Ejemplos de robots musicales hemos visto unos cuantos, pero hasta ahora ninguno con tanto talento ni creatividad como la orquesta mecatrónica de Festo. Esta firma alemana especializada en la creación de todo tipo robots industriales ha decidido tomarse un respiro para deleitarnos con un concierto de cuerda de estilo barroco interpretado por cinco brazos robóticos y seis instrumentos.

A pesar de que cada uno de sus brazos solo tiene una cuerda, unos actuadores finamente calibrados se encargan de manipularla de tal forma que son capaces de producir el sonido de dos violines, un violonchelo, una viola y un contrabajo, aportando la riqueza musical para tocar las melodías escritas por su cerebro electrónico. Has leído bien: el propio robot compone su música.

Escuchando una melodía tocada en un xilófono o un teclado MIDI, el robot es capaz de crear una partitura nueva usando el juego de la vida (Wiki), para después decir a cada uno de sus miembros cómo han de tocar sus respectivos segmentos. El resultado es una banda robot capaz de crear una gran cantidad de melodías a partir de un único tema. Como Nickelback, pero sin botellazos.

Vídeo tras el salto.

Concierto robótico de cuerda, partiturado e interpretado sin intervención humana