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HTC One X, análisis

HTC se presentó en esta pasada MWC con los deberes bien hechos cuando nos presentó con todos los honores habidos y por haber a la renovada familia One. Los tres nuevos estandartes de la casa se mostraban ante las cámaras con un cuidado diseño, pero sin lugar a dudas todos los flashes fueron a pasar al modelo One X que nos ocupa hoy, por su generosa pantalla de 4,7 pulgadas y su corazón Tegra 3.

¿Quieres conocer qué tal se comporta en el día a día este "pequeño gigante", qué tal luce la interfaz Sense 4.0 de la casa o cuánto puede dar de sí la nueva plataforma ImageSense? En ese caso toma asiento y prepárate para descubrirlo con nosotros, justo tras la pausa.



Diseño



Tras la ficha técnica de infarto que acompaña a este terminal nos encontramos con un dispositivo increíblemente bello en directo, al venir montado sobre una carcasa compuesta por una única pieza de policarbonato con acabado mate en su parte trasera, pero brillante en sus laterales. A esto hay que sumar que a pesar de sus dimensiones, este gigantón, logra hacer gala de una muy buena sensación al tacto, tanto por solidez como por seguridad: su ajustado grosor de apenas 8,9 mm y sus meros 130 gramos de peso hacen que la experiencia, a priori dudosa de controlar un terminal de casi cinco pulgadas con una única mano se haga sorprendentemente cómoda.

Comenzamos nuestro recorrido por la fisonomía del One X por su cara frontal, donde además de su gran pantalla, se encuentran de un lado su cámara frontal de 1,3 megapíxeles, uno de sus altavoces tallado en la propia pieza de policarbonato y un LED para notificaciones disimulado bajo el punteado de este último, así como la clásica botonera androide, compuesta en este caso por tres teclas táctiles: atrás, home y menú. Por su parte, en el reverso toman posiciones su afamada cámara -que estamos deseando desglosarte con más detenimiento en próximos apartados- colocada sobre un pequeño montículo, un pequeño flash, el logo del fabricante con unos apliques brillantes, su segundo altavoz acompañado del emblema de Beats Audio y por último, un elegante punteado metálico que hace las veces de conector para su dock.

El resto de su perímetro se reparte, a la izquierda el conector microUSB, a la derecha el control de volumen y en la zona inferior el micrófono. Por último, en su parte superior se forma un suave vértice donde se dan cita, de un lado, el botón de encendido o bloqueo de la pantalla y un segundo micrófono para la cancelación de ruido; mientras que al otro lado se encuentran su ranura para la tarjeta microSIM y el conector de 3,5 mm para auriculares. Una de las críticas que más se ha hecho oír es que su batería de 1.800 mAh no sea extraíble y que la unidad no disponga de ranura para tarjetas microSD (detalle que la compañía ha solucionado proporcionando 25 GB de almacenamiento en Dropbox durante un periodo de dos años).

Tras una carta de presentación tan cuidada y estudiada al detalle, sus componentes internos no podían quedarse atrás; para que puedas repasarlos con mucho más detalle hemos querido recopilarlos en la siguiente tabla:




HTC One X
Sistema Operativo Android 4.0.3
(Ice Cream Sandwich)
Interfaz Sense 4.0
Pantalla Super LCD2 con IPS
4,7 pulgadas
Resolución panel 1.280 x 720 píxeles
(312 ppp)
Procesador NVIDIA Tegra 3
cuatro núcleos
1.5 GHz
GPU NVIDIA ULP GeForce
Memoria RAM
1 GB
Almacenamiento
32 GB (disponibles: 26 GB)
+ 25 GB en Dropbox
durante dos años
Red GSM 850/900/1800/1900
HSDPA 850/900/1900/2100
Conectividad NFC3, Bluetooth 4.0, Wi-Fi 802.11 a/b/g/n, DLNA, micro-USB 2.0
GPS Sí, con A-GPS
Cámara principal 8 MP (3.264 x 2.448p)
con autofocus, flash LED,
detector de rostros/sonrisas
y captura simultánea vídeo/fotos
Cámara secundaria 1,3 MP (720p)
Grabación de vídeo 1.080p/30 fps
con estabilizador de imagen
y edición sobre la marcha
Acelerómetro
Giroscopio
Brújula digital
Gorilla Glass
NFC
Batería 1.800 mAh
Medidas 134,4 x 69,9 x 8,9 mm
Peso 130 gramos
Cualidad especial Beats Audio




Pantalla

Como ya hemos hablado en el apartado anterior, el HTC One X se sirve de una pantalla de 4,7 pulgadas para hacer valer sus méritos como buque insignia de la nueva generación de terminales del fabricante taiwanés. Dicho panel cuenta con tecnología Super LCD 2 y una resolución de 1.280 x 720 píxeles, que arrojan una densidad de píxeles de 312 ppp (para que te sitúes, el iPhone 4S tiene 326 y el Sony Xperia S, 341 ppp). Su gestión del color tampoco se queda precisamente atrás, proporcionándonos un fiel reflejo de la intensidad y temperatura de los colores. Dejando por un momento a un lado todos estos tecnicismos, la sensación es de lo más agradable, llegando a ser notables las diferencias si lo enfrentamos a su hermano el Sensation XL, que también luce un panel de este mismo tamaño.

Los ángulos de visión del X son también dignos de elogio gracias a la tecnología IPS. Por mucho que hayamos tratado de forzar la perspectiva, las imágenes apenas clareaban ni perdían definición –bien es cierto que mirar la pantalla de un teléfono desde cualquier otra posición que no sea la frontal no es lo más cómodo del mundo, pero las generosas dimensiones del equipo permiten que puedas mostrar sus contenidos a un par de personas a un mismo tiempo sin que la calidad de imagen se vea afectada en absoluto. Además, llegado el momento de ponerlo a pleno sol, no notaremos grandes dificultades si aumentamos su brillo casi al máximo.



Rendimiento y autonomía


Si el año pasado por estas mismas fechas hablábamos del despertar de los terminales de doble núcleo, ahora toca hacer lo propio con los equipos quad-core y sin lugar a dudas la gran protagonista del momento es la plataforma Tegra 3. Aunque ya tenemos una idea formada de qué tal se comporta la arquitectura de los cuatro núcleos (más uno de apoyo) de NVIDIA en el terreno tablet, el HTC One X ha sido el primer teléfono con esta tecnología que ha caído en nuestra mesa de operaciones y te adelantamos desde ya que el resultado no ha defraudado en absoluto.

Por mucho que hemos tratado de buscarle las cosquillas con vídeos y juegos que pondrían en aprieto a la gran mayoría de terminales, el hermano mayor de la saga One ha salido indemne sin demasiado esfuerzo (por ejemplo, ejecutando GTA3 sin despeinarse). Tres cuartos de lo mismo ocurre cuando saltamos de aplicación en aplicación desde su menú de multitarea y, aunque en algunos momentos tarda un poco más en reaccionar, la valoración sigue siendo positiva.

Aunque probablemente ya hayas tenido ocasión de verlo funcionar, hemos querido respaldar estas afirmaciones sometiéndolo a algunas de las pruebas de rendimiento androides más conocidas y el resultado -tal como auguraban-, nos ha dejado sin aliento.


Prueba Pase 1
Pase 2
Pase 3
Media
Linpack single thread (MFLOPS) 52,2 51,431 51,909 51,846
Linpack multi-thread (MFLOPS) 155,31 148,999 141,737 148,682
Quadrant
v2
5.044 4.832 4.941 4.939
NenaMark1 (fps) 58,4 58,5 58,3 58,4
NenaMark2 (fps) 48,3 47,5 47,9 47,9
Neocore (fps) 58,3 58,3 58,3 58,3
Antutu v.2.7.3 10.625 10.553 10.570 10.582,6
Vellamo 1651 1643 1639 1644,33
SunSpider 9.1 (ms) 1.841,1 1.701,3 1.744,6 1.762,33


Nota: En cada uno de los siguientes epígrafes hemos resaltado con negrita la mejor puntuación del grupo, correspondiendo este dato en la mayoría de las situaciones al resultado con la puntuación más alta, salvo en el caso de SunSpider, donde el número más bajo supone la mejor marca.


ASUS Transformer Prime Samsung Galaxy Note Samsung Galaxy S II Sony
Xperia S
HTC One X
Linpack single thread (MFLOPS) 44,474 62,96 48,74 50,046 51,846
Linpack multi-thread (MFLOPS) 89,823 94.71 87,166 85,126 148,682
Quadrant v.2 2.802 4.163 3.323 2.857 4.939
NenaMark1 (fps) 60,33 55,56 59,8 55,9 58,4
NenaMark2 (fps) 44 32,8 52,6 35,3 47,9
Neocore
(fps)
--- 51,30 59,8 59,5 58,3
Antutu --- --- 5.835 --- 10.582
Vellamo 953 901 --- --- 1644
SunSpider 9.1 (ms) 2.071,8 2.902 3.473 2.653 1.762



Tras semejante exhibición de fortaleza no podíamos dejar de mencionar cómo afectan el reparto de tareas de sus 4+1 núcleos a la batería (no extraíble, como ya te comentábamos) de 1.800 mAh que monta este smartphone. En nuestras pruebas, la unidad ha resistido unas 14 horas con un uso intermedio: brillo ajustado a la mitad, WiFi encendido, comprobación constante del correo, algún que otro rato de juegos, revisión de redes sociales y unas cuantas capturas con su cámara. Esta marca disminuye hasta unas seis horas reproduciendo vídeo de manera continua; claro que también puede estirarse hasta un día y algo si le damos un uso mucho más comedido. Echando un vistazo a su gráfico de consumo vemos que su pantallón Super LCD2 de 4,7 pulgadas es uno de los principales culpables, aunque seguido de cerca por un par de juegos y las conexiones.

Con respecto a la calidad de sus llamadas no hemos experimentado problema alguno, manteniendo en todo momento una conversación fluida y una claridad de voz excelente -raro sería que a estas alturas un terminal de alta gama no cumpliera este requisito, pero por si quedara alguna duda, te confirmamos que el HTC One X cuenta con un altavoz potente y muy aceptable.




Sistema operativo e interfaz

El tándem Android 4.0.3- Sense 4.0 sienta de maravilla al One X. Tal y como presagiaban los imponentes resultados obtenidos en la ronda de benchmarks, el terminal se mueve de manera fluida por menús y aplicaciones. Con esta nueva versión de la famosa interfaz de la casa hemos notado que disminuye bastante esa sensación que teníamos antes de que todo está un poco "por encima" y no llega a fundirse del todo.

El nuevo Sense llega así a nuestras vidas con un aspecto mucho menos recargado de animaciones, facilitando el acceso a la información de manera rápida y precisa. Ahora que la bandeja de notificaciones se ha librado de las aplicaciones recientes (que pasa al menú contextual de Android en la zona inferior derecha del equipo), tenemos mucho más espacio disponible que antes, contribuyendo a dar una imagen más limpia y efectiva. Los cambios han llegado también al dock, que podremos personalizar a nuestro antojo –excepto el icono que sirve de lanzadera para el menú de aplicaciones.


Como decimos todos estas pequeñas modificaciones contribuyen a la hora de ver a Sense un poco más maduro. Sin embargo, un detalle que no nos convence demasiado es que su nuevo teclado ocupe más de la mitad de la pantalla cuando lo tenemos desplegado, ya que además de las sugerencias del texto predictivo, mientras vamos escribiendo se muestran cuatro teclas de dirección en su última fila. Tras los cambios estéticos de HTC, Ice Cream Sandwich sigue siendo capaz de llevar el timón del barco sin problemas.




Cámara y multimedia

A estas alturas ya no queda ninguna duda de que el HTC One X ha sido específicamente diseñado teniendo en mente la creación y el disfrute de contenidos; es por ello que su cámara principal debía ser una de nuestras visitas obligadas en este repaso. Su ficha técnica nos dice que estamos ante un sensor retroiluminado de 8 megapíxeles con autofocus que viene acompañado por una lente f/2.0 y el nuevo módulo fotográfico de la casa: ImageChip. Por si esto fuera poco, sus tiempos de respuesta son sorprendentemente rápidos: apenas 0,7 segundos para realizar la primera foto y sólo 0,2 segundos de diferencia entre captura y captura; eso por no mencionar que su flash LED dispone de cinco niveles de intensidad. Ante semejante panorama, el resultado no podía ser más que satisfactorio.

Otro de sus puntos álgidos es el software que se encarga de dar forma al conjunto, ImageSense. Paseando por su menú de configuración obtenemos una amplia selección de variables con las que salsear nuestras tomas: sensibilidad ISO, balance de blancos, HDR, modo panorámico, ráfagas, captura de sonrisas y la socorrida geolocalización, son solo algunos ejemplos de todo lo que podremos hacer con la plataforma. Cerrando el círculo creativo nos encontramos con filtros en tiempo real al más puro estilo Instagram, app que por cierto, se ha hecho compatible con el One X hace apenas unas horas.

Otro aspecto interesante es que la casa ha optado por difuminar la línea divisoria entre la fotografía y el vídeo. El detalle más evidente en esta nueva filosofía es que tanto el botón de vídeo como el de imágenes aparecen juntos y listos para ser pulsados tan pronto como arrancamos la aplicación; pero es que además su chip dedicado ofrece la posibilidad de captar instantáneas mientras estamos grabando una secuencia o incluso realizar capturas del mismo a posteriori.


La calidad de las tomas es adecuada en la mayoría de las circunstancias (y un placer digno de ver en su panel de casi 5 pulgadas), ofreciendo buenos resultados tanto en modo automático como si trasteamos en su configuración. Los dos inconvenientes principales siguen siendo el peligro a movernos una vez hemos fijado el enfoque en su pantalla y que cuando la luz comienza a escasear el software se pasa un poco con la reducción de ruido, perdiendo así algunos de los detalles. Aun así, no dudamos por un instante que la cámara del One X podrá adaptarse a las exigencias de la mayoría de los usuarios sin problemas.

Sin embargo -y por desgracia-, no todo es de color de rosa. Dada la gran delgadez que luce el terminal, su cámara ha tenido que ser instalada sobre un pequeño montículo, dejando expuesto el sensor a los temibles golpes y arañazos tan pronto como lo apoyemos sobre cualquier superficie. También habría estado bien que el fabricante hubiera añadido en uno de sus laterales un botón desde el que acceder directamente a la aplicación, y ya puestos a pedir, la jugada le habría salido redonda si dicha tecla hubiera funcionado en dos pasos para enfocar y luego realizar la captura.



El lote se completa con grabación de vídeo a 1.080p y 30 fps, con autoenfoque continuo y sonido estéreo. El resultado suele ser óptimo en la mayoría de los casos, aunque no queda exento de algún desafortunado traspié que ha ocasionado la pérdida de unos cuantos cuadros en momentos muy puntuales. La velocidad de respuesta en modo vídeo contrasta considerablemente con la rapidez con la que se pone en marcha para realizar fotografías que comentábamos un poco más arriba, teniendo que esperar unos 4 segundos para que la maquinaria se ponga en marcha y logre hacer su magia.

Más allá del vídeo en Full HD, HTC nos tenía reservada una sorpresa más y es que el terminal puede grabar también a cámara lenta y 60 fps; a cambio veremos la resolución limitada a 768 x 432 y nos quedaremos sin audio, pero el resultado merece igualmente la pena.




En el entorno multimedia la valoración positiva también se mantiene, por un lado gracias al buen hacer de su desahogada pantalla a la hora de reproducir colores; y por el otro gracias a los ajustes realizados por el equipo de Beats Audio en su circuitería. Su altavoz principal se compone de nada menos que de 84 orificios que han sido tallados directamente en la cubierta monopieza del smartphone y ofrece sonidos sin distorsión a buen volumen.



Conclusión

Llega el momento de hacer balance de impresiones tras estos días de prueba. Uno de los primeros conceptos que queremos destacar es su equilibro entre aspecto y prestaciones: HTC ha logrado sorprendernos con un equipo de diseño elegante -tanto por forma como por los materiales empleados- a la par que robusto. Por supuesto la experiencia de uso no se queda atrás gracias al buen hacer de la plataforma Tegra 3 que sabe organizar los recursos para que la simbiosis entre Android y Sense sea ágil en todo momento. La guinda del pastel la pone su eficiente cámara, que pese a no obtener un 10 en todos sus apartados, se perfila como una herramienta muy solvente en la mayoría de las situaciones.

Por supuesto que hay detalles que seguir puliendo, como por ejemplo que con un uso medio intenso su batería no logre seguirnos el ritmo durante una jornada completa, especialmente si tenemos en cuenta que la gestión energética es uno de los principales reclamos del último chip de NVIDIA –una auténtica lastima ante semejante despliegue de músculo, así que cruzaremos los dedos para que el fabricante lo remedie lo antes posible con una actualización. Aun así, el HTC One X ha logrado ganarse a pulso su fama de ser uno de los equipos más completos que puebla en estos momentos la esfera androide.

El HTC One X estará disponible en España a partir del día 16 de este mes de la mano de Vodafone y con un precio a partir de 79 euros (puedes echar un vistazo más exhaustivo a los distintos planes de precio de la operadora en este enlace).

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