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HP TouchPad y Pre 3, análisis de lo que pudo ser y no fue

Es complicado hacer un análisis sobre un producto que nunca verá al 100% la luz (al menos tal y cual lo conocemos ahora, claro), pero nuestro lado romántico se ha dejado llevar finalmente por la expectación que en su momento levantaron el TouchPad y el Pre 3. De esta forma, tras el salto, te damos a conocer un poco más de lo que HP y Palm tienen que ofrecernos – te recordamos que ambos productos siguen pudiéndose comprar en el mercado libre-, de manera que puedas valorar finalmente si tú también eres del clan de los nostálgicos sin remedio o al menos echar simplemente un ojo a los que prometían ser dos pesos pesados del mercado. ¿Listo para dar un paso atrás en el tiempo? Pues haz clic y al lío.

Diseño: En la calidad está el gusto

Si no fuera por las curvas marcadamente redondeadas, cualquiera diría que el Pre 3 y la TouchPad son miembros de una misma familia.

El smartphone con teclado AZERTY de HP cuenta con un diseño muy Palm, de espalda súper curva y acabado gomoso mate (recuerda mucho a los terminales de HTC) de tacto muy agradable. Destaca además el logo de la marca, de acabado metálico en el centro de la parte trasera, los bordes de la pantalla, también de terminación en goma, y la espalda de la pantalla cuando esta se desliza hacia arriba, con un panel espejo que podrá conquistar el corazón de algún que otro geek presumido. Su agarre es muy cómodo y el deslizamiento para descubrir su teclado -del que te hablaremos un poco más adelante- sólido y firme. Más allá de sus botones laterales (de un color cromado bastante discreto) no encontraremos más botones que accionar, siendo el principal de navegación totalmente táctil (y casi imperceptible a la vista a menos que esté encendido).




Misma solidez y firmeza es la que trasmite el cuerpo del TouchPad, una tablet, como sabes, de 9,8 pulgadas con pantalla capacitiva de tipo LCD. Al contrario que el elegante Pre 3, la espalda de este HP se encuentra protagonizada en su totalidad por el brillante (y amigo de las huellas) plástico negro, con un tacto también suave pero mucho más resbaladizo y sin poder eliminar ni por un segundo el pensamiento de que el roce de un anillo o la superficie de una mesa dejarán una marca perenne en la espalda de tu juguete. La botonería es parecída a la de su hermano smartphone, con teclas plateadas (diríamos que ligeramente más brillantes) en sus laterales, además de la incorporación esta vez de un botón Home también de tipo físico. ¿Algo que pueda molestar? Su peso, ligeramente superior al de otras tablets como por ejemplo la Galaxy Tab 10.1 –de la que podrás ver una galería comparativa a continuación- o el iPad; y la colocación de sus altavoces (zona superior e inferior del borde izquierdo), provocando que en más de una ocasión tapemos sin querer la salida de audio más cercana a la esquina inferior (si te manejas con la mano derecha, tenderás a sujetar la tablet justo por esa zona con tu mano izquierda).



A nivel estético puede que nos convenza más la Pre 3. Ya no solo por su acabado (sentimos que tanto plástico le hace perder algunos enteros en elegancia y sensación de "producto de calidad" al Touchpad) sino por el diseño en sí que propone. Sí, posiblemente el smartphone tiene más salida a la hora de poder innovar con un diseño más propio y característico (se puede permitir ser más ovalado por detrás, incorporar el teclado físico deslizable, etc.) para diferenciarse de la competencia, pero pensamos que la tablet de HP también podría haber intentado darle un giro más para impregnar de más carácter su propuesta.


Sistema operativo y rendimiento



Es inevitable sentir que un sistema operativo es incompleto cuando sabes que se ha quedado huérfano. WebOS 3.0 pretendía ser una nueva alternativa para el mundo móvil, ofreciendo un entorno sencillo de utilizar, atractivo visualmente hablando y con ciertos toques "diferentes" que conseguían despertar cierta esperanza en nosotros de que no estaba ya todo perdido en el área de creatividad de los SO. Y no cabe duda que eso lo consigue... sino fuera porque de momento no sabemos cuándo volveremos a verlo gobernando un dispositivo, claro.

Una de las cualidades más características de las versiones más recientes de webOS (3.0 en la tablet y 2.2 en la Pre 3 de este análisis) es la organización de sus paneles en Cartas. Gracias a ellas se puede acceder de manera muy cómoda a los diferentes pantallazos que tengamos corriendo, e incluso apilar (o separar) los que creamos convenientes -puedes ver mejor a qué nos referimos en los vídeos que tienes unas líneas más arriba-. Esto crea la sensación de tener una especie de escritorio estático infinito (desconocemos cuántas ventanas máximas permite pero te aseguramos que con unas 10 se nota cierta lentitud en la respuesta) al que tal vez le hubiera faltado algún gesto (como el útil pellizco que se le pega a los HTCs) para visualizar todas en miniatura y poder saltar de manera más rápida a la pantalla en cuestión que interese.

Si nos fijamos en su menú, también conocido como Lanzador (accesible mediante un acceso directo colocado en la barra –personalizable- de apps principales del escritorio), encontramos cuatro categorías si nos referimos al TouchPad (Aplicaciones, Descargas, Favoritos y Configuración) y tres si hablamos del Pre 3 (Aplicaciones, Extras y Sistemas). En ambas versiones de webOS se halla también el acceso a una barra de notificaciones (muy a lo Honeycomb, sí), un panel bastante cómodo desde el cual tendrás control sobre el brillo de pantalla y conexiones del equipo principalmente y que, al igual que ocurre en Android, supone una de las cualidades tal vez que más nos gusta del entorno.



La falta de un catálogo amplio de aplicaciones es posiblemente uno de los lastres que más pesan aquí. Evidentemente es comprensible que un producto nuevo cuente con un arsenal más discreto que sus competidores, pero tal vez el mayor fallo es que la plataforma se siente demasiado joven y (ahora) con poco apoyo. El desarrollo de aplicaciones y la variedad de las mismas es, sin lugar a discusión, uno de los principales ingredientes de todo smartphone o tablet importante que se precie, por lo que hacerse con cualquiera de estos dos descatalogados HP es casi firmar tu sentencia; a menos, por supuesto, que seas persona de pocas y concretas soluciones de software. En ese caso tal vez webOS y su tienda sepan ofrecerte lo que buscas, con solución para las principales opciones a manejar en un cacharro de esta índole: gestión de Twitter o Flickr, lector de feeds, bloc de notas e incluso juegos (Angry Birds que no falte, está claro).

Lo que resulta más que evidente es que a estas alturas la noria gira bastante lenta, y si ya de por sí la falta de suficientes apps puede provocar un menor interés en los usuarios, esta reducción de público hace que los desarrolladores inviertan menos tiempo en crear nuevas aplicaciones (o actualizar incluso las existentes), creando un círculo vicioso del que es complicado salir.

En términos de rendimiento, tenemos sentimientos (muy) encontrados. Los primeros momentos de uso del terminal y la tablet te hacen pensar que HP ha fabricado unos productos que se encuentran en magnífica consonancia con el SO que portan, experimentando una simbiosis perfecta en la que todas las acciones responden de manera fluida a nuestras peticiones. El manejo de cartas, cambio entre aplicaciones, entrada de acciones, etc. se realizan de manera sobresaliente -aunque la apertura de apps es algo lenta, ojo-, demostrando que hay un gran trabajo hecho detrás para la correcta gestión de todos los recursos.

Sin embargo esa magia a veces se desvanece, en especial si andamos trasteando con la tablet, donde nos hemos encontrado con más de un "atragantamiento" en el que no había manera de que el dispositivo hiciera lo que pedíamos. Lo que se dice K.O., vaya. De igual forma, existen algunos bugs en determinadas aplicaciones que pueden llegar a hacer de su uso una considerable decepción como por ejemplo en su gestor de mensajería instantánea, capaz de cambiar el nombre a nuestro interlocutor varias veces según su libre albedrío (a pesar de ser el mismo contacto) y de mezclar información de diferentes perfiles en una misma persona. Casi nada.

Probablemente se trata de males menores que puedan solventarse con una buena dosis de actualización de firmware, el problema es que hoy por hoy desconocemos cuándo llegará ese momento.

Synergy y Touch-to-share: Marca de la casa





Synergy se presenta como la solución perfecta para tener una agenda organizada y una centralización minuciosa de toda la información que tengas en común. Gracias a esta celebrada función, todos los contactos se sincronizan con su información correspondiente perteneciente a otras cuentas sociales, de manera que, con un solo clic, se puede tener acceso a toda los datos unificados de las personas que tengamos registradas. Sin duda resulta una idea de utilidad que ayuda bastante a tener todo mucho más organizado y accesible.

En cuanto al Touch-to-share (o Tocar para compartir como se ha traducido en España), resulta bastante vistoso y curioso, funcionando casi perfectamente la mayor parte de las veces que se hace la conexión física. ¿Su utilidad? Complicada de justificar. Es cierto que en un momento determinado se puede querer pasar una dirección web concreta del móvil a la tablet o viceversa y esta solución ofrece una vía bastante cómoda de hacerlo. Sin embargo, esto será posible siempre y cuando tengas ambos dispositivos sincronizados y con el Bluetooth encendido (requisito indispensable para que funcione esta característica) lo que finalmente lleva a hacerte pensar si merece la pena tener este módulo permanentemente encendido con el gasto de batería que ello supone. Vale, también puedes encenderlo y emparejarlos en el momento que vayas a transferir la información pero en ese caso... ¿no conlleva emplear casi el mismo tiempo que buscar finalmente (en el caso de nuestro ejemplo) la web de turno en el navegador del dispositivo en cuestión?

Teclados: ¿Suficientes?



Es inevitable que echemos un ojo a los teclados de estos dos dispositivos webOSeros. En especial si hablamos del Pre 3, un smartphone que tras su pantalla ahuevada esconde un teclado físico bastante discreto y muy bien acabado. Los que vengan de dispositivos con teclados físicos más grandes (por ejemplo de tipo apaisado, con deslizamiento lateral) o aquellos que tengan el vicio pillado ya a los entornos virtuales posiblemente sientan cierta incomodidad en los primeros momentos de uso. Por suerte, el Pre 3 disfruta de teclas bastante abombadas y delimitadas que ayudan a que poco a poco esa sensación negativa desaparezca y los dedos se vayan haciendo poco a poco a un teclado que eso sí, puede llegar a llevarse mal con aquellos que tengan dedos como salchichas.

Lo que tal vez nos gusta menos no es el manejo por las propias letras físicas del terminal sino la sensación de mal balance que se crea cuando estas se despliegan; y es que, al deslizarse hacia abajo, el peso del teléfono queda ligeramente descompensado hacia la zona superior, provocando el temor de que pueda llegar a precipitarse si bajamos solo un poco más la mano hacia abajo. Suponemos que esta experiencia es muy subjetiva y dependerá en mayor parte del tamaño de mano que tenga el usuario en cuestión, pero aun así no está de más hacer dicha observación.

Comodidades a un lado, lo que sí que no llegamos a entender es por qué WebOS no tiene un teclado virtual. Está muy bien que se apueste por el físico y que intenten darle el mayor protagonismo posible pero hay veces en los que se agradecería no tener que desplegarlo para escribir, algo que a fin de cuentas ralentiza la actividad que se esté realizando con el teléfono.

En cuanto al, sí que virtual, teclado del TouchPad, este se presta a un cómodo uso aunque tal vez nos tendríamos que reservar el calificativo de "excelente" para otra ocasión. En contados momentos, a la hora de escribir con mayor rapidez, hemos encontrado que su respuesta no es tan fina como quisiéramos, sintiendo que el campo de pulsación de cada tecla es demasiado "estrecho" y exigente para nuestros pulgares. También se siente algo más básico si se compara con el teclado de iOS o de Honeycomb, siendo en especial este último mucho más completo y con mayor despliegue de opciones para acomodarse al modus operandi de cada escribiente.

Cámara



El TouchPad inexplicablemente no trae cámara trasera. Sí, hace cosa de un año todos despotricábamos acerca de "esas nuevas tablets" que empezaban a incluir cámaras en un tipo de dispositivo que no era pensado para ello, pero, seamos francos, ¿acaso su ausencia ahora no nos parece un pequeño paso hacia atrás? No hubiera estado de más que HP se hubiera decantado por incluir un sensor de unos discretos pero suficientes 3 megapíxeles, con los que contentar así a todos aquellos que buscan en una tablet el mayor despliegue de posibilidades multimedia posible.

La Pre 3 por el contrario incluye una cámara de 5 megapíxeles cuyo sensor nos ha impresionado de manera muy grata. Vale, la calidad de imagen no es muy diferente a la obtenida en otros modelos de su especie -un poco de ruido tal vez, pero buen comportamiento en escenas de luz menos generosa, por ejemplo-, pero jamás habíamos visto una cámara que disparase tan rápido. En serio, no estamos exagerando ni un poquito: su disparador v-u-e-l-a. Literal. Más allá de eso, nos encontramos con un interfaz realmente básico, que seguro no convence a los que gusten de toquetear ciertos parámetros de su cámara antes de hacer la foto de rigor con su smartphone.

Para que veas algunos ejemplos de qué tal se comporta, te dejamos a continuación con una pequeña galería de imágenes así como con un vídeo grabado de día. Juzga tú mismo.





Conclusión: Fue bonito mientras duró



Con un futuro tan incierto como el que actualmente tienen estos productos cuesta hacer un veredicto positivo. Aun así, intentaremos por un momento olvidarnos del poco apoyo que en estos momentos reciben y nos centraremos en el aquí y ahora de lo que tienen para ofrecer al usuario. El TouchPad y el Pre 3 son dos buenos dispositivos, con una buena calidad de hardware y un sistema operativo que gusta y ofrece algo distinto a lo visto hasta ahora. La organización y forma que tiene WebOS de gestionar sus recursos nos convence y su entorno amigable es posiblemente una baza importante para conquistar a parte de su público.

Aún así hay aspectos de software a mejorar, bugs importantes que necesitan de arreglo y la necesidad de una tienda de aplicaciones que se pueda poner a la altura de la competencia.

Nos apena que HP haya tirado la toalla tan rápidamente. Sí, es probable que sus ventas no hubieran ido por otros derroteros de haber decidido continuar con la apuesta, pero tal vez un precio agresivo (a la vista está tras el fenómeno "Touchpad" que se vivió en EEUU) hubiera ayudado a reconducir las cosas de cara a una próxima generación. ¿Qué es lo que ha fallado? Es complicado de digerir. Posiblemente sea un cúmulo de situaciones: una fuerte competencia, un precio tal vez elevado para encandilar al público y un retraso *considerable* en su distribución han podido ser algunos de los factores que han provocado una postura tan radical como la adoptada por la compañía norteamericana.

Y ¿cuál es la solución? Difícil respuesta. Tal vez webOS necesita un fabricante más metido de lleno en el mundo móvil -¿tal vez HTC?-, que sepa sacarle todavía mayor partido a sus posibilidades. Aún así es complicado. Volver a levantar por segunda vez los cimientos de una idea no es trabajo fácil y vendérselo a un público cada vez más asentado en un género determinado (iOS, Android, etc.) menos aún. Habrá que esperar a ver si hay algún valiente dispuesto a hacerlo -y esperamos que así sea, lo esperamos-.



Nota: El HP Touchpad y Pre 3 que aparecen en este análisis han sido proporcionados por Expansys.

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