Con su tierna cara y regordete cuerpo, el robot de código abierto Qbo no deja de atraernos y asombrarnos. En el video publicado tras el salto podrás ver a este autómata interactuando con personas mientras mantiene un nivel bastante elevado de autonomía. Usando un par de webcams (los ojos), y reconocimiento de voz, el rechoncho pequeñuelo puede seguir a personas específicas de un lado a otro.

Algo extraño fue descubrir que sigue a personas altas con más cercanía que a los más bajos, y es que, según se averiguó después, la distancia entre el robot y la persona depende de la cara, y por lo tanto, las personas que tienen a la cabeza más lejos del suelo terminarán con menos distancia entre ellos y el robot. Este es el tipo de cosas que hacen tan interesantes proyectos de código abiertos como Qbo, que gracias a la colaboración de la comunidad se transformará en un producto más completo e ¿inteligente?.

No te pierdas el video tras el salto para ver al robot en funcionamiento.


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Qbo, el robot de código abierto, demuestra sus habilidades reconociendo a la gente