Análisis: Nokia Lumia 900
El Nokia Lumia 900 es un viejo conocido en Engadget, pero que nos ha hecho esperar hasta ahora para poder darle el repaso que verdaderamente se merece. Concebido sobre los fundamentos estéticos del N9 como nuevo buque insignia del fabricante finlandés, el teléfono WinPho más deseado del momento ya es una realidad tan sólida y palpable como la nada despreciable carcasa que protege a esta belleza nórdica.

El Lumia 900 llega en cierto modo algo tarde, con Windows Phone 7.5 dando sus últimos coletazos y una competencia cuya evolución a nivel de hardware y aplicaciones pone los pelos de punta, así que la pregunta es obligada: ¿podrá cumplir nuestras elevadas expectativas? Sigue con nosotros tras el salto si quieres conocer la respuesta.

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Hardware y diseño



Inspirado claramente por el galardonado diseño del N9, un estupendo teléfono que hubiera dado mucha más guerra de no ser por las difíciles circunstancias que rodearon a su nacimiento, el Lumia 900 puede presumir de ser uno de los teléfonos más elegantes y proporcionados del mercado. También es todo menos pequeño, así que esto es algo que deberán tener en cuenta los fans de los pantalones de pitillo. Durante nuestro periodo de prueba, muchos han sido los que se han quedado sorprendidos por su llamativo aspecto y se interesaban por el teléfono; una prueba más de que Nokia acertó de pleno queriendo dotar a sus teléfonos más avanzados con un aspecto diferente al del resto de los "rectángulos de producción en masa" que copan el mercado. También delata el hecho de que claramente los móviles de los chicos de Espoo no tienen la popularidad de antaño. Su tacto es sólido y resistente, como todo buen Nokia... y como también se espera de un teléfono que cuesta 575 euros.

Su diseño de bordes biselados se articula alrededor de un generoso panel AMOLED de 4,3 pulgadas, pero allí donde el Lumia 800 seducía con una integración perfecta y sin rebabas entre el chasis y la pantalla, el Lumia 900 hace uso de un pequeño marco ligeramente elevado que la separa de la carcasa. Rompe un poco la refinadísima estética iniciada con el goloso N9 y ha sido objeto de críticas, pero posee un inesperado beneficio: hace más difícil que tus dedos resbalen hacia la pantalla o los controles táctiles de Windows Phone mientras lo sostienes en modo panorámico, que no es una ocurrencia particularmente extraña (y menos aún si consideramos el tamaño de los baldosines que forman la interfaz).


Precisamente la pantalla será uno de los puntos en los que el Lumia 900 suscitará reacciones más encontradas. Por un lado sus colores son vivos y ofrece unos negros profundos y maravillosos, al tiempo que garantiza una visibilidad envidiable bajo el sol gracias a la tecnología ClearBlack; algo muy importante si lo usas como navegador. Por otro, sus 480 x 800 píxeles se han quedado algo atrás. Este fallo, como la ausencia de una ranura SD y otras carencias inexplicables en un teléfono de gama alta moderno, no son ya un fallo de Nokia sino de Windows Phone. A su favor hay que decir que los píxeles no son especialmente molestos, la intensidad de los colores resulta sorprendente; tal vez incluso un poquito excesiva, pecando de una ligera saturación que se puede apreciar en el color de la piel las miniaturas de los contactos. También cuenta con el plus añadido de estar protegida por una lámina de Gorilla Glass. Tengo muy claro que después de pasar varios días con el Lumia 900, no quiero volver a mi WinPho LCD habitual, con negros que en realidad son grises y unos colores que en comparación parecen muertos.

Los botones del Lumia 900 se organizan en el lado derecho del teléfono de forma tan sencilla como intuitiva: los controles de volumen se encuentran arriba, el encendido justo en medio, y el botón de cámara en la parte baja. No bailan tanto como en otros teléfonos, pero siguen teniendo un pequeño recorrido libre antes de percibirse la resistencia previa al "click". La parte superior de la carcasa podemos encontrar el conector USB, el de auriculares y la bandeja para la tarjeta microSIM, que se extrae con un pequeño punzón (no te preocupes, viene en la caja) y se sujeta con firmeza una vez devuelto a su sitio, mientras que abajo se sitúa un altavoz bastante sonoro (y que nos acompañó mientras tomábamos las fotos de este análisis).

Detrás encontramos uno de los puntos fuertes del Lumia 900: su cámara. Nokia siempre se ha caracterizado por la calidad de las cámaras integradas en sus móviles, y el abanderado de la gama WinPho no podía quedarse atrás, haciendo gala de un f/2.2, lentes Carl Zeiss y un flash LED (más sobre esto en el apartado dedicado a las fotos).


Nokia Lumia 900

Sistema Operativo Windows Phone 7.5
(Mango)
Pantalla AMOLED
4,3 pulgadas
Resolución panel 480 x 800
Procesador Qualcomm Snapdragon
APQ8055 a 1,4 GHz
GPU Adreno 205
Memoria RAM 512 MB
Almacenamiento 16 GB
Cámara principal 8 MP con autoenfoque, flash LED doble y grabación de vídeo 720p
Cámara frontal Si (1 megapíxel)
Red GSM 850/900/1800/1900
HSDPA 850/900/1900/2100
WiFi 802.11 b/g/n
GPS Sí, con A-GPS
Sensores Acelerómetro, giroscopio, brújula digital, sensor de proximidad, sensor de luz
NFC No
Gorilla Glass
Batería 1.830 mAh
Peso 160 gramos
Medidas 127,8 x 68,5 x 11,5 mm
Prestación especial Software exclusivo de Nokia, pantalla ClearBlack

Rendimiento, autonomía y llamadas




Considerando que el Lumia 900 es el máximo representante de la familia Windows Phone en el seno de Nokia, cabe esperar que sus prestaciones sean sobresalientes, ¿no? Bien, pues será mejor si rebajas tus expectativas, porque aunque es un teléfono extremadamente competente, está muy lejos de ser uno de esos monstruitos de bolsillo con casi tantos cores como dedos tiene una mano. El hecho es que las especificaciones de hardware requeridas por Windows Phone 7.5 son bastante rígidas, así que el Lumia 900 ha de conformarse con un procesador Snapdragon mononúcleo a 1,4 GHz y 512 MB de RAM. En el otro plato de la balanza, Windows Phone ha sido desarrollado para sacar el máximo rendimiento de sus terminales, así que el funcionamiento es extremadamente suave, más que en la inmensa mayoría de otros teléfonos Mango. Sus limitaciones se notan principalmente al cargar páginas web "grandes" y las aplicaciones del Marketplace, pero luego, dado que todas las apps disponibles para Windows Phone han sido desarrolladas pensando precisamente en lo limitado del hardware de sus terminales, su rendimiento es bastante elevado.

Lo curioso del Lumia 900 es que, con los benchmarks en la mano, no resulta para nada un teléfono especialmente destacable. Se encuentra indudablemente en la parte alta, pero no consigue imponerse numéricamente sobre sus propios hermanos de gama. Su mayor aliciente, aparte de la pantalla (digna una vez más de nuestro respeto) es su batería integrada de 1.830 mAh, que le confiere una autonomía relativamente aceptable dentro de las efímeras cifras a las que nos hemos acostumbrado en el actual panorama smartphone. La verdad es que se agradece bastante poder pasar más de dos días sin tener que conectar el teléfono al puerto USB de tu PC o al enchufe (Nokia incluye un adaptador dentro de la caja). Nuestra recomendación es que dejes el brillo con el ajuste automático de Windows Phone para obtener el mejor equilibrio entre autonomía y usabilidad.

La recepción WiFi, por cierto, me ha parecido superior a la de otros teléfonos WinPho, obteniendo conexión e incluso velocidades aceptables en zonas donde sus rivales se atragantan.

Nokia
Lumia 610
Nokia
Lumia 710
Nokia
Lumia 800
Nokia
Lumia 900
HTC
Titan
WP Bench 51,71 85 86 89,6 96
Battery drain 7:15 2:35 2:40 4:27 3:00
SunSpider 11.518 6.826 7.200 6.852 6.500

Nota: En cada uno de los epígrafes hemos resaltado con negrita la mejor puntuación del grupo, correspondiendo este dato en la mayoría de las situaciones al resultado con la puntuación más alta, salvo en el caso de SunSpider, donde al medir tiempo, el número más bajo supone la mejor marca.


Software



Es Windows Phone 7.5; ¿qué más podemos contarte? A diferencia de lo que sucede con Android, los fabricantes de teléfonos WinPho no pueden personalizar sus teléfonos más allá de los colores del sistema operativo y las aplicaciones preinstaladas o disponibles, y es aquí donde de verdad el Lumia 900 se impone con firmeza frente a otros rivales. Si hay algo que distingue a las aplicaciones de Nokia es que a diferencia de lo que sucede con las de otras compañías, son útiles, muy usables y por lo general de muy alta calidad. No solo no querrás desinstalarlas tan rápido como las veas, sino que es muy probable que te encuentres usándolas a menudo. Nokia Mapas es todo un clásico que no necesita presentación y Conducir hará difícil que te pierdas al volante (y además las indicaciones se ven especialmente nítidas gracias a la pantalla ClearBlack), pero también hay otras como Música (bastante práctica para encontrar conciertos en las inmediaciones y muy bien integrada con tu colección de canciones), Tune in radio (ideal para descubrir nuevas emisoras, y en particular dado que el sintonizador FM de WinPho es bastante mejorable) o Estudio Creativo (manipulación de fotos). La única decepción es que me encontré con que Transporte Público no incluye rutas para Zaragoza.


Por lo demás, el Lumia 900 no es muy distinto de ningún otro teléfono Windows Phone, y adolece de las mismas limitaciones que impregnan a todos los móviles Mango. Este es su principal punto negativo. Ya sabemos que no podrá ser actualizado a Windows Phone 8, y dado que las nuevas aplicaciones no será compatibles con versiones anteriores del sistema operativo, nos hemos vuelto a encontrar con un teléfono de buen rendimiento, muy agradable al uso y con unas características bastante interesantes, pero cuya vida útil no será particularmente duradera si eres de los que necesitan estar a la última pero al mismo tiempo no quieres cambiar de teléfono cada año. Es una situación extremadamente compleja y cuya solución no está en manos de Nokia. Queda el consuelo de que hay un número importante y todavía creciente de aplicaciones, así como el soporte oficial de Nokia para su propio software. La llegada de Windows Phone 7.8, que transmitirá a los teléfonos actuales algunas de las características de Windows Phone 8 (como su nueva interfaz, más configurable) debería servir para hacer que el Lumia 900 sea un producto algo más longevo.



Cámara y multimedia



El Lumia 900 no sería un Nokia digno si no integrara una cámara de fotos de alta calidad. Aunque lejos de los delirios que pueden inducir los 41 megapíxeles del 808 PureView, el sensor de 8 megapíxeles y la óptica Carl Zeiss f/2,2 eleva al Lumia 900 muy por encima de la competencia WinPho y lo acerca a colosos de la talla del Samsung Galaxy S III y el iPhone 4S. El software permite ajustar el ISO, el equilibrio de blancos y otros factores interesantes. No es perfecta, porque bajo condiciones de iluminación pobres la calidad de la imagen desciende de forma notable, pero bajo la luz del sol o en estancias con una buena iluminación artificial se pueden lograr resultados muy aceptables; no sustituirá a una cámara compacta de calidad, pero ya no volverás a dejar pasar una buena oportunidad porque "bah, seguro que luego la foto sale hecha una birria".

Nokia Lumia 900 (fotos de prueba)

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La calidad de la grabación de vídeo también es bastante elevada. El Lumia 900 puede capturar imágenes en movimiento a 720p con una buena nitidez y un sonido bastante aceptable. En nuestras pruebas ocasionalmente puede ajustar el enfoque sobre la marcha, pero nunca resulta algo continuo o que pueda machacar una grabación. Te recomendamos que eches un vistazo a nuestra demo.

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Conclusión


Es difícil valorar un producto tan complejo y con tantos matices como el Lumia 900. Por un lado Nokia ha hecho un trabajo estupendo con su diseño, la pantalla es tan buena que hace que te olvides de la resolución y su cámara de fotos hará mucho más que sacarte de apuros; por otro, no deja de ser un teléfono WinPho de primera generación, sin multitarea real ni posibilidad de ampliar su memoria interna con tarjetas SD, y con un hardware que hace imposible cualquier comparación directa con los últimos lanzamientos Android de peso. Además, ya es oficial que no podrá ser actualizado a Windows Phone 8, y aun en el hipotético (por no decir utópico) de que todas las características del nuevo sistema operativo que no sean dependientes del hardware pudieran transmitirse mediante Windows Phone 7.8, el Lumia 900 tendría que hacer frente a la cruda realidad de que seguirá anclado en el kernel de Windows CE, de forma que se perderá una gran cantidad de nuevas aplicaciones.


Tras convivir durante varias semanas con el Lumia 900, tengo claro que es uno de los productos más pulidos y de mayor calidad percibida en la historia de Nokia, y puede comprender totalmente por qué Woz es uno de sus mayores fans. Sin embargo, y como usuarios de Windows Phone, la sombra de Apollo es alargada, y el anuncio de su no-actualización hizo que el Lumia 900 pasara de ser una compra segura a requerir una cierta moderación antes de pasar por caja.

¿Quieres un teléfono WinPho de altísima calidad, con una pantalla todoterreno y una cámara muy competente, y al mismo tiempo te sientes a gusto con la variedad de aplicaciones en el Marketplace? Entonces el Lumia 900 es la mejor compra que puedes hacer, no te lo pienses más. ¿Utilizas el teléfono como contenedor de apps constantemente actualizadas y con las que no dejas de experimentar? Si es así y además quieres que tu móvil siga tecnológicamente vigente a medio y largo plazo, con gran resignación hemos de recomendarte que esperes a Windows Phone 8. Después de probar el Lumia 900, estamos seguros de que su sucesor será absolutamente brillante.

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