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Freemium: ¿Por qué levanta Apple tantas pasiones?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología

No será, el de hoy, un artículo fácil de escribir. ¿Por qué?, porque hoy voy a poner sobre el tapete un tema delicado. Una patata caliente para todo blogger o que se sitúa a este lado de la pantalla: vamos a hablar de Apple y no por ninguno de sus productos o lanzamientos, sino de la marca en sí, y sus efectos en el mercado. ¿Por qué levanta pasiones Apple? Hablar sobre esta empresa, por increíble que parezca, es un tema delicado. Los seguidores de Freemium recordarán cómo hace unas semanas tratábamos de soslayo parte de lo que hoy vamos a abordar abiertamente. Aquella columna la titulamos "Hey, es sólo un móvil", y se hacía mención a un sector de la población que odiaba sin medias tintas todo lo relativo a la manzana, algo llamativo pero explicable.

El asunto se había quedado ahí hasta que un suceso hizo que me decidiera a navegar por aguas tempestuosas y plantear abiertamente a debatir el tema: publicamos los seis artículos más leídos del año en Engadget y de ellos, cuatro trataban directamente sobre Apple. Queda claro que pese a odios y pasiones, la empresa fundada mano a mano por los Steves atrae, y mucho. Sin embargo, ¿Por qué levanta tantas pasiones esta marca? Para encontrar la respuesta hay que ahondar en lo profundo de la psique humana. Y lo haremos.

Primera parada, el cerebro. Seamos racionales. Se trata sólo de móviles y ordenadores. No parece lógico que un logotipo afecte a nuestros sentimientos, pero... ¿sabes qué? todo está calculado. Un artículo en The Marketing Post ahonda en el meollo del asunto. El citado blog, tan ajeno a la tecnología, no es 'sospechoso' a efectos de inclinar la balanza hacia un lado u otro. Pues bien, la teoría de este interesante artículo afirma que el consumidor no es más que una marioneta en manos de los estrategas del márketing. En el fondo de nuestros corazones, es algo que sabíamos, pero leerlo negro sobre blanco hace inevitable el rubor. En este sentido, Apple emplearía lo que el columnista califica como 'bala de plata': a diferencia del resto de fabricantes que, para entendernos, disparan a bulto, los creadores del Mac emplean una sola bala pero directa al corazón. O más bien, al cerebro.

¿Qué teclas tocan en nuestra materia gris? Son varias las bazas con las que juega el fabricante, pero nos quedamos con las siguientes:

  • Oferta limitada: Apple parece que siempre se asegura que la oferta no pueda atender a una demanda desbordada ¿Es una casualidad o un efecto causal? No hay mayor fuerza tractora que la carencia de algo que codiciamos en nuestro interior.
  • El elemento social: una cola llama siempre a los clientes. Si la gente es capaz de esperar por algo, es que tiene que ser bueno. Somos animales sociales y en el fondo, nos encantan las colas. Pero es que además en ellas se establecen lazos, se comparten impresiones... es la sensación de pertenencia al grupo que Apple tan bien sabe gestionar.
  • El precio: Apple, como bien sabes, no es una marca objetivamente barata. Sin embargo, si has presenciado alguna de las keynotes de la marca, el precio era presentado como la consecuencia de todo lo expuesto antes. Es decir, el iPhone o iPad cuentan con "la mejor pantalla", "el más potente procesador", y toda suerte de calificativos, siempre en positivo, que predisponen a uno a encajar la dolorosa. Y cuando ésta llega, el gigante de Cupertino te lo sitúa en términos de ganga. Y picas el anzuelo.
  • Sentimientos: pero todos los elementos que antes hemos enumerado se quedarían en papel mojado si no nos ciñiéramos a los sentimientos, el verdadero misil de Apple. Los de Tim Cook afinan el balazo, esta vez sí, para que llegue a lo más profundo de nuestro corazón. Apple eleva su marca al estadio de religión y mima con un trato almibarado a sus clientes. Los anuncios describen entornos familiares con gente siempre sonriendo. Siempre el mismo mensaje una y otra vez...


Pero no todo es amor en Apple. Un mensaje tan cargado de emociones paga su peaje, y es que genera el mismo número de lovers como de haters. Los odiadores oficiales de la marca ven a sus acólitos como seres alienados y sin criterio. Computerworld toca otro palo interesante: la superioridad. Los anti Apple ven a esta marca y sus seguidores sobrados de orgullo y vanidad. Por otro lado, antes hemos aludido al mimo al cliente, pero más allá del logo de la manzana mordida se esconde una empresa compuesta por humanos mortales. Y también se equivoca. El rígido núcleo que lo conforman sus seguidores se puede volver en su contra si un cliente tiene una mala experiencia con un producto de Apple. No querrá saber nada más de ningún otro con mayor intensidad que si el suceso hubiera tenido lugar con otra marca.

Ahora, al menos, ya contaremos con más elementos de criterio cuando sintamos palpitar nuestro corazón ante el logo de Apple. Ya sea por entusiasmo... o por odio.

[Más información: The Marketing Post, The Guardian, Computerworld]
[Imágenes de Shutterstock]

En Freemium se comparte la opinión personal del autor. Engadget no se responsabiliza ni supervisa los puntos de vista vertidos en estos artículos

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