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HTC ChaChaCha, análisis

Ya te contamos hace unos días que el HTC ChaChaCha ponía finalmente rumbo a España de la mano de Orange, así que hemos querido aprovechar la ocasión para dar un breve repaso a sus características más destacadas. Entre sus principales bazas descubrimos un precio de lo más agresivo, pantalla táctil, cómodo teclado QWERTY vertical, sistema operativo sabor Gingerbread (Android 2.3.3) y, por supuesto, un botón dedicado a Facebook para llevar la experiencia social a un nuevo nivel.

¿Serán armas suficientes para satisfacer tus necesidades engadgeteras? Ponte cómodo y descuida, que enseguida te lo contamos tras el salto.


Hardware


Era cuestión de tiempo que alguna compañía se lanzara a la piscina para explotar las redes sociales mucho más en serio, así que tras muchas idas y venidas, el HTC ChaCha llegó a nuestras vidas en plena MWC 2011. Desde entonces ha sufrido alguna que otra crisis de identidad: las desafortunadas connotaciones que el apelativo tenía en contextos de habla hispana hicieron a la compañía optar por el mucho más musical ChaChaCha, mientras que en Estados Unidos se le conoce como Status.

Tecnicismos lingüísticos a un lado, es imposible negar que se trata de un terminal muy completo, ya que cuenta con una pantalla TFT táctil de 2,6 pulgadas (480 x 320 píxeles de resolución) y un teclado QWERTY físico en formato candybar. A medio camino, se encuentra la retahíla habitual de botones androides, así como una pareja de teclas dedicadas a iniciar o cortar una llamada; mientras que en la zona superior se coloca su auricular con LED de notificaciones, el sensor de luminosidad y su cámara frontal VGA para videoconferencias. La guinda del pastel no es otra que su botón Facebook, al que dedicaremos un poco más de atención en breves instantes.

Los laterales del terminal no se encuentran excesivamente poblados, reservando su parte izquierda para el control de volumen y el puerto de carga o sincronización; la inferior para el micrófono y la superior para el botón de encendido y el conector de 3,5 mm para auriculares. Sobresaliendo levemente de su espalda vemos su cámara de fotos de 5 megapíxeles con flash LED, así como su altavoz; mientras que tras la carcasa de la batería se ocultan su tarjeta de expansión microSD y la SIM.


Todo ello se encuentra recubierto de un cuerpo unibody de aluminio con detalles en plástico, que tanto parece gustar al fabricante. En las manos, el terminal se siente cómodo y ligero, aunque las piezas blancas restan algo de fiabilidad a un conjunto que, recordemos, está principalmente enfocado a generaciones jóvenes. Una vez más, los taiwaneses retoman el diseño curvado o "de barbilla", que tan buenos recuerdos nos trae del primer androide que cayó en nuestras manos, el HTC Dream. Dicha inclinación mejora la visibilidad de la pantalla mientras tecleamos, pero también ahuyenta algún arañazo si solemos dejar el terminal tal y como caiga en la mesa.

Tan pronto como lo sacamos de la caja, una advertencia nos recuerda que, por el bien del terminal, no debemos apretar con demasiada fuerza su pantalla y por obvia que resulte dicha nota, espera a conocer nuestras aventuras a la hora de abrir la inexpugnable tapa de su batería. Ya lo hemos hablado en análisis anteriores, pero seguimos convencidos de que HTC no encuentra el término medio: o sus cuartos traseros se desmontan con sólo mirarlos, o casi es preciso buscar un martillo neumático para retirar la dichosa compuerta (como es el caso del ChaChaCha).

No vamos a intentar ocultar ni siquiera por un instante que su pantalla es pequeña, mucho; de hecho, en próximos capítulos de nuestros "Qué Cambiarías De...", pediremos a los taiwaneses que se olviden de incluir los obsoletos botones dedicados al inicio y fin de la llamada y regalen el espacio extra a un mejor panel. A su favor diremos que el display responde a nuestras peticiones con relativa diligencia y que los contenidos se muestran de manera correcta. De su teclado de plástico duro nos gusta especialmente la rapidez con la que podemos escribir gracias a su separación y recorrido -aunque en un principio sus teclas nos parecieran microscópicas-, la inclusión de un acceso directo a la cámara o, por supuesto, el botón de Facebook.

El HTC ChaChaCha nos ha salido indeciso también en su composición interna, pasando de los 600 MHz originales a unos 800 MHz, que son capaces de lidiar con el sistema operativo de Google en su versión 2.3.3 con sorprendente agilidad. Para que te hagas una mejor idea de la selección de ingredientes necesarios para cocinar a tan bailongo terminal, te dejamos con la siguiente tabla.



HTC ChaChaCha
(ChaCha/Status)

Sistema Operativo Android 2.3.3 (Gingerbread)
Interfaz Sense 2.1 (Messenger)
Pantalla 2,6" TFT
Resolución panel HVGA (480 x 320)
Procesador Qualcomm MSM7227
(800 MHz)
GPU Qualcomm Adreno 200
ROM 512 MB
RAM
512 MB
Teclado
Redes Cuatribanda GSM/GPRS/EDGE
850/900/1800/1900 MHz
HSPA/WCDMA
900/2100 MHz
Conectividad WiFi 802.11 b/g/n
Bluetooth 3.0 con A2DP
Micro USB 2.0
Jack 3,5 mm
GPS
Cámara frontal VGA
Cámara trasera 5 megapíxeles
flash LED
autoenfoque
Grabación de vídeo 720 x 480 (.3gp)
Formatos compatibles Audio: .aac, .amr,
.ogg, .m4a, .mid,
.mp3, .wav, .wma

Vídeo: .3gp, .3g2,
.mp4, .wmv
Sensores Acelerómetro
Brújula digital
Sensor de proximidad
Sensor de luz ambiental
Característica especial Botón Facebook
Batería Ión Litio 1200 mAh
Medidas 114,4 × 64,6 × 10,7 mm
Peso 120 gramos




Software y rendimiento

Es probable que a estas alturas de la película te preguntes cómo es posible que la compañía haya decidido dar un paso atrás en lo que respecta a la interfaz de la casa, manteniendo la versión 3.0 de Sense (presente, entre otros, en el Sensation) alejada del ChaChaCha, que se tiene que conformar con la 2.1. La explicación reside en el tamaño de su pantalla, que requería un disfraz algo más simplificado y que ha recibido el apelativo de "Messenger" (aun así, cuando nadie nos vea, seguiremos llorando la pérdida de funciones como la apertura de aplicaciones de manera instantánea al arrastrar su icono al anillo de desbloqueo o la rápida gestión de nuestras conexiones desde la barra de notificaciones).

En esta ocasión y, de nuevo, a causa del panel, los menús abandonan su posición inferior para colocarse en el lateral derecho. Como si el panel de 2,6 pulgadas no fuera ya suficiente pequeño, la barra de notificaciones de Android, el menú de la interfaz y el título de la aplicación que tengamos entre manos, nos dejan con una superficie aprovechable todavía menor.



Como todo buen HTC que se precie, el terminal viene cargado con aplicaciones como el famoso hub de contenidos de los taiwaneses, Friend Stream, la función espejo mediante su cámara frontal , las recomendaciones de HTC Likes o función Hotspot para compartir la conexión 3G del terminal. Por desgracia la unidad está tan centrada en la red social de la F azul, que ha dejado un poco a un lado los canturreos de Twitter o cualquier otra. Ya puestos a agregar un solitario botón en el extremo del teclado, ¿por qué no se lanzan a acompañarlo de un segundo botón (por ejemplo con el pajarillo) o, mejor aún, dejar que el usuario se lance a personalizar la tecla existente según sus necesidades?

Ya hemos hablado en un par de ocasiones de lo bien que se desenvuelve el ChaChaCha con su procesador de 800 MHz, pero ahora llega el momento de respaldarlo con cifras y nuestra habitual ronda de benchmarks (tienes el tercer pase en nuestro primer acercamiento en vídeo).


Pase 1
Pase 2
Pase 3
Media
Linpack 10,119 mflops 10,138 mflops 8.245 mflops 9,566 mflops
Neocore 54,2 fps 54,7 fps 54,4 fps 54,43 fps
NenaMark 33,3 fps 35,8 fps 37,6 fps 35,56 fps





Facebook

[Música - Further Adventures in Monkeyland, Heifervescent]


La estrella indiscutible que diferencia el ChaChaChá del resto de la manada es su botón Facebook, que se ilumina sutilmente cada vez que te encuentres ante material factible de ser compartido entre tus semejantes (prepárate, por tanto, para ver caer estrepitosamente tus niveles de productividad).

Como ya te contamos en el vídeo superior, con solo pulsar una vez, la aplicación nos manda directamente a nuestro muro o el de alguno de nuestros contactos para que podamos compartir con el mundo pensamientos, fotos o incluso vídeos. A su vez, la pulsación prolongada se ocupa de transportarnos a Places, obteniendo nuestra posición tanto en el mapa, como desde un desplegable o incluso introduciéndola nosotros mismos mediante el teclado.

Con respecto al chat, combinado con su estupendo teclado, apenas notamos diferencia con la experiencia proporcionada por la web, gracias a su completa integración en la corteza del terminal.

Hasta ahí nuestras opiniones con respecto a la publicación de contenidos, pero la cosa se complica un poco más a la hora de curiosear las actualizaciones de nuestros contactos: una tarea algo tediosa debido al poco espacio aprovechable que tenemos en pantalla.




Cámara y multimedia

El HTC ChaChaCha cuenta en su hoja de ruta con una cámara de 5 megapíxeles que si bien no rompe moldes con respecto a lo que ya tenemos en el mercado, sigue siendo una alternativa aceptable para compartir entre nuestros contactos. Lo curioso del asunto es que las imágenes se ven con mucha mejor claridad y definición en una pantalla de ordenador o tablet que en el propio teléfono. Lo que en un principio parecía haber sido una foto borrosa y sin remedio, se asoma a mayores pantallas de mucha mejor manera. Mal acostumbrados a lo rápido que actúa su hermano mayor de doble-núcleo, el Sensation, el tiempo de espera entre que pulsamos el botón, la lente enfoca y se toma la instantánea, nos parece excesivo.

Tres cuartos de lo mismo ocurre con la grabación de vídeo, que tiene que conformarse con unos escuetos 720 x 480 píxeles de resolución. De nuevo, no es de las mejores que hemos visto, pero a pesar de la ausencia de la tan de moda "alta definición" puede ayudarnos a salir del paso, siempre y cuando las condiciones de iluminación sean las adecuadas.




La calidad de las llamadas recibidas y realizadas en el ChaChaCha es comparable a la que pueda presentar cualquier otro dispositivo similar, aunque es preciso señalar que nos ha sorprendido gratamente la potencia de su altavoz.
Si tu interlocutor tiene cierta tendencia a hablar un poco más alto de lo normal, sería conveniente bajar el volumen del altavoz en las llamadas manos libres para que no se distorsione el sonido. Los graves, pese a no ser demasiado escandalosos, aún se podrían mejorar un poco más.

Ante semejante potencia de sonido en llamadas y reproducción multimedia, miedo nos da imaginarnos qué puede ocurrir en un vagón de metro o el autobús si nos cruzamos con algún usuario adolescente deseoso de compartir con nosotros lo alto que puede llegar a sonar su música.





Autonomía

Alguna ventaja debía tener su diminuta pantalla y es el ahorro de energía que supone. Gracias al gestor de batería androide, descubrimos que la mayoría del jugo extraído ha ido a parar a las continuas actualizaciones de nuestras redes sociales y las conexiones.

Recibimos nuestra unidad a media mañana a plena carga y, como puedes imaginar, no tardamos en hincarle el diente, configurando según nuestras necesidades y descargando un buen lote de aplicaciones. Sobre la hora de comer el dispositivo ya se encontraba en torno al 75 por ciento de su capacidad, pero tocaba hacernos cargo de nuestras labores engadgeteras, de modo que nos olvidamos de él hasta bien entrada la noche, manteniendo en todo momento el refresco continuo de información. Tras una veintena de fotos y un par de vídeos, su batería empezó a pedir comida.

Desde primera hora del día siguiente, el teléfono nos acompañó en varias llamadas, e-mails e incluso un par de sesiones de juegos de una media hora de duración en el trayecto a casa. Sin embargo, el teléfono no nos pidió comida hasta bien entrada la mañana siguiente. Esta marca de casi día y medio de aguante se repitió en sucesivas jornadas, manteniendo en todo momento la recepción de mensajes de redes sociales y correo electrónico. Así las cosas, no deberías tener demasiados problemas para estirar aún más su autonomía si no piensas darle un uso demasiado intensivo.





Conclusión

El HTC ChaChaCha no presume en su hoja de especificaciones de una pantalla Super AMOLED Plus, ni procesador multi núcleo y, sin embargo, se está ganando su propio hueco en el mundillo de la telefonía precisamente por su precio asequible y cumplir a la perfección con su promesa de compartir las redes sociales de un modo diferente.

Gran parte de la culpa de los buenos resultados obtenidos recae en la interfaz Sense, que sabe sacar partido al poco espacio de pantalla dejado por su teclado físico. Precisamente sobre este último, no podíamos dejar de mencionar de nuevo el fácil manejo de sus teclas, a pesar de su comedido tamaño. La duración de la batería es otro de los puntos decisivos y, si tus exigencias no son demasiado elevadas, el teléfono podrá acompañarte durante un tiempo más que razonable.

Aun así, hay pequeños detalles que seguir puliendo, como por ejemplo algunas mejoras a nivel de software para aprovechar al máximo su pequeño display o incluso en su cámara. Tampoco haríamos asco a que la compañía decidiera expandir la integración con otras redes sociales u ofreciera un cierto margen de maniobra para que el usuario personalizara el botón en base a sus preferencias.

El HTC ChaChaCha está disponible en España bajo la exclusividad de Orange con un precio que parte de los cero euros si se combina con su tarifa Delfín.

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