La historia de la Canon EOS 1000D que ves en la foto superior es curiosa: Markus Thompson la descubrió al bucear en Deep Bay, British Columbia, Canadá. Al sacar a la cámara del agua descubrió que tenía una tarjeta SD dentro, y al conectar a la memoria a su ordenador vio con sorpresa que las fotos todavía estaban ahí.

Basándose en la fecha de las fotos y la cantidad de daño en el dispositivo, estimó que la cámara se hundió en agosto de 2010. La última foto era de una niña en un barco, por lo que asumió que la cámara cayó al agua al pasar entre manos, y que la familia que aparecía en las imágenes seguramente estaría contenta de ver las fotografías. Otra de las fotos mostraba un saco de dormir con el logo de la competición de bomberos Firefit. Después de buscar en internet y publicar sobre la cámara en Facebook y Google+, Markus procedió a comunicarse con la organización Firefit y contarles sobre la cámara; ellos respondieron diciendo que conocían al propietario del dispositivo y le pondrían en contacto.

La historia aunque curiosa e interesante, no es extremadamente excepcional. No es la primera vez que oímos de tarjetas SD soportando el clima por mucho tiempo, y el que hayan encontrado al propietario tampoco es demasiado extraño. Lo que más nos agrada es que Markus se haya tomado el tiempo necesario para buscar al dueño para devolverle sus invaluables fotos.

[Vía The Verge]

18 COMENTARIOS

Descubren al dueño de una Canon EOS 1000D perdida en el océano por un año gracias a las fotos
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