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HTC Sensation, análisis detallado del súper teléfono de doble núcleo

Nuestra revisión por el cuarteto de grandes apuestas por doble núcleo llega a su fin con la llegada del HTC Sensation a nuestra mesa de operaciones. Entre sus principales bazas para hacerse un hueco entre los teléfonos de gama alta de este año, se encuentran su generosa pantalla Súper LCD de 4,3 pulgadas, procesador Qualcomm dual core a 1,2 GHz y sistema operativo Android 2.3 (Gingerbread) aderezado con la renovada interfaz Sense 3.0.

¿Con ganas de conocer si finalmente el último bastión de HTC logra revalidar las buenas impresiones que nos dejó durante su presentación europea? Pues ponte cómodo y prepárate unas buenas palomitas, porque tenemos bastantes ideas que desglosar antes de darte nuestro veredicto.


Hardware

Comenzamos nuestro análisis del Sensation hablando, como no, de su manufactura: no es la primera vez que comentamos cuán en serio se toma la compañía el diseño de sus dispositivos y, en esta ocasión, el resultado vuelve a no decepcionarnos. Tan pronto como sacamos al HTC Sensation de su caja, salta a la vista que estamos ante un dispositivo estupendamente trabajado, en el que cada uno de sus detalles ha sido pensado a conciencia. Pese a su generosa pantalla de 4,3 pulgadas y sus 148 gramos de peso, el terminal resulta muy cómodo de sujetar, hasta el punto de que incluso puede dar apariencia de ser más pequeño de lo que en realidad es (su paso por la cinta métrica arroja unas cifras de 126,1 × 65,4 × 11,3 mm). Esto puede ser debido a la decisión de la compañía de reducir el marco superior e inferior de la pantalla, pero también a sus bordes redondeados o su compacta estructura unibody de aluminio.

En su cara frontal, la protagonista indiscutible es su pantalla táctil con tecnología Súper LCD de 4,3 pulgadas con resolución qHD. Sobre ésta se encuentran el logo de la casa taiwanesa, un LED para notificaciones, el auricular y la cámara frontal para videoconferencias, haciendo gala estos dos últimos del amor del fabricante por los detalles, con sus pulidos bordes. Algo más abajo ocupan su sitio el cuarteto habitual de botones de Android, todos ellos de naturaleza táctil. A su espalda volvemos a toparnos con el diseño triangular que tanto gusta a la casa, concentrándose en el primer tercio la mayor parte de la acción: su cámara de 8 megapíxeles con doble flash LED y el altavoz; al tiempo que el segundo y tercer segmento tienen que conformarse con un segundo logo de la empresa, así como el serigrafiado que advierte de la presencia de Sense y el micrófono de cancelación de ruido, respectivamente. Por su parte, el lateral izquierdo cuenta con la alargada tecla de volumen y algunos centímetros más adelante, el puerto micro USB para compartir datos o recargar el terminal; mientras que el lateral izquierdo se encuentra completamente desnudo, posiblemente llorando la ausencia del disparador físico que por desgracia, nunca recibirá su potente cámara. En su zona superior conviven el conector para auriculares y el botón de encendido/bloqueo; reservando el área inferior para el mecanismo de apertura de la carcasa y el micrófono.




Todas estas características vuelven a confirmar una vez más que el HTC Sensation es a nivel de diseño una autentica combinación ganadora, tanto por su minimalismo como por su buena sujeción. También ayuda a reforzar esta imagen de resistencia extrema su chasis de aluminio de una sola pieza, que extiende sus dominios por el lateral, la zona trasera e incluso parte del frontal o la presencia de la recurrente capa protectora Gorilla Glass. Por si esto fuera poco, la pantalla se encuentra apenas medio milímetro más hundida que el resto de la estructura, una elección que posiblemente también logre alejar a los temidos arañazos si el teléfono acaba bocabajo sobre una superficie completamente plana.

En líneas generales, la estructura del Sensation nos ha dejado muy buenas impresiones, pero aún sigue teniendo algunos aspectos en los que mejorar: como por ejemplo en la zona dedicada a la cámara, que primero sobresale ligeramente de su espalda, para luego hundirse en una especie de cavidad, donde el polvo y la suciedad podrían acabar acumulándose y aportando un "efecto creativo" no deseado a tus imágenes y grabaciones, si no lo limpias con cierta regularidad. Tampoco llega a convencernos del todo la manera en que su carcasa se abre, por lo complicado que resulta extraerla, aunque al tratarse de un diseño envolvente, también resulta digno de mención ver el teléfono así de "desnudo". Para finalizar, ya tenemos una idea que añadir a nuestra serie de artículos "Qué cambiarías de"... y es la posición de su ranura para tarjetas microSD (que por cierto cuenta con Hot swap). Es verdad se puede extraer sin tener que desprender la batería, pero no resulta una tarea sencilla ni cómoda porque separar la carcasa ya es en sí mismo toda una aventura.

Concluimos este apartado haciendo mención a su ficha de especificaciones, para que tengas sus características más relevantes al alcance de la mano.



HTC Sensation
(Pyramid)

Sistema Operativo Android 2.3.3 (Gingerbread)
Interfaz Sense 3.0
Pantalla 4,3"
Súper LCD
Resolución panel qHD (540 x 960)
Procesador Qualcomm MSM8260
(1,2 GHz)
GPU Qualcomm Adreno 220
Memoria RAM
768 MB
Almacenamiento
1 GB interno ampliable con tarjeta microSD de 8 GB
Red GSM/GPRS/EDGE
850/900/1800/1900 MHz
UMTS/HSPA
850/1700 o 2100/1900 MHz
HSDPA 14,4 Mbps
HSUPA 5,76 Mbps
Conectividad WiFi 802.11 b/g/n
Bluetooth 3.0 con A2DP
Micro USB 2.0
Jack 3,5 mm
GPS A-GPS
Cámara frontal VGA
Cámara trasera 8 megapíxeles
doble flash LED
autoenfoque
Grabación de vídeo 1080p a 30 fps
Formatos compatibles Audio: AAC, AMR, OGG, M4A, MIDI, MP3, WAV, WMA
Video: 3GP, .3G2, MP4, WMV, AVI, XVID
Acelerómetro
Giroscopio
Brújula digital
Gorilla Glass
Batería 1520 mAh
Medidas 126,1 × 65,4 × 11,3 mm
Peso 148 g




Pantalla

Como ya hemos mencionado con anterioridad, el HTC Sensation cuenta con un panel Súper LCD de 4,3 pulgadas, que puede que no sea comparable a los ángulos de visión o la calidad de colores presentes en el display Súper AMOLED del Galaxy S II, pero sí que cumple su cometido con bastante dignidad e incluso se atreve a añadir al catálogo un par de puntos de interés de su propia cosecha. En este caso hablamos de un dispositivo con resolución qHD (960 x 540), que plantea dos grandes ventajas: la primera de ellas es que podemos alcanzar a ver mucho más por cada pantallazo antes de hacer scroll (por ejemplo un mayor número de emails, más superficie de la página que estemos visitando con su navegador o más contactos); asimismo, aunque la cuadrícula de cada uno de los escritorios está limitada a mostrar un máximo de 16 iconos, al aumentar el número de puntos podemos disfrutar de una mejor definición en cada uno de ellos, habiendo mucho más hueco para los detalles.

El segundo punto en el que el terminal agradece sobremanera la resolución qHD es en el apartado de los vídeos, ya que su formato 16:9 nativo consigue que nos despidamos de las barras negras de siempre. Tanto los archivos descargados como los vídeos y fotos creados con la propia cámara del teléfono se reproducen sin necesidad de ser redimensionados o recortados; de este modo, todo el contenido puede reproducirse en cualquier televisor o monitor Full HD sin demasiadas complicaciones (un detalle que sin llegar a ser decisivo a la hora de decantarnos por un terminal u otro, siempre resulta apetecible).

Si tuviéramos que señalar un punto flaco de su pantalla, este sería, sin lugar a dudas, su ángulo de visión. A partir de los 45 grados, los colores de la pantalla se empiezan a volver más blanquecinos, perdiendo buena parte del brillo y la saturación que tan buenas sensaciones nos dejaron en los primeros momentos de uso. Esto no quiere decir que el display no sea capaz de cumplir con su cometido (pues sí que lo hace e incluso mantiene el tipo en situaciones de excesiva claridad), sino que tras este pequeño "tropezón" nos cuesta un darle la razón al fabricante ante su denominación de Súper LCD.



Llamadas y sonido

Dado que nuestros smartphones cada día atesoran más y más funciones, a veces prácticamente podríamos llegar a "olvidarnos" de que su razón de ser es la de recibir y realizar llamadas. En este sentido, el HTC Sensation ofrece una calidad digna de mención. Como ya hemos comentado en apartados anteriores, en su parte trasera se encuentra su micrófono secundario para analizar el ruido externo y neutralizarlo todo lo posible. El resultado es muy favorable, quedando especialmente patente en un vagón de metro en plena hora punta. No encontramos pegas, pero tampoco grandes elogios para su auricular, cumple su función y a un buen volumen. Bien es cierto que el fabricante ha apurado al máximo su colocación en el borde de la cara frontal, pero contando con semejante extensión de pantalla, casi no le quedaba otro remedio y como en otros altavoces de la casa, tampoco llega a ser demasiado incómodo.

Una vez más el fabricante opta por colocar la antena en una de las piezas triangulares de plástico de la carcasa. El alcance de la cobertura y redes WiFi también se encontraba dentro de los niveles óptimos y esperados.

El altavoz de su cara trasera también es capaz de desempeñar su cometido de manera más que decente. Es evidente que al colocarlo sobre la mesa apoyado sobre su espalda el sonido iba a amortiguarse un poco, aunque sin resultados catastróficos (en parte ayudado por la ligera protuberancia sobre la que se monta la lente de la cámara).

Según hemos podido constatar en las fotos oficiales del HTC Sensation, el terminal se acompaña de una pareja de atractivos auriculares; sin embargo, nuestra unidad de pruebas carecía de ellos, por lo que no hemos podido constatar su calidad y tendremos que reservarnos el veredicto para mejor ocasión (el producto comercial sí los incluirá en su lista de contenidos).




Software

El HTC Sensation supone nuestra primera toma de contacto con la renovada interfaz de la compañía taiwanesa para el sistema operativo de Google (en este caso la versión 2.3.3 de Gingerbread). La principal diferencia con respecto a las versiones anteriores de Sense es su cambio de look: por ejemplo, uno de los primeros detalles que atrae nuestra atención es que Sense 3.0 incorpora animaciones en 3D para moverse entre los diferentes escritorios, creando una especie de carrusel virtual infinito –al llegar al último escritorio, nos devuelve inmediatamente al primero-, muy ágil gracias a la inestimable ayuda de su procesador de 1,2 GHz.

Otro cambio importante es el sistema de bloqueo, compuesto ahora por un anillo que tendremos que llevar al centro de la pantalla para que empiece la fiesta. Dicho mecanismo nos sirve además para desplazar aplicaciones a su interior y que estas salten directamente ante nuestros ojos, sin tener que acudir a la lista de aplicaciones o los accesos directos del escritorio, estilo Nokia Bubbles. Esta opción es especialmente atractiva en lo que respecta a la cámara, pues nos permite realizar la foto de manera mucho más rápida. Algo parecido ocurre con las notificaciones, aunque es difícil decir si esto es una ventaja o un inconveniente. Pongamos por caso que tienes una llamada perdida, la advertencia se muestra a lo largo de toda la pantalla, pero -a menos que tengas la aplicación teléfono entre los accesos directos para desbloquear rápidamente con el anillo- la verás, se ocultará y no podrás acceder a ella de manera instantánea, sino abriendo directamente la aplicación (lo sabemos, son sólo un par de clics adicionales, pero es una pena que HTC no lo haya implementado).

HTC también ha decidido dar su propio toque a la barra de notificaciones androide, ofreciendo una lista con aplicaciones recientes o acceso al reproductor de música si está en uso. Una segunda pestaña nos permitirá controlar aspectos como el WiFi, las funciones de hotspot, el Bluetooth o el GPS (una idea ya vista en otras compañías, pero igualmente apetecible por ahorrarnos pasar por el menú de configuración).



No podíamos dejar de mencionar las famosas animaciones del widget del tiempo que, para no desentonar con el resto del conjunto, también se han vuelto tridimensionales e incorporan audio (¿te has preguntado alguna vez cómo suena un día soleado? Pues parece que la compañía tiene la respuesta). El problema es que dicho despliegue pierde gran parte de la gracia cuando ya has visto las animaciones por quinta vez y necesitas acceder a la información rápidamente. El sonido puede por supuesto desactivarse, pero no así el pequeño vídeo.

En líneas generales, Sense 3.0 supone un complemento acertado para el terminal, trabajando de manera muy fluida y sin apenas sobresaltos, pero repetimos que por muy buena impresión que nos haya causado, la mayoría de los cambios son a nivel estético.

Ante semejante potencial, muchos podrían verse tentados a realizar con el Sensation una incursión en el universo de las ROM personalizadas, así que merece la pena recordar que la compañía parece estar cediendo "poco a poco" en el terreno de los bootloaders bloqueados, por lo que esperaremos pacientemente a ver cómo evoluciona la cosa.




Rendimiento

Es el momento de contarte qué tal se desenvuelve el Sensation en el día a día y si es cierto eso que estamos ante un teléfono con auténticos súper poderes, como implica HTC en su simpática propaganda.

Como ya hemos mencionado con anterioridad, la primera cuestión para poder hallar la respuesta es encontrar un reto real para el equipo, porque este puede prácticamente con cualquier cosa. Navegar por la red o darse un paseo por los mapas de Google son pan comido para él, y lo mismo ocurre al saltar a cualquier aplicación desde la pantalla de bloqueo. La apertura de programas desde su menú tampoco supone problema alguno para el smartphone, cosa que no nos sorprende demasiado teniendo en cuenta su potente hardware.

Sin embargo no todo son medallas, ya que hallamos un tropiezo importante en la reproducción de vídeos a 1080p. El teléfono funciona de manera adecuada con el contenido grabado mediante su propia cámara, pero parece costarle un poco más, por ejemplo, en el caso de vídeos de YouTube a dicha resolución (y no precisamente por problemas de conexión). La imagen se queda fija y el audio se descompasa, cosa que no ocurre a 720p.

Desde su presentación en Londres, HTC ha estado tentándonos con las posibilidades que traería su servicio de alquiler de películas Watch al teléfono y ahora entendemos por qué. La plataforma cuenta con un sistema de descarga similar al streaming, y aunque no sabemos a qué resolución exacta se encuentra dicho contenido, sienta como un guante a la resolución qHD (16:9) del Sensation, por muy reticentes que en un principio pudiéramos ser a ver algo en una pantalla de 4'3 pulgadas. La experiencia se completa con una calidad de audio a la altura de las circunstancias.

Llega la hora de la verdad: hay que respaldar estos argumentos con los datos extraídos en la ronda de benchmarks de rigor. No obstante queremos romper una lanza a favor del Sensation ya que su resolución le hace perder algunos puntos con respecto al resto de la caballería "doble núcleo". Por ejemplo las pruebas 3D de Quadrant se realizan a resolución nativa, por lo que en esta prueba en concreto, la carga de trabajo en el Sensation es mayor que en un Optimus 2X o un Galaxy S II. Para tratar de conseguir unos resultados algo más fiables, hemos realizado cada una de estas pruebas en varias ocasiones –de hecho podrás ver el tercer pase de cada una de ellas en el siguiente vídeo- y hemos creado una tabla con los resultados obtenidos.





Pase 1
Pase 2
Pase 3
Media
Linpack 42.903 mflops 46.756 mflops 44.592 mflops 44.750 mflops
Quadrant 1978 2008 1917 1968
Neocore 59,4 fps 60,0 fps 59,3 fps 59,6 fps
NenaMark 43,6 fps 42,3 fps 42,4 fps 42,8 fps




Cámara


El HTC Sensation acoge en su espalda una cámara de 8 megapíxeles con autoenfoque y doble flash LED que cumple con su cometido según lo esperado, ofreciendo colores vivos y un amplio abanico de personalización. Además gracias al sistema de acceso de la cámara desde la propia pantalla de bloqueo, conseguimos tener el teléfono listo para la a acción en cuestión de instantes; parte de la culpa en esta buena respuesta recae en la tecnología "Instant Capture", promete ofrecernos imágenes de justo lo que ocurre en la pantalla.

El resultado son fotos más que decentes y con una respuesta ágil, aunque tampoco tacharíamos de excelente. Bien es cierto que el autofocus se comporta de manera adecuada en la mayoría de ocasiones, especialmente si hacemos clic en el punto en el que queremos centrar nuestro interés, pero en las distancias cortas cuesta un poco más sacarle partido. Como podrás ver en la siguiente galería de imágenes, en el modo automático, las fotografías disfrutan de unos buenos niveles de contraste y saturación, pero también es posible dar una vuelta de tuerca más si nos adentramos en los menús. La aplicación se acompaña de la colección habitual de parámetros, como el rango ISO, el balance de blancos o la gestión de la exposición, así como los perfiles de siempre para realizar tomas en blanco y negro, en sepia, con colores invertidos, etc. Por último, su flash LED dual es potente como para iluminar una escena con poca luz a media distancia, aunque también lo suficiente sutil como para no comerse completamente los colores o dejar un velo blanquecino demasiado evidente.



Uno de sus puntos fuertes es sin duda la grabación de vídeo a 1080p y 30 fps, una experiencia satisfactoria gracias al aguante de su procesador Qualcomm de doble núcleo. Al igual que la captura de fotos, el resultado es agradable, nítido –de nuevo gracias a su buen enfoque- y ofrece colores vivos... hasta que intentas hace una toma con escasa luminosidad (por desgracia, un mal también presente en otros muchos dispositivos).



Los resultados obtenidos pueden visualizarse sin problemas en el propio panel del teléfono (de nuevo con resultados impecables dada su resolución qHD) o compartirse con una pantalla de mayor tamaño por DLNA o HDMI; eso sí, el conector correspondiente no se incluye en la caja.



Batería


Los 1520 mAh con los que cuenta su batería de iones de litio auguraban en nuestra comparativa con el resto de pesos pesados de doble núcleo que el Sensation iba a estar en cierta desventaja con el resto de sus hermanos; sin embargo, la mejor manera de comprobar qué tal se desenvuelve es ponerlo en uso, así que ahí van nuestros resultados. Es cierto que el total de horas que consiga sobrevivir antes de pedir a gritos su cargador variará en función de cuánto queramos exprimir sus posibilidades, así que durante nuestro periodo de pruebas hemos intentado ceñirnos al mayor número de perfiles. Aun así, ha habido hueco para la sorpresa.

Como era de esperar, la captura de vídeos y fotos han sido algunos de los principales responsables de acabar con su autonomía antes de tiempo. Por poner un ejemplo, un par de horas de excursión haciendo un uso combinado de ambos logró beberse casi un tercio de la batería recién cargada. Mientras tanto, una sesión de juegos con un par de partidas y alguna que otra incursión en su navegador, apenas consiguieron hacer mella en el total. Lo que realmente sí es digno de elogio es la manera en la que el terminal pasa a una especie de estado de hibernación cuando lo dejamos en reposo, con el notable ahorro de energía que ello supone (dejando eso sí, las comprobaciones de Gmail o de las actualizaciones en redes sociales a su libre albedrío). Atendiendo a los gráficos de uso de energía, vemos también que su pantalla consume energía con relativa moderación, a diferencia de otros modelos de similares características, como por ejemplo el Optimus 2X o el Galaxy S II (aunque este último logre compensarlo con diversos trucos, como ya vimos a lo largo de su análisis).

De este modo, si en tu vida cotidiana no necesitas hacer un uso muy intenso del terminal, podrás mantenerte alejado del enchufe durante algo más de dos días completos; pero si por el contrario pretendes explotar al máximo cada una de las jugosas posibilidades que ofrece el Sensation, no te librarás del ritual de enchufar el teléfono tan pronto como llegues a casa.




Conclusión


Ya desde nuestro primer encuentro en Londres, el HTC prometía dejarnos muy buenas impresiones gracias a la ejemplar respuesta de su procesador de doble núcleo y las expectativas se han visto cumplidas según iban aumentando las horas de uso. Por hacer un breve balance, nos han parecido especialmente atractivos la integración con las redes sociales de Sense 3.0, el buen hacer de su pantalla qHD en el apartado multimedia o los resultados obtenidos en la grabación de vídeo a 1080p (siempre y cuando las condiciones le sean favorables, claro está). Si a esto le añadimos un diseño monopieza cómodo de sujetar y aparentemente resistente, no andaríamos muy desencaminados si tacháramos a esta apuesta de muy satisfactoria.

Por desgracia, todas estas características no suponen una novedad revolucionaria encuentran muy en la línea de lo que ya hemos podido ver con otros terminales de prestaciones similares. Además el uso intensivo de su fuerza bruta logra hacer mella en su batería (sin contar el esfuerzo que supone retirar su tapa para acceder a la SIM o la microSD) y la calidad de su pantalla -pese a ser decente- no consigue colocarse entre las líderes del mercado actual.

Aun así la conclusión final es positiva, por lo que no nos tiembla el pulso al afirmar que el HTC Sensation es uno de los terminales más completos que se puede encontrar ahora mismo en la zona Premium del mercado. Es evidente que todavía quedan cabos sueltos que seguir puliendo en futuras versiones, pero la compañía demuestra que sabe muy bien el camino que debe seguir según las exigencias actuales.

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