podríamos decir que hasta resulta incómoda), dejando únicamente la sensación de terminal ultradelgado para el momento de guardarlo en el bolsillo. Evidentemente no es el primer terminal que ofrece estas impresiones -el Galaxy S y el iPhone 4, por ejemplo, resultan bastante planos en su zona trasera-, pero es la extrema delgadez unido a su curvatura lo que produce esa incomodidad al sujetarlo.
Reduce el grosor, pero no el tamaño de su pantalla, y es que una espectacular LCD con retroiluminación LED de 4,2 pulgadas ofrece una resolución de 480 x 854 píxeles que deja atónito a cualquiera nada más encender el teléfono. Ahí entra en juego la tecnología Bravia Engine, presente a la hora de reproducir imágenes y vídeos en el terminal y con la que se consigue mejorar aspectos como el contraste, brillo y ajuste de colores. Pero ya hablaremos más adelante de ella.
En cuanto al cerebro, nos encontramos con el mismo Qualcomm MSM8255 de 1 GHz y la GPU Adreno 205 que tenemos en el Xperia Play, una pareja que dará muy buenos resultados en las pruebas y que, como podrás imaginar, dejan al mismo nivel a dos terminales muy diferentes en cuestión de mercado. Tanto en la prueba de Neo Core como en la de Quadrant, los dos teléfonos han alcanzado valores bastante parecidos, por no decir idénticos, destacando entre otros terminales del mercado. No hemos notado ninguna mejora al desactivar el Bravia Engine, así que podríamos decir que la activación de este sistema de optimización de la imagen no afectará el rendimiento en juegos y reproducción de contenidos multimedia en ningún momento. Ni que decir tiene que cualquier tipo de juego funciona a la perfección, pero teniendo en cuenta que estamos ante un terminal completamente táctil, el aspecto jugable se queda algo limitado, aunque claro, seguramente tengamos esa impresión porque estamos muy mal acostumbrados.
Si nos pasamos a los botones, encontramos sólo tres de los cuatro que forman la clásica botonera androide, ya que el de "buscar" ha pasado a mejor vida. Dicha función no se echa en falta en ningún momento, ganando así el resto de botones, tamaño y facilidad de pulsación. El click resultante es cómodo y preciso, aunque andan escasos de iluminación ya que sólo aparecen dos pequeños leds que iluminan simplemente la división entre botones y que de poco nos sirven en la oscuridad total. Un detalle más que indica cómo Sony Ericsson se ha enfocado en el diseño en lugar de la propia funcionalidad.
A niveles generales el teléfono llega muy bien acompañado de conexiones como claramente refleja la salida mini HDMI, la de auriculares, el puerto micro USB para conexión con el cargador y el PC, aunque si nos referimos a otro tipo de componentes, además del sensor de proximidad para apagar la pantalla, el segundo micrófono de cancelación de ruidos y la cámara de 8 megapíxeles con flash, le faltaría una cámara frontal con la que poder exprimir las llamadas de videoconferencia.
Y para terminar este repaso exterior no podíamos dejar pasar el acabado y la calidad de construcción, muy buena a simple vista, pero que tras el día a día podríamos dejarla en "buena" a secas. La razón no es otra que el material usado para su construcción, que vuelve a ser plástico como en toda la gama Xperia, y del que pensamos que no se trata del más acorde para un teléfono de estas capacidades. Este tipo de carcasas conllevan dos problemas bastante comunes como son la apertura de la tapadera trasera, que se hace extremadamente aparatosa y peligra en cada extracción de la SIM/tarjeta microSD; y un crujido bastante característico que aparece al agarrar el terminal con un poco más de firmeza de la cuenta. Tampoco lo arregla el bisel cromado que rodea el teléfono y acentúa sus líneas curvadas, ya que pensamos que será la primera zona afectada de los golpes provocados con las caídas. Pero aún con todo esto, el Xperia Arc es un teléfono que se vende a sí mismo, ya que llama mucho la atención y resulta elegante a la vista.
Además del cuidado diseño exterior, otro de los puntos más fuertes del terminal se centra en su pantalla de 4,2 pulgadas, un panel de 854 x 480 píxeles que responde al nombre de Reality Display, y que a la hora de reproducir vídeos o revisar fotografías sorprende con su definición y colores gracias a la tecnología Bravia Engine (encargada de ajustar los colores, ruido y contraste según la imagen mostrada en pantalla). Aún así, debemos de aclarar que este motor no está presente ni en la interfaz ni en el navegador, así que la mejora de reproducción no afectará en ningún momento a la transición de los menús o la visualización de una página web. En el siguiente vídeo oficial podrás ver el funcionamiento del Bravia Engine.
Otro punto del que no podíamos pasar son los ángulos de visión, que no afectan a la percepción general de la imagen pero que sí reducen los colores, perdiendo contraste e intensidad en los tonos grises. Esto lo podemos apreciar tanto de lado a lado como de arriba a abajo, cosa que no pasa por ejemplo en el iPhone 4, tal y como podrás ver en el vídeo que tienes a continuación. De todas formas, la calidad de la pantalla es excelente y su rendimiento a plena luz del Sol es muy bueno.
Teniendo en cuenta el repaso que le hicimos al software del Xperia Play, no hay mucho que destacar en este Arc, ya que comparten misma interfaz camuflada de Sony Ericsson -muy bien equilibrada a nuestro parecer, todo hay que decirlo-, además de Gingerbread 2.3.1 de Android, última versión del sistema operativo que nos evitará dolores de cabeza durante algún tiempo. Quizás, un aspecto que debemos de destacar es el software incluido para la aplicación cámara, pero eso lo explicaremos en otro apartado.
Sensor de 8 megapíxeles Exmor R con Flash LED. Su carta de presentación no deja lugar a dudas de que estamos antes una cámara muy capaz que regalará grandes resultados, incluso podríamos decir suficientes para prescindir de la pequeña compacta, y es que no hay modo que se le resista. Gran culpa de ello la tiene el software tan completo que Sony Ericsson ha incorporado en el sistema, donde la aplicación Cámara llega mucho más lejos que la estándar de Android, permitiendo, entre otras cosas, seleccionar tipos de medición, modos de enfoque, estabilización de imagen, etc.; aunque aquellos que no estén demasiado familiarizados con el tema fotográfico siempre podrán optar por el modo automático. La incorporación de un software tan detallado es un claro ejemplo de la gran apuesta por la cámara, y la confianza depositada en el sensor Exmor R.
A la hora de revisar los resultados podemos ver imágenes sin problemas con el ruido y con enfoque correcto (gran trabajo del Exmor R), sin embargo, hay un detalle en el procesado final de la captura que llama la atención, y ahí es donde encontramos el Bravia Engine. En algunas ocasiones el tratado de las imágenes satura demasiado los colores, obteniendo resultados un tanto artificiales, mientras que en otras, se consiguen imágenes con múltiples exposiciones que no se podrían alcanzar con Bravia Engine desactivado. Para que te hagas una idea, estas últimas tomas se pueden comparar perfectamente con la opción HDR del iPhone 4. De este modo podemos decir que Bravia Engine es efectivo y en su mayor parte útil, pero nos hubiera gustado que su activación estuviera entre las opciones de la cámara y no en los ajustes generales del teléfono (debemos de cerrar la aplicación y entrar en ajustes de pantalla).
A la hora de grabar vídeos, ya sea en 720p o en cualquier calidad inferior, la primera impresión que tenemos sobre la previsualización de la pantalla es que el sensor Exmor R está trabajando como debe. En zonas de poca luminosidad, exprime al máximo la imagen, permitiendo ver zonas oscuras con mayor claridad que la conseguida por otros teléfonos. Sin embargo, a la hora de revisar la grabación, notamos demasiada compresión en los archivos, provocado quizás por el filtro del motor Bravia, que parchea demasiado la imagen y nos hace perder definición.
La autonomía de su batería de 1.500 mAh se ve rápidamente afectada por la gran pantalla de 4,2 pulgadas; tras un día de uso con llamadas, pruebas de fotos, música y algún que otro juego, el terminal decidió irse felizmente a descansar tras completar la jornada. Sin embargo, al mantener el teléfono en la mesa recibiendo correos con push y con la pantalla apagada (es decir, dejándolo abandonado), el pitido de falta de batería no aparece hasta pasados 3 días. Para ser exactos, el teléfono "murió" a los 3 días y 40 minutos.
De esta forma podemos ver como la batería podría ayudarnos en días más largos de lo normal (con sus respectivas noches) siempre y cuando cuidemos el uso de la pantalla. Algo nos dice que bajando el brillo de la misma podríamos conseguir cifras bastante interesantes.
El Xperia Arc es un teléfono muy completo. No es perfecto, pero ha sabido corregir los numerosos errores de su predecesor, el Xperia X10, terminal del que inevitablemente llega como descendiente. Líneas curvadas, atrevidas y un grosor de vértigo son sus principales armas, aunque otros de los detalles que no se pueden escapar son su cámara y la gran pantalla de 4,2 pulgadas. De la primera esperábamos algo más, ya que los resultados son bastante atractivos desde la propia pantalla del teléfono, ya sean vídeos o fotos, pero a la hora de la verdad (recortes al 100% en el ordenador), apreciamos cierta pérdida de nitidez provocada por el excesivo toque Bravia. En cuanto a la pantalla, podríamos decir que su rendimiento es excelente, teniendo en cuenta que estamos ante un LCD en lugar de un AMOLED, sin embargo los escasos ángulos de visión que ofrece restan protagonismo a esa explosión de luz y color que rompe a primera vista. Aún así, cierran un conjunto muy eficiente que lo sitúan en la lista de terminales de gama alta.
En líneas generales Sony Ericsson ha sabido crear un teléfono completo para todo tipo de mercados, ya que gustará a aquellos que vayan buscando simplemente diseño, a los que les interese un hardware competente o aquellos que quieran opciones multimedia con grabación a 720p. Estamos convencidos de que tiene lo necesario para convertirse en un éxito.
Galería: Sony Ericsson Xperia Arc - Análisis

A nivel estético hay un detalle fundamental que diferencia el Xperia Arc de cualquier teléfono del mercado. Hablamos de sus 8,7 milímetros de mínimo grosor (el punto más delgado se encuentra en el centro del teléfono); una medida difícil de asimilar, ya que cuesta creer que en ese espacio se escondan componentes como una batería de 1.500 mAh, la pantalla y toda su circuitería. Aún así, esa ventaja prácticamente no es apreciable en la mano, ya que la posición natural del agarre (forma cóncava) no ayuda a ello (podríamos decir que hasta resulta incómoda), dejando únicamente la sensación de terminal ultradelgado para el momento de guardarlo en el bolsillo. Evidentemente no es el primer terminal que ofrece estas impresiones -el Galaxy S y el iPhone 4, por ejemplo, resultan bastante planos en su zona trasera-, pero es la extrema delgadez unido a su curvatura lo que produce esa incomodidad al sujetarlo.
Reduce el grosor, pero no el tamaño de su pantalla, y es que una espectacular LCD con retroiluminación LED de 4,2 pulgadas ofrece una resolución de 480 x 854 píxeles que deja atónito a cualquiera nada más encender el teléfono. Ahí entra en juego la tecnología Bravia Engine, presente a la hora de reproducir imágenes y vídeos en el terminal y con la que se consigue mejorar aspectos como el contraste, brillo y ajuste de colores. Pero ya hablaremos más adelante de ella.
En cuanto al cerebro, nos encontramos con el mismo Qualcomm MSM8255 de 1 GHz y la GPU Adreno 205 que tenemos en el Xperia Play, una pareja que dará muy buenos resultados en las pruebas y que, como podrás imaginar, dejan al mismo nivel a dos terminales muy diferentes en cuestión de mercado. Tanto en la prueba de Neo Core como en la de Quadrant, los dos teléfonos han alcanzado valores bastante parecidos, por no decir idénticos, destacando entre otros terminales del mercado. No hemos notado ninguna mejora al desactivar el Bravia Engine, así que podríamos decir que la activación de este sistema de optimización de la imagen no afectará el rendimiento en juegos y reproducción de contenidos multimedia en ningún momento. Ni que decir tiene que cualquier tipo de juego funciona a la perfección, pero teniendo en cuenta que estamos ante un terminal completamente táctil, el aspecto jugable se queda algo limitado, aunque claro, seguramente tengamos esa impresión porque estamos muy mal acostumbrados.
Si nos pasamos a los botones, encontramos sólo tres de los cuatro que forman la clásica botonera androide, ya que el de "buscar" ha pasado a mejor vida. Dicha función no se echa en falta en ningún momento, ganando así el resto de botones, tamaño y facilidad de pulsación. El click resultante es cómodo y preciso, aunque andan escasos de iluminación ya que sólo aparecen dos pequeños leds que iluminan simplemente la división entre botones y que de poco nos sirven en la oscuridad total. Un detalle más que indica cómo Sony Ericsson se ha enfocado en el diseño en lugar de la propia funcionalidad.
A niveles generales el teléfono llega muy bien acompañado de conexiones como claramente refleja la salida mini HDMI, la de auriculares, el puerto micro USB para conexión con el cargador y el PC, aunque si nos referimos a otro tipo de componentes, además del sensor de proximidad para apagar la pantalla, el segundo micrófono de cancelación de ruidos y la cámara de 8 megapíxeles con flash, le faltaría una cámara frontal con la que poder exprimir las llamadas de videoconferencia.
Galería: Sony Ericsson Xperia Arc - Exterior
Y para terminar este repaso exterior no podíamos dejar pasar el acabado y la calidad de construcción, muy buena a simple vista, pero que tras el día a día podríamos dejarla en "buena" a secas. La razón no es otra que el material usado para su construcción, que vuelve a ser plástico como en toda la gama Xperia, y del que pensamos que no se trata del más acorde para un teléfono de estas capacidades. Este tipo de carcasas conllevan dos problemas bastante comunes como son la apertura de la tapadera trasera, que se hace extremadamente aparatosa y peligra en cada extracción de la SIM/tarjeta microSD; y un crujido bastante característico que aparece al agarrar el terminal con un poco más de firmeza de la cuenta. Tampoco lo arregla el bisel cromado que rodea el teléfono y acentúa sus líneas curvadas, ya que pensamos que será la primera zona afectada de los golpes provocados con las caídas. Pero aún con todo esto, el Xperia Arc es un teléfono que se vende a sí mismo, ya que llama mucho la atención y resulta elegante a la vista.

Además del cuidado diseño exterior, otro de los puntos más fuertes del terminal se centra en su pantalla de 4,2 pulgadas, un panel de 854 x 480 píxeles que responde al nombre de Reality Display, y que a la hora de reproducir vídeos o revisar fotografías sorprende con su definición y colores gracias a la tecnología Bravia Engine (encargada de ajustar los colores, ruido y contraste según la imagen mostrada en pantalla). Aún así, debemos de aclarar que este motor no está presente ni en la interfaz ni en el navegador, así que la mejora de reproducción no afectará en ningún momento a la transición de los menús o la visualización de una página web. En el siguiente vídeo oficial podrás ver el funcionamiento del Bravia Engine.
Otro punto del que no podíamos pasar son los ángulos de visión, que no afectan a la percepción general de la imagen pero que sí reducen los colores, perdiendo contraste e intensidad en los tonos grises. Esto lo podemos apreciar tanto de lado a lado como de arriba a abajo, cosa que no pasa por ejemplo en el iPhone 4, tal y como podrás ver en el vídeo que tienes a continuación. De todas formas, la calidad de la pantalla es excelente y su rendimiento a plena luz del Sol es muy bueno.

Teniendo en cuenta el repaso que le hicimos al software del Xperia Play, no hay mucho que destacar en este Arc, ya que comparten misma interfaz camuflada de Sony Ericsson -muy bien equilibrada a nuestro parecer, todo hay que decirlo-, además de Gingerbread 2.3.1 de Android, última versión del sistema operativo que nos evitará dolores de cabeza durante algún tiempo. Quizás, un aspecto que debemos de destacar es el software incluido para la aplicación cámara, pero eso lo explicaremos en otro apartado.

Sensor de 8 megapíxeles Exmor R con Flash LED. Su carta de presentación no deja lugar a dudas de que estamos antes una cámara muy capaz que regalará grandes resultados, incluso podríamos decir suficientes para prescindir de la pequeña compacta, y es que no hay modo que se le resista. Gran culpa de ello la tiene el software tan completo que Sony Ericsson ha incorporado en el sistema, donde la aplicación Cámara llega mucho más lejos que la estándar de Android, permitiendo, entre otras cosas, seleccionar tipos de medición, modos de enfoque, estabilización de imagen, etc.; aunque aquellos que no estén demasiado familiarizados con el tema fotográfico siempre podrán optar por el modo automático. La incorporación de un software tan detallado es un claro ejemplo de la gran apuesta por la cámara, y la confianza depositada en el sensor Exmor R.
A la hora de revisar los resultados podemos ver imágenes sin problemas con el ruido y con enfoque correcto (gran trabajo del Exmor R), sin embargo, hay un detalle en el procesado final de la captura que llama la atención, y ahí es donde encontramos el Bravia Engine. En algunas ocasiones el tratado de las imágenes satura demasiado los colores, obteniendo resultados un tanto artificiales, mientras que en otras, se consiguen imágenes con múltiples exposiciones que no se podrían alcanzar con Bravia Engine desactivado. Para que te hagas una idea, estas últimas tomas se pueden comparar perfectamente con la opción HDR del iPhone 4. De este modo podemos decir que Bravia Engine es efectivo y en su mayor parte útil, pero nos hubiera gustado que su activación estuviera entre las opciones de la cámara y no en los ajustes generales del teléfono (debemos de cerrar la aplicación y entrar en ajustes de pantalla).
A la hora de grabar vídeos, ya sea en 720p o en cualquier calidad inferior, la primera impresión que tenemos sobre la previsualización de la pantalla es que el sensor Exmor R está trabajando como debe. En zonas de poca luminosidad, exprime al máximo la imagen, permitiendo ver zonas oscuras con mayor claridad que la conseguida por otros teléfonos. Sin embargo, a la hora de revisar la grabación, notamos demasiada compresión en los archivos, provocado quizás por el filtro del motor Bravia, que parchea demasiado la imagen y nos hace perder definición.

La autonomía de su batería de 1.500 mAh se ve rápidamente afectada por la gran pantalla de 4,2 pulgadas; tras un día de uso con llamadas, pruebas de fotos, música y algún que otro juego, el terminal decidió irse felizmente a descansar tras completar la jornada. Sin embargo, al mantener el teléfono en la mesa recibiendo correos con push y con la pantalla apagada (es decir, dejándolo abandonado), el pitido de falta de batería no aparece hasta pasados 3 días. Para ser exactos, el teléfono "murió" a los 3 días y 40 minutos.
De esta forma podemos ver como la batería podría ayudarnos en días más largos de lo normal (con sus respectivas noches) siempre y cuando cuidemos el uso de la pantalla. Algo nos dice que bajando el brillo de la misma podríamos conseguir cifras bastante interesantes.

El Xperia Arc es un teléfono muy completo. No es perfecto, pero ha sabido corregir los numerosos errores de su predecesor, el Xperia X10, terminal del que inevitablemente llega como descendiente. Líneas curvadas, atrevidas y un grosor de vértigo son sus principales armas, aunque otros de los detalles que no se pueden escapar son su cámara y la gran pantalla de 4,2 pulgadas. De la primera esperábamos algo más, ya que los resultados son bastante atractivos desde la propia pantalla del teléfono, ya sean vídeos o fotos, pero a la hora de la verdad (recortes al 100% en el ordenador), apreciamos cierta pérdida de nitidez provocada por el excesivo toque Bravia. En cuanto a la pantalla, podríamos decir que su rendimiento es excelente, teniendo en cuenta que estamos ante un LCD en lugar de un AMOLED, sin embargo los escasos ángulos de visión que ofrece restan protagonismo a esa explosión de luz y color que rompe a primera vista. Aún así, cierran un conjunto muy eficiente que lo sitúan en la lista de terminales de gama alta.
En líneas generales Sony Ericsson ha sabido crear un teléfono completo para todo tipo de mercados, ya que gustará a aquellos que vayan buscando simplemente diseño, a los que les interese un hardware competente o aquellos que quieran opciones multimedia con grabación a 720p. Estamos convencidos de que tiene lo necesario para convertirse en un éxito.



Comentarios de los lectores (Página 1 de 2)
GuillermoM @ 13 / 04 / 2011
Muy buen analisis.
1993ini @ 13 / 04 / 2011
Al fin!!! lo esperaba tanto! GRACIAS :)
petecander @ 13 / 04 / 2011
Alguien podria decir a que resolucion saca contenido por HDMI? porque si hace screen mirroring real, deberia mantener la resolucion del tlf... Y eso seria una lastima.
Martin @ 13 / 04 / 2011
Muy interesante el terminal, quizás sea mi próxima adquisición, pero estoy dudando si este o el HTC, pues me gusta la cámara del Sony Ericsson (las de HTC no son precisamente su punto fuerte), pero me echa para atrás el que no tenga cámara frontal...
Muy buen análisis.
Luis Antonio @ 13 / 04 / 2011
La unica cosa que no me gusto es la tapa trasera pero por lo demas el telefono esta mas que bien y el analisis me ha gustado mucho, muy completo.
Alvaro @ 13 / 04 / 2011
puff!, qué pantalla más chunga!!
Ale, uno descartado, ya quedan menos...
Bruno Visconti @ 13 / 04 / 2011
me gusta... lastima q aca en argentina se considera un smarthphone a cualquier celu tactil... y el arc va a llegar 6 meses tarde al precio de una notebook.. :/
1993ini @ 13 / 04 / 2011
jaja eso es cierto acá en Ecuador lo mismo cualquier movilcito medio bonito es wow un smartphone! XD
Unknown_X @ 13 / 04 / 2011
Interesante vídeo comparativo entre las dos pantallas...cuando la mayoría de comparaciones tienen este resultado y no el de vuestro vídeo:
http://www.youtube.com/watch?v=Tkb1VFmmE7A
JavierM @ 13 / 04 / 2011
Lo que pasa es que en la comparación que hace Carlos Martinez no se está usando el Bravia Engine por que este solo funciona en imágenes y videos y en la comparación que se realiza en el video que haces referencia supongo que si se está usando al estar mostrando una imagen (al menos que no esté activado el Bravia Engine).
Por cierto, buen análisis Carlos.
David @ 13 / 04 / 2011
Osea que no hay Bravia Engine para los juegos??? solo para fotos y videos??
Pues menuda full....
Carlos Martinez Vazquez @ 14 / 04 / 2011
Cuidado que el vídeo de GSMArena puede confundir un poco si lo queremos comparar con el nuestro.
En las imagen se ve un Xperia Arc que destaca muchisimo más que cualquiera de los dos teléfonos que le acompañan, sin embargo, si te fijas en el degradado de negro a blanco que aparece, podrás comprobar como el color blanco avanza hacia el negro, algo que podemos traducir como la desaparición de grises que experimentamos en nuestro vídeo.
En realidad no hay diferencias con el vídeo publicado en Engadget, sólo que el brillo destaca mucho más al estar en una habitación completamente a oscuras. Y eso no lo niego, el Xperia tiene muchísimo más brillo que cualquiera de los dos presentes. ¿Me he explicado?
¡Un saludo!
Unknown_X @ 14 / 04 / 2011
No tiene ningún sentido esa explicación ya que el propio brillo y tonalidades(no solo el blanco) son complétamente diferentes en el video de GSMArena que en el vuestro.
Pero no es sólo eso, si te ves estas imágenes, verás que lo que ocurre en vuestro video no se aprecia en otras comparativas y estas no están complétamente a oscuras:
http://i55.tinypic.com/2lnemh5.jpg
http://i55.tinypic.com/14kfayf.jpg
http://i54.tinypic.com/znvuq0.jpg
Es decir, el resultado es totalmente diferente al vuestro.
Carlos Martinez Vazquez @ 14 / 04 / 2011
Unkwown_X, lo que yo intento demostrar con mi vídeo es que el Xperia Arc pierde contraste a la hora de mirarlo desde diferentes ángulos. Y eso es justamente lo que pasa, no intentes darle más vueltas.
Las capturas que pones simplemente demuestran que la pantalla del Xperia supera en brillo y en colores siempre y cuando estemos revisando fotografías (momento en el que Bravia Engine entra en juego). ¿Quién está diciendo lo contrario?
Unknown_X @ 14 / 04 / 2011
Carlos, yo eso lo se, ni siquiera estoy hablando de eso :P , a lo que me refiero es que en el video la pantalla del ARC se ve más apagada y con unos colores que dan pena(sobre todo el blanco...o amarillo xD), cosa que no se aprecia en ningún otro video ni comparación.
Lo de los ángulos de visión se ve en todos los videos, no me refiero a eso ;)
Daniel @ 18 / 04 / 2011
en el video que dices sucede exactamento lo mismo que en este video, fíjate en el cielo azul de la imagen inferior, el color se pierde...
Unknown_X @ 13 / 04 / 2011
Añado una cosa más, comentáis en uno de los videos que el ARC no hace uso del sensor de luz ambiante...eso es falso, poned el brillo en nivel medio y haced la prueba poniéndolo directamente a la luz y quitándolo, se nota a simple vista como cambia el brillo automáticamente.
Carlos Martinez Vazquez @ 14 / 04 / 2011
Gracias por el apunte. Siento no poder comprobarlo, ya que el teléfono está de vuelta, pero no había caído en hacer dicha prueba.
Y la razón no es otra porque si como tu dices el brillo sube cuando está a niveles medios, debería de bajar cuando se encuentra ajustado al máximo nivel, cosa que hacía el Play, mientras que el Arc ni se inmuta.
Es más, cuando estuve analizando el Xperia Play detecté una diferencia abismal entre las pantallas, y era debido a que el Play ajustaba automáticamente el brillo y el Arc no (puedes ver el vídeo que hice al respecto en el análisis del Play).
Es bastante raro que el brillo automático suba los niveles pero no los baje. Aún así podría ser otro de los fallo, ya que al igual que el Play este modelo tampoco incluye una opción que permita desactivarlo.
Un saludo.
Unknown_X @ 14 / 04 / 2011
No incluye opción, pero si pones el brillo al máximo el brillo automático se desactiva.
ludwigvahn @ 13 / 04 / 2011
creo que no es un telefono competitivo, desgraciadamente sony se va atrazando mucho en capacidad de sus telefonos, en diseño si esta bien, como el x10 pero deja muchoque desear en todos los demas aspectos. he tenido el p802, el p 910, de los primeros smath de sony, y asu epoco esos si eran vanguardistas y con caracterisicas superiores al mercado de esa epoca. ahora no lo esta haciendo, me quedo con el galaxy s en vez del xperiax10, y con el galaxy 2 o el lg, en vez del xperia ARC ,que tienen mayores capacidades de procesamiento, . y seguramente van a ser actualizados constantemente, sony, no lo hace.