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Sony Xperia S, análisis

sony xperia s, análisis
Se ha erigido como padre de familia de la nueva serie Xperia NXT de Sony, y razones no le faltan. Hablamos, efectivamente, del Xperia S, terminal que llegaba al mundo en el pasado CES 2012, convirtiéndose en el primer modelo de la casa que se creaba sin la colaboración de Ericsson. Muchas expectativas por tanto son las que hay depositadas en este terminal con alma Android que hoy cae en nuestra mesa de operaciones para un concienzudo análisis -tras, te recordamos, su correspondiente desempaquetado hace unos días-.

Interfaz propio, pantalla con resolución 720p, cámara de 12,1 megapíxeles... ¿son sus prestaciones más celebradas suficientes para tener en cuenta a este smartphone? Tienes la respuesta justo tras el salto. Vamos allá.


Repaso en vídeo


[Ver vídeo en YouTube]

Diseño

De aspecto muy cuadrado y con una llamativa banda transparente en sus controles. Así se presenta el Xperia S nada más conocerlo. Este teléfono apuesta por un dibujo mucho más recto y definido, dejando atrás los cada vez más pasados diseños curvilíneos. Su parte frontal se encuentra gobernada por una pantalla de 4,3 pulgadas, sobre la que se sitúan el altavoz, la cámara frontal (en la esquina derecha) y el propio logo de la casa, sin olvidar la presencia de un pequeño LED de estado situado en el extremo izquierdo.

La parte inferior se torna mucho más interesante y es que el tradicional espacio reservado en todos los androides para sus teclas táctiles y/o físicas de control se ve ahora flanqueado por una banda transparente en la que se encuentran dibujados de manera muy sutil los iconos de Atrás, Inicio y Opciones. Eso sí, que no te engañe la bonita ilusión recreada; dichos símbolos no son táctiles. La citada banda cuenta justo en su parte superior con una zona negra que se funde con el propio marco de la pantalla y en la que se pueden distinguir tres sutiles puntos que serán los guías para nuestros intrépidos dedos. Será ahí donde tendremos que tocar cuando deseemos hacer uso de las mencionadas funciones del terminal, en una maniobra a priori sencilla pero que puede confundir en los primeros intentos -la inercia de muchos será apuntar directamente a la barra transparente y sus iconos en lugar de unos milímetros por encima.

Finalizamos el recorrido de su fachada con una base de plástico suave -similar a la que veremos en su espalda y laterales-, donde puede leerse el nombre de la gama, Xperia. Su corte en la base es totalmente recto, encontrando alojado en ella el micrófono del terminal.

Continuamos por los laterales del teléfono para dar paso al lado derecho. En él encontramos el discreto botón de activación/disparo de la cámara, de recorrido muy corto y fácil pulsación. Inmediatamente le siguen los controles de volumen, sensiblemente más resistentes a la presión de nuestros dedos sin que ello conlleve dificultad alguna -incluso diríamos que lo preferimos-. Entra ahora en acción el puerto microHDMI, con una solapa que traerá de cabeza a más de uno. De tipo extraíble, cuenta con una liguilla de plástico encargada de aguantarla y un enganche de similar material en el otro extremo para encajar cuando se cierre, dos "ayudas" para la tapa del conector que en la práctica transmiten más la sensación de que van a romperse en cualquier momento. Perturba de hecho bastante este "tropiezo" si comparamos el resto del cuidadoso diseño de este Xperia. Similar sensación experimentamos con el puerto microUSB, en el lateral izquierdo, único elemento que irrumpe en este lado del smartphone.

La zona superior da paso al conector de 3,5 mm y al botón de encendido/bloqueo, de pulsación consistente, más parecida a la de los controles de volumen que a la del disparador de la cámara, y algo más sobresaliente de la superficie que la de éstos.

Sin querer extendernos demasiado echamos un ojo a su parte trasera. De suave (suavísimo) plástico negro antihuellas -gracias, Sony-, la espalda de este Xperia cuenta en su parte superior (muy cercana al borde) con la cámara, totalmente centrada, y justo bajo la cual se emplazan el flash, otro altavoz y un segundo micrófono. El dibujo que marcan va de mayor a menor anchura, creando así una silueta imaginaria bastante atractiva y de cierto toque original.

Casi en el otro extremo encontramos curiosamente el logo de Sony Ericsson -parece que Sony lo seguirá manteniendo al menos en sus primeros terminales- ligeramente sobresaliente y en elegantes colores plata y verde botella; bajo él, de nuevo vuelve a hacer acto de presencia la ubicua barra transparente (desde atrás también pueden verse obviamente los iconos de control) y justo bajo ella la palabra "XPERIA" para que no se nos olvide el apellido de este elegante terminal.

A pesar de su apuesta por las líneas rectas, la superficie de la carcasa trasera del teléfono es de tipo curva, creando así en los extremos un arco más pronunciado de lo que podría parecer visto de frente. esta circunstancia en absoluto molesta a la hora del agarre, proporcionando una experiencia bastante buena dada la buena anchura del teléfono y lo fácil que se adapta la mencionada curvatura precisamente a la palma de la mano. Tal vez podríamos quejarnos un poco de su largura y es que, con sus 128 mm de largo, puede resultar a veces raro de sujetar, obligándote a mover más de la cuenta la mano en vertical según estés toqueteando la pantalla o quieras manejarte con los controles del teléfono. Imaginamos que el tamaño de la mano de cada usuario en sí juega un papel importante en esta percepción, pero lo dejamos igualmente dicho para que luego no digas que no te lo advertimos.

Características técnicas

El Xperia S cuenta en su interior con un procesador Qualcomm de doble núcleo a 1,5 GHz y 1 GB de RAM, que responde con fluidez y soltura a nuestras peticiones. Cuenta con una interfaz propia (de la que hablaremos un poco más abajo) con bastantes transiciones y efectos que se desenvuelven sin problemas, dejando entrever que estamos ante un terminal potente y competente. El arranque de aplicaciones, reproducciones de vídeos, etc. se realizan sin tropiezos y ofrecen al usuario una experiencia bastante buena y satisfactoria en términos de respuesta -sólo hemos notado una leve ralentización a la hora de acceder a las imágenes de la Galería, donde parece pensárselo un par de segundos antes de cargar la imagen a resolución completa-.

También su pantalla resulta interesante de mencionar. Este Xperia cuenta con un panel TFT táctil 'Reality Display' que suma a sus cualidades una excelente resolución de 1.280 x 720 píxeles y, ojito, 342 ppp. Esta resolución marca sin duda un salto cualitativo por ejemplo respecto al Xperia Arc, ofreciendo imágenes aún más nítidas y definidas en este Xperia S. La tecnología Bravia Engine por supuesto tampoco podía faltar en esta pantalla de 4,3 pulgadas, otorgándole colores más reales y vívidos que se agradecen en este teléfono.

En cuanto a su sensibilidad, parece responder de manera bastante satisfactoria a nuestros intrépidos dedos, aunque no podemos decir lo mismo de sus controles táctiles inferiores. Y es que resulta que el área de contacto no se encuentra *justo* alrededor del punto situado arriba de la banda transparente sino ligeramente desplazado al propio borde la pantalla, provocando que a veces sea un poco incómodo su uso. Así nos hemos encontrado en cierta ocasión con que en lugar de seleccionar por ejemplo el recuadro de diálogo de WhatsApp, hemos pulsado accidentalmente la tecla de Inicio, dada la peligrosa (y delgada) línea imaginaria que divide la zona sensible baja de la pantalla y el área táctil de los botones de control. No es algo especialmente escandaloso dado que imaginamos que es cuestión de acostumbrase (y por tanto posible de evitar), pero no por ello podíamos dejar de señalarlo por aquí.

A su favor debemos de decir, eso sí, que sus controles cuentan con retroalimentación háptica, cuya vibración (también presente en el teclado QWERTY virtual del terminal) ayuda a tener una mejor sensación a la hora de pulsar.

Ya que andamos por la "zona", no podíamos olvidar hablar de nuevo de la atractiva barra transparente del Xperia. Y es que esta barra no solo cumple un mero objetivo estético; también sirve como indicador de ciertas actividades del terminal. De esta forma, cada vez que activamos una función o por ejemplo recibimos una llamada, la banda se ilumina, aportando simple retroalimentación visual en el primer caso, y aviso de determinados eventos importantes en el segundo.

La calidad de llamada durante la conversación es bastante buena, con una óptima recepción y una claridad de voz excelente. Es raro a estas alturas encontrarnos terminales de alta gama que no cumplan con ello, pero por si quedara alguna duda, te confirmamos que en este caso contamos con un altavoz potente y muy aceptable.


Sony Xperia S
Sistema Operativo Android 2.3 (Gingerbread)
Interfaz TimeScape UI
Pantalla Reality Display de 4,3 pulgadas con Mobile Bravia Engine
Resolución panel 1.280 x 720 píxeles (341 ppp)
Procesador Qualcomm MSM 8260 a 1.5 GHz Dual Core
GPU Adreno 220
Memoria RAM
1 GB
Almacenamiento
32 GB (eMMC)
Red GSM GPRS/EDGE 850, 900, 1800, 1900 -
UMTS HSPA 850, 900, 1900, 2100
Conectividad microUSB, HDMI 2.0, Bluetooth 2.1, Wi-Fi 802.11 b/g/n, DLNA, USB on the go
GPS aGPS, GLONASS
Cámara frontal 1,3 MP
Cámara trasera 12,1 MP con autofocus - Flash LED - zoom digital 16x
Grabación de vídeo 1.080/30fps
Acelerómetro
Giroscopio
Brújula digital
Gorilla Glass No
NFC
Batería 1.750 mAh
Medidas 128 x 64 x 10,6 mm
Peso 144 gramos
Accesorios especiales SmartTags



Rendimiento y batería


Como es habitual, sometemos a continuación a nuestro smartphone a las típicas pruebas de rendimiento. Mostramos en primer lugar la media obtenida para el terminal tras pasar por Linpack (singlethread y multithread), encargada de calcular millones de operaciones de coma flotante por segundo; Neocore, indicador del rendimiento gráfico; Quadrant, que analiza la potencia gráfica; y NenaMark1 y NenaMark2, prueba de gráficos de OpenGL 2.0.

Tras dicha tabla, pasamos a comparar los datos obtenidos con las puntuaciones ya cosechadas por otros teléfonos conocidos (y entre los cuales no podía faltar el famoso Xperia Arc), para que puedas hacer un mejor enfrentamiento de benchmarks entre dispositivos.

Pase 1
Pase 2
Pase 3
Media
Linpack (singlethread) 54.437
mflops
47.987
mflops
47.714
mflops
50.046
mflops
Linpack (multithread) 83.789
mflops
85.314
mflops
86.275
mflops
85.126
mflops
Quadrant 2.326 2.980 3.266 2.857
Neocore 59,5 fps 59,5 fps 59,5 fps 59,5 fps
NenaMark1 55,4 fps 56,1 fps 56,2 fps 55,9 fps
NenaMark2 35,7 fps 35,8 fps 34,3 fps 35,3fps


Samsung Galaxy SII
LG Optimus 2x
Sony Ericsson Xperia Arc Sony Xperia S
Linpack (singlethread) 43.768
mflops
37.243
mflops
34,54
mflops
50.046
mflops
Linpack (multithread) --- --- 38,88
mflops
85.126
mflops
Quadrant 3.323 2.629 1449 2.857
Neocore 59,8 fps 77,2 fps 59,1 fps 59,5 fps
NenaMark1 --- --- --- 55,9 fps
NenaMark2 --- --- 13,6 fps 35,3 fps


Respecto a la autonomía del terminal, este Xperia se sitúa en la marca habitual de los smartphones de su gama. Utilizando el teléfono para la realización de alguna foto, intercambios de mensajes por WhatsApp, recepción de emails, consulta de alguna página web y recepción de un par de llamadas podemos llegar a agotar la batería en unas 11-12 horas, tiempo que podremos ir aumentando, como siempre, con un control más exhaustivo de las conexiones y apps que utilicemos. Nada nuevo (ni sorpresa alguna) bajo el sol, vaya.

Sistema operativo e Interfaz



Una interfaz es suficientemente buena cuando no echas cuenta de la versión de SO que lleva detrás. Y a nosotros con este Xperia S nos ha pasado exactamente eso. Como bien sabrás, y si no ahora te lo descubrimos, este terminal de Sony cuenta toooodavía con la versión 2.3 (Gingerbread) del sistema de Google, aunque ha prometido que la dosis de Ice Cream Sandwich (4.0) llegará a sus circuitos en este segundo trimestre del año. Este retraso, que podría verse , de primeras, como una falla importante, casi ni se nos ha pasado por la cabeza durante la utilización del terminal gracias a un entorno agradable y con bastantes opciones que hacen que el usuario se percate poco de qué puede faltarle en estos momentos a su versión de pan de jengibre.

Ojo, eso no quiere decir que no sintamos ese pequeño resquemor de que su disfrute podría ser aún mejor con una pequeña dosis de Ice Cream Sandwich, dado que estamos convencidos que su integración y rendimiento podrían verse mejorados si contara ya con Android 4.0 como director de orquesta.

Sony dota a este teléfono de funciones especiales y widgets ya vistos en otros terminales como Timescape, que muestra la información de nuestras redes sociales, fotos o contactos en tarjetas apiladas que van pasando a golpe de dedo de manera bastante fluida en el caso de este Xperia. Lejos además de ofrecer la típica vista de pájaro de todas los escritorios principales al pellizcar la pantalla, este Xperia permite mostrar apilados todos los widgets instalados en los diferentes paneles, facilitando así una visión diferente de los principales elementos que usamos en el teléfono.

Tampoco pueden faltar, cómo no, las apps de Video y Music Unlimited o la PlayStation Store (te recordamos que este terminal cuenta con certificado PlayStation), con los que la casa japonesa pretende abastecer de sus propios contenidos y entretenimiento multimedia a los usuarios.


SmartTags



Sony aprovechó la presentación del Xperia S en Las Vegas para lanzar sus simpáticas SmartTags. Estas etiquetas funcionan con tecnología NFC y permiten al usuario configurar diferentes perfiles de acción que activar en el terminal con sólo pasarlo por encima de ellas.

Su funcionamiento es tan fácil y sencillo como se intuye: coges una SmartTag –en la caja del smartphone vienen dos, aunque pueden adquirirse también por separado-, la pones en contacto con la parte posterior del Xperia S y enseguida se abrirá un cuadro de diálogo en el que se muestra un perfil de sugerencia que podrás cambiar a tu gusto. Podrás así por ejemplo configurar una etiqueta para colocar en la guantera de tu automóvil por ejemplo llamada 'Coche', que active el Bluetooth, suba el volumen al máximo y active el GPS.

Bien es cierto que se trata de un accesorio bastante prescindible, pero como complemento para sacar partido a tu NFC resulta ser una alternativa curiosa, práctica y que funciona bastante bien.

Para que lo veas en acción, te recordamos que tienes en este enlace un vídeo demostrativo de cuando pudimos probarlo en el CES 2012 -no ha cambiado absolutamente nada desde entonces-. Échale un ojo.



Cámara

En el aspecto fotográfico este Xperia S tiene claros vínculos familiares, y es que manteniendo la fiel filosofía de Sony, el terminal monta en su interior un sensor retroiluminado Exmor R con el que conseguir excelentes capturas en condiciones en las que la luz comienza a escasear. La novedad sin embargo llega con la resolución, ya que en esta ocasión el captor sube hasta los 12 megapíxeles en modo 4:3 y 9 megapíxeles en formato panorámico. Una vez más Sony ha sabido dar importancia al aspecto fotográfico, y por eso el terminal cuenta con ciertos detalles que junto a las capacidades técnicas que incorpora consiguen situarlo como un teléfono muy apropiado para la captura de imágenes. Para empezar el disparador funciona a la perfección, con un click preciso y una primera pulsación de gran sensibilidad que ayudará al enfoque de la imagen. Aun siendo de pequeñas dimensiones (por eso de mantener el minimalista diseño de sus líneas), tiene la altura justa para dar con él de primera mano, sin necesidad de buscarlo con la mirada y ayudando así a realizar la captura de manera inmediata.

Por otro lado el software llega con funciones que, si bien de primeras no parecen demasiado avanzadas, dejan al usuario infinidad de opciones preestablecidas con las que cubrir todo tipo de situaciones, incluyendo además tres modos de barridos panorámicos bastante sencillos que ofrecen resultados realmente buenos. Entre las muchas funciones encontraremos selección de escenas, temporizador, tipo de flash, valor de exposición, nivel ISO, balance de blancos, etc. Al igual que la interfaz general del sistema, la aplicación de la cámara ha sido rediseñada al completo, con menús minimalistas muy parecidos a los de otros teléfonos de la marca.


En cuando a rendimiento, las imágenes obtenidas reflejan colores fieles con buen contraste y definición. A tamaño real podemos apreciar grandes detalles con la casi ausencia de ruido, y el modo macro ofrece grandes resultados. Las imágenes se capturan con gran rapidez gracias al potencial del teléfono, sin embargo, otro punto interesante es la posibilidad de arrancar la aplicación de la cámara directamente con el teléfono bloqueado al mantener pulsado el disparador, permitiendo así dar un punto más de velocidad a las funciones fotográficas. Este aspecto es sin duda una demostración más de la importancia de la cámara en el Xperia S.


Por último, la grabación de vídeo llega con la etiqueta Full HD, ofreciendo los 1920 x 1080 píxeles con una tasa de 30 fotogramas por segundo. Dicho modo ofrece autoenfoque, estabilización de imagen, balance de blancos y niveles de exposición, por lo que los más seguidores de las grabaciones caseras tendrán a su disposición un excelente equipamiento de bolsillo. Las grabaciones son bastante buenas incluso en condiciones de poca luz, siendo este el mejor ejemplo del rendimiento del sensor Exmor R.

Te dejamos a continuación con un vídeo de ejemplo a máxima resolución -recuerda seleccionar 1080p en las opciones de Youtube-:




Conclusión


Tras diez años de (aparente) feliz matrimonio, Sony y Ericsson pusieron fin a su relación, algo que, francamente, parece que no le ha sentado en absoluto mal a la gigante japonesa. Ante nosotros tenemos al buque insignia de una nueva familia de Xperias que prometen, y mucho, de cara al mercado del 2012. En el caso concreto del Xperia S, estamos ante un smartphone de diseño muy atractivo -su banda transparente es toda una seña de identidad-, gran calidad de pantalla (tanto términos de definición como de respuesta) y una maquinaria que parece conjugar bastante bien con su sistema operativo, el omnipresente Android.

Evidentemente no todo es de color de rosa. No nos convence mucho su zona de control táctil debido al ligero desplazo que tiene su área sensible respecto al supuesto punto central de presión. Esto provoca que tengas que cogerle un poco el truco para usarlo con comodidad e incluso que pueda generar la sensación de que su respuesta no es especialmente buena.

La falta de Ice Cream Sandwich también es un punto a restar. Bien es cierto que hemos elogiado su entorno e interfaz, pero eso no quita que nos lamentemos por no contar aún con la última versión de su sistema operativo –algo que Sony promete que solucionará con su correspondiente actualización en este trimestre-.

El Sony Xperia S puede encontrarse ya a la venta a un precio libre de 599 euros.



[Carlos Martínez colaboró en la realización de este análisis]

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