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Motorola Atrix, análisis

Tras varios meses de incertidumbre, hace unos días el Motorola Atrix confirmó por fin su llegada a los escaparates españoles, acompañado de su séquito de accesorios. Es por ello que hemos aprovechado la ocasión para dar un repaso algo más detallado a sus cualidades, enfrentándolo al resto de la tropa "doble núcleo" actual.

Como ya vimos en nuestra primera toma de contacto, más allá de las consabidas funciones de teléfono, el dispositivo hace horas extras como portátil, sistema de entretenimiento doméstico e incluso sobremesa. Sus principales bazas para tales fines son una pantalla qHD (960 x 540p) de 4 pulgadas, procesador Tegra 2, sistema operativo androide -de momento atascado en Froyo-, una cámara de 5 megapíxeles, el jugoso entorno Webtop y una suculenta batería de 1.930 mAh que estamos deseando exprimir al máximo.

¿Serán armas suficientes para marcar un antes y después en el entorno de la telefonía móvil? ¿Logrará liderar el pelotón actual de androides y ganarse tu aprobación? Acompáñanos tras el salto si quieres descubrir la respuesta a estas y otras muchas cuestiones más, en nuestro repaso detallado al Motorola Atrix.


Hardware


[Música - Further Adventures in Monkeyland, Heifervescent CC 2.0 (Jamendo)]


Como bien hacían presagiar las primeras instantáneas que conocimos del Motorola Atrix, estamos ante un terminal de corte elegante y trabajadísimo hardware. A pesar de que su diseño se compone casi íntegramente de plástico, el resultado es sólido y agradable al tacto. Con unas dimensiones de 117,75 x 63,5 x 10,95 mm y un peso de 135 gramos, el terminal resulta cómodo y manejable, aunque –por desgracia– sus cuartos traseros completamente planos y pulidos pueden hacer peligrar su estabilidad en determinadas situaciones (literalmente el teléfono se nos escapa de las manos).

La protagonista indiscutible de su frontal es, sin lugar a dudas, su amplia pantalla de 4 pulgadas con resolución qHD (960 x 540p). En la zona inferior se acompaña de la clásica botonera androide y el micrófono, mientras que en el extremo opuesto se asientan la cámara para videoconferencias y el auricular. En la parte alta del teléfono se encuentran el conector para auriculares de 3,5 mm, así como el botón de encendido y bloqueo que, además, ejerce de escáner biométrico de huellas dactilares para mantener tus contenidos alejados de ojos curiosos. A lo largo del lateral derecho se asienta el control de volumen, mientras que en el margen izquierdo hacen lo propio sus puertos microUSB y HDMI. Finalmente su espalda se reserva para la cámara de 5 megapíxeles con flash LED dual y el altavoz principal.


Todo ello hace del Motorola Atrix un terminal atractivo a la vista y aparentemente resistente (créenos, justo lo que necesitas para el trote que puedes darle con tanta variedad de usos). Es difícil encontrar resquicios en el trabajo de Motorola con el Atrix, aunque quizás el cambio que más nos tienta sería una mejora en los materiales utilizados, aunque repetimos: el resultado actual es bastante digno.

Por supuesto, este teléfono no sólo se vanagloria de un bonito aspecto, sino que la parte realmente interesante reside en su excelente potencia, que hace de él uno de los dispositivos más ágiles que han caído en nuestras manos últimamente. Como de costumbre, a continuación te dejamos una tabla detallada con las especificaciones técnicas para que puedas repasar de un vistazo los principales focos de interés de este smartphone androide.



Motorola Atrix


Sistema Operativo Android 2.2 (Froyo)
Interfaz Motoblur
Pantalla 4'' TFT LCD
Resolución panel 540 x 960
Procesador NVIDIA Tegra 2 (1GHz)
GPU GeForce LPU
Memoria RAM
1 GB
Almacenamiento
16 GB internos con ranura para MicroSD
Red WCDMA 850, 1.900
y 2.100 MHz
GSM 850, 900, 1.900
y 1.800 MHz
HSPA+ a 14.4 Mbit/s
Conectividad Wi-Fi 802.11 b/g/n
Bluetooth 2.1 + EDR
GPS
Cámara frontal VGA
Cámara trasera 5 megapíxeles
doble flash LED
Grabación de vídeo 720p a 30 fps
Acelerómetro
Giroscopio No
Brújula digital
Gorilla Glass
NFC No
Prestación especial Lector biométrico de huellas dactilares
Batería 1930 mAh
Medidas 117,75 x 63,5 x 10,95 mm
Peso 135 g
Accesorios - Dock con teclado
- Dock multimedia






Pantalla, llamadas y autonomía

Para hacer justicia a todo el músculo que se oculta en el interior del Atrix, Moto ha instalado una generosa pantalla capacitiva de 4 pulgadas con resolución qHD (960 x 540), que viene protegida por la omnipresente capa Gorilla Glass. La resolución de su pantalla se nos hace especialmente útil a la hora de navegar o sacar partido a las aplicaciones, al tiempo que no descuida la gestión de color y brillo en imágenes y vídeos. Su respuesta táctil también podría decirse que está a la altura de las circunstancias, fundamentalmente gracias a su ágil procesador. Sus ángulos de visión se mantienen dentro de lo esperado, aunque como en otros muchos dispositivos, la situación se vuelve un poco más peliaguda en exteriores y a plena luz del sol.

Ante semejante abanico de posibilidades a nuestro alcance, casi podemos llegar a pasar por alto la función principal de este dispositivo, hacer llamadas. Estas se realizan con buena calidad de sonido, por un lado gracias al buen volumen del que goza el terminal y por otro, al sistema de reducción de ruido de Motorola. Además, su altavoz trasero también contribuye a esta sensación ofreciendo sonidos a buen volumen y con notable claridad, incluso estando apoyado sobre una mesa.

Por si acaso necesitas refrescar la memoria, más allá de su despliegue de accesorios, una de las cualidades que más nos llamó la atención al compararlo con el resto de la tropa "doble núcleo" actual fue su generosa batería de 1.930 mAh. Sobre el papel, Motorola promete unas 400 horas en modo reposo o casi 550 minutos en conversación; sin embargo, en la práctica tenemos que señalar que, aunque no hemos conseguido estirar su autonomía de manera tan satisfactoria, el resultado sí que ha sido de lo más apetecible. El Atrix viene a demostrar que sí que hay vida más allá de una única jornada diurna, a diferencia de otros muchos dispositivos que se encuentran ahora en el mercado.

Entre las tareas cotidianas de nuestra unidad de pruebas se encontraban algún que otro vistazo a los mapas de Google, actualización constante de buzones y redes sociales, navegación esporádica por la red, reproducción de audio/vídeo y varias llamadas. En dichas condiciones el terminal sobrepasó la barrera de las 30 horas, aunque por supuesto con un uso menos intensivo y unos niveles de brillo de pantalla más comedidos, la marca debería estirarse algunas horas más.





Software y rendimiento

[Música - Further Adventures in Monkeyland, Heifervescent CC 2.0 (Jamendo)]


El talón de Aquiles del dual core de Motorola es, sin duda alguna, la elección de Froyo (Android 2.2) como sistema operativo, cuando su competencia más directa –digamos los "doble núcleo" HTC Sensation o Samsung Galaxy S II-, ya cuentan con su propia ración de 2.3 Gingerbread. Eso sí, para apaciguar los ánimos, el fabricante asegura que la esperada actualización con sabor a jengibre debería empezar a desplegarse en España después del verano. El sistema operativo del Atrix viene camuflado tras la interfaz Motoblur de la compañía, que en esta ocasión se torna algo menos intrusiva que de costumbre, aunque seguimos sin terminar de sucumbir a su gestión de la redes sociales.

A pesar de este primer chasco, a favor del Atrix diremos que la respuesta de su software es bastante buena, de nuevo gracias a su ágil y versátil chip de doble núcleo. También resulta favorable la presencia de QuickOffice, especialmente si pretendemos dar un uso profesional o estudiantil al teléfono, aunque antes de que lances las campanas al vuelo hay que señalar que no admite la edición de documentos (una auténtica pena, teniendo en cuenta el flamante teclado físico con trackpad de su dock). Cierran el pelotón las aplicaciones habituales para compartir la conexión mediante Hotspot, así como algunas pinceladas propias de Moto para hacer más atractivo su aspecto, por ejemplo con widgets escalables.




De nuevo ninguna de estas cuestiones son por sí mismas lo suficientemente importantes como para hacer sombra a la impresionante fuerza bruta que alberga el versátil dispositivo y lo transforman en sistema de entretenimiento para mostrar contenido en alta definición, portátil o hasta sobremesa. Como ya hemos mencionado antes, el Motorola Atrix se mueve con soltura en la mayoría de ocasiones, resultando difícil buscarle las vueltas para engañarlo o dejarlo cargando una aplicación más tiempo del necesario.



No queremos dar por zanjado el apartado de rendimiento sin someter a nuestro Atrix a cuatro de las pruebas más conocidas del universo androide: Linpack (encargada de calcular millones de operaciones de coma flotante por segundo), Neocore (indicador del rendimiento gráfico), Quadrant (que analiza la potencia gráfica del dispositivo) y NenaMark1 (estadístico gráfico de prueba de OpenGL 2.0). Para facilitarte la tarea, tienes a continuación una tabla con los tres pases realizados de cada aplicación con su correspondiente media aritmética, así como una segunda tabla donde poder comparar dichos resultados con algunos de los terminales de doble núcleo que han ido pasando por nuestra mesa de operaciones.



Pase 1
Pase 2
Pase 3
Media
Linpack (singlethread) 40.266
mflops
40.112
mflops
37.934
mflops
39.437
mflops
Linpack (multithread) 45.746
mflops
52.857
mflops
51.993
mflops
50.199
mflops
Quadrant 2.535 2.617 2.429 2.527
Neocore 54,4 fps 54,4 fps 54,5 fps 54,4 fps
NenaMark1 42,3 fps 43,1 fps 40,6 fps 42,0 fps


Samsung Galaxy SII
LG Optimus 2x
HTC Sensation Motorola Atrix
Linpack (singlethread) 43.768
mflops
37.243
mflops
44.750
mflops
39.437
mflops
Linpack (multithread) --- --- --- 50.199
mflops
Quadrant 3.323 2.629 1.968 2.527
Neocore 59,8 fps 77,2 fps 59,6 fps 54,4 fps
NenaMark --- --- 42,8 fps 42,0 fps






Cámara y multimedia

Como probablemente ya sabes, el Motorola Atrix calza una cámara frontal para videoconferencias con resolución VGA y una trasera de 5 megapíxeles con doble flash LED (operativo también en modo vídeo). Con respecto a la primera no hay demasiado que decir, más allá de que nos saca del apuro en la videollamada o la autofoto de rigor; mucho más interés logra despertar su hermana de 5 megapíxeles, capaz de ofrecer instantáneas y vídeos aceptables en situaciones de mucha y poca luminosidad.

Las fotos tomadas con la cámara trasera del Atrix pueden presumir de un contraste y una definición razonables, especialmente a la hora de realizar capturas en exteriores (eso sí, el ruido es algo mayor de lo que nos gustaría en las tomas a cubierto). Tampoco se queda atrás el amplio abanico de opciones a la hora de personalizar los parámetros de la cámara.

Mención especial merece su buen hacer en el enfoque de macros –en seguida podrás comprobarlo en la galería que te hemos preparado–, un aspecto en el que suelen flaquear algunos de los terminales que ha caído recientemente en nuestras manos. Un detalle en el que sí se podría mejorar un poco es en el color de las mismas, ya que sí que hemos notado un ligero toque azulado, aunque tampoco es una cuestión demasiado grave.

Otra de las cualidades que también nos ha gustado de la cámara del Atrix es su rápida reacción, tanto a la hora de disparar, como de guardar las imágenes –amén, una vez más, de su potente musculatura. Sin embargo, todas estas buenas impresiones no consiguen borrar de nuestras pensamientos lo bien que le habría venido un botón físico dedicado al disparador.



Entrando ya de lleno en el apartado vídeo en alta definición, es preciso señalar que el Atrix se encuentra en cierta desventaja con sus principales competidores, el Samsung Galaxy S II o el HTC Sensation, ya que su grabación viene limitada a 720p (según afirma la compañía, ya que su corazón Tegra 2 puede permitirse tranquilamente la grabación y reproducción a 1.080p, dicha función será desbloqueada en una futura actualización de firmware). Nos atrae especialmente su sistema de estabilización de imagen (sí, lo reconocemos, en ocasiones pecamos de pulso demasiado inquieto); por desgracia, el enfoque queda fijo en este modo, lo que dificulta la captura de varios objetos en movimiento.




Así las cosas, la cámara de este "doble núcleo" de Motorola es lo bastante buena como para ahorrarte el tener que transportar tu compacta en el bolsillo cuando salgas de paseo.

Entrando ya en terreno multimedia, prácticamente podríamos ahorrarnos decir que su pantalla con resolución qHD es capaz de mostrar todo tipo de contenidos con buenos resultados. La gracia del asunto reside, no obstante, en el conector HDMI del teléfono y el cable incluido en el lote, que nos permite mostrar la información (fotos, música o vídeo) en nuestra televisión o monitor.




Lapdock

Gran parte de la expectación cosechada por el Atrix durante su presentación el pasado CES se debe a su llamativo dock capaz de transformarlo en una especie de netbook vitaminado. El accesorio en cuestión es una delicia en las manos, extremadamente delgado, ligero y de corte sencillo, que nos recuerda sutilmente al MacBook Air de Apple. Como material de construcción se han utilizado una especie de metal pulido y plástico negro, que contribuyen a que su peso se quede en apenas 1.100 gramos y –como de costumbre– suponen un auténtico imán para las huellas. A su espalda nos encontramos el sistema de anclaje del teléfono, que podemos girar y ocultar para facilitar el transporte del equipo.

Una vez abierto, nos topamos con una pantalla de 11,6 pulgadas con 1.366 x 768 píxeles de resolución, un teclado de tipo "chiclet" de buen tamaño (aunque la pulsación de las teclas se nos hace algo dura) y un amplio trackpad con doble botón para gestionar aún mejor nuestro paseo por el Atrix. En su parte posterior se asientan un par de puertos USB (por ejemplo para conectar un ratón) y la toma de corriente. Finalmente, en la parte delantera tenemos un botón indicador de la batería restante.

Como probablemente ya sabes, el teclado es poco más que un pisapapeles de gran tamaño si no conectamos el teléfono en su dock. Su funcionamiento se basa en Webtop, una versión simplificada de Linux con una barra de tareas interactiva que nos recuerda ligeramente al dock de Mac OS X. Tan pronto como insertamos el Atrix en su soporte, el sistema comienza a cargar con suma diligencia y rápidamente podremos tener acceso a todos los archivos del terminal en un formato mayor y con la comodidad de un teclado físico a tamaño completo. Las sorpresas no acaban ahí, ya que el accesorio cuenta también con una batería que ayuda a cargar el terminal mientras lo estamos usando. Motorola calcula que su autonomía ronda las 8 ó 10 horas de uso, cifras que podemos corroborar tras este periodo de prueba.



Como ya hemos adelantado cuando repasábamos su anatomía, por muy altas que estuvieran las expectativas, el uso diario del teclado se nos hace algo farragoso. La pega principal la encontramos en su trackpad, que por espacioso que sea, NO es de naturaleza multitáctil y ni siquiera admite scroll con un único dedo. De este modo, la navegación se desluce notablemente, viéndonos en la obligación de llegar hasta la barra y hacer clic en las flechas (tal vez pueda parecer exagerado en un primer momento, pero ten en cuenta que esta acción es otra ardua tarea debido a la gran resistencia de los botones del trackpad). El uso de un ratón adicional se nos hace, por tanto, más que recomendable.

Hemos de confesar que teníamos muchas ganas de echar el guante a Lapdock del Atrix por la jugosa idea que plantea, pero si hacemos balance de su precio (fijado en 299 euros para el mercado español) y los problemillas de uso con que nos hemos topado estos días, la sensación final ha sido un tanto agridulce. Por ello, te recomendaríamos verlo en acción y comprobar que te adaptas bien a él antes de desenfundar la tarjeta de crédito.




Dock multimedia

Otro de los accesorios que más interés ha despertado es la base multimedia HD, que no solo tiende un puente entre las labores de sobremesa y sistema de entretenimiento doméstico, sino que convierte a nuestro amigo en un elegante reloj. El dock en cuestión añade a la ecuación un trío de puertos USB para conectar tus periféricos (digamos por ejemplo un teclado y un ratón), así como un puerto HDMI con el que enviar tus contenidos a una pantalla algo mayor y una toma de auriculares de 3,5 mm. Tan pronto como conectamos el teléfono a dicha base, la interfaz nos hace escoger entre el modo Webtop o Centro de Entretenimiento, según queramos sacar partido del terminal como ordenador de sobremesa en miniatura o improvisado Home Cinema.

Una vez más nos encontramos ante el mismo dilema, su relativa potencia en un cara a cara contra cualquier otro teléfono actual, se nos queda algo corta si pretendemos convertirlo en nuestro ordenador de cabecera. Su posible vía de escape la encontramos en su precio de venta relativamente económico (unos 91 euros), que posiblemente enganchará a algún que otro usuario que no se haya hecho en su momento con el dock con teclado.

Algo más favorable es la experiencia multimedia, que puede presumir de una interfaz intuitiva, limpia y efectiva. Por si esto fuera poco, cuando el terminal se encuentra en plena faena conectado a una pantalla externa, su display se transforma en una especie de control para las funciones más básicas; sin embargo, el empujón definitivo lo encontramos en el mando a distancia con accesos directos androides que se incluye en el lote.




Disponibilidad y precios

El Motorola Atrix se encuentra disponible en España desde este mes de julio de la mano de Movistar con un precio de salida de cero euros con el Lapdock de regalo (siempre y cuando te cases con una cuota de 75 euros mensuales en concepto de voz y datos; puedes consultar el resto de tarifas en este enlace).

Asimismo, su colección de accesorios se podrá adquirir por separado, aunque en este caso, el coste de su simpático teclado asciende a 299 euros, mientras que el dock multimedia HD se acompaña de una etiqueta de 90,99 euros.

Algo más de suerte han tenido en México, donde ya disfrutan del suyo desde hace algunos meses con la operadora Telcel y un precio de partida cercano a los 6.900 pesos.



Conclusión

Llega el momento de hacer balance de nuestra experiencia con el Motorola Atrix y la impresión final no podía ser más favorable: un terminal muy completo, de trabajado diseño y gran potencial gracias a su fornido Tegra 2 o el extremadamente personalizable sistema operativo que porta. Si a esto sumamos su generosa autonomía y el innovador concepto que plantean sus accesorios (especialmente el lapdock), parece que a Moto le ha salido la jugada no redonda, sino lo siguiente.

Por supuesto, esto no quiere decir que no haya aspectos que seguir puliendo un poco más, como la esperadísima actualización a Android 2.3 (seguimos estupefactos con la elección de Froyo, diana fácil para el resto de competidores), algunos desajustes de la interfaz Motoblur o un cuerpo algo más estable en nuestras manos.

Así las cosas, el Motorola Atrix ha demostrado ser un dispositivo con músculo suficiente para enfrentarse a las exigencias actuales. Por desgracia eso no quiere decir que puedas ir despidiéndote de tu portátil, ordenador de sobremesa o el sistema de cine en casa, para hacer un hueco a este pequeñín (o, al menos, no todavía).

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