Logic3 Cavallino T150, probamos los exclusivos auriculares internos de Ferrari
La marca británica Logic3 anunciaba a mediados de junio el lanzamiento de una nueva gama de auriculares en colaboración con Ferrari. La familia, compuesta por diferentes modelos, se presentaba con un diseño atractivo y de cierto aire de exclusividad, prometiendo además ofrecer no sólo una cara bonita y un nombre conocido sino también buenas prestaciones. Ahora caen en nuestras manos orejas los más accesibles de la gama, los Cavallino T150, unos auriculares internos de aspecto muy cuidado que pretenden conquistarnos a base de buen sonido. ¿Conseguirán su misión? Puedes seguir leyendo tras el salto para descubrirlo.
Si por algo destacan al primer vistazo estos auriculares es por su aspecto exterior. El segmento ha vivido una auténtica revolución en los últimos años y además han de representar dignamente a una marca mundialmente conocida por la belleza de sus productos y que, hoy por hoy, es uno de los máximos abanderados del diseño italiano.
Estos Cavallino, inspirados en los coches del fabricante italiano de deportivos, cuentan con piel de cuero recubriendo sus dos drivers de 10 mm de diámetro. El resto de su frontal es de aluminio, con la salvedad de la almohadilla que elijamos para que se adapten mejor a nuestros oídos. En este sentido los auriculares vienen con un surtido suficiente de recambios, ofreciendo las típicas "gomas" redondeadas (que encontrarás en tres tamaños diferentes) y una versión de almohadilla de tipo cónica (en dos versiones), a nuestro juicio algo más incómoda (al ser más alargados tienes la sensación de que se vayan a caer y que no acaban de encajar en el conducto auditivo), pero que al mismo tiempo consigue aislarte mejor del exterior.
Continuando con el repaso minucioso por la anatomía de los Cavallino T150, encontramos en su parte trasera el emblemático caballo de la firma de Maranello, en relieve y de color plata sobre fondo negro para incrementar su protagonismo.
Terminados los auriculares en sí mismos, tenemos que hablar del cable. Es de tela, bastante prieto y agradable al tacto, y supuestamente es anti-enredos, cualidad que cumple a medias. Esto es debido a que, aunque es cierto que no presenta dificultad para su desenredo y se separa con facilidad para ser usado, pasado cierto tiempo tiende a viciar un poco las formas y cuesta devolverlo a su estado original. Hemos tenido los cables unos días guardados en el bolsillo de una mochila para laptops y, a pesar de desenredarse sin dificultad, la línea que siguen los cables no está ahora recta al 100%, tendiendo a curvarse en ciertos puntos en los que se intuye que ha estado doblado durante varios días.
En el propio recorrido del cable de los auriculares nos encontramos con el control remoto, con un único botón de pulsación que dice ser compatible con terminales Android, BlackBerry y Windows Phone -tranquilo, volveremos sobre este punto en el siguiente apartado-. El área es gris en su área frontal (incluida la tecla de control) y negra en su parte posterior, pasando bastante inadvertida si la miramos desde atrás.
En la punta final se halla el conector de 3,5 mm, destacando de nuevo por la discreción del aluminio y con las letras de Ferrari impresas en un borde. Cabe indicar que los remates están realizados con hilo gris, lo que también le confiere ese aire cuidadoso que se intenta imprimir en todo el conjunto.
En cuanto a la funda protectora, de aspecto cuadrado, sencillamente nos encanta. Su parte exterior es de tela, de tacto granuloso, y presenta en el frontal de nuevo el caballo de Ferrari. Su interior incluye un pequeño bolsillo, en el que se podrán alojar los recambios de almohadillas si necesitas llevarlos contigo. La funda es además dura, lo que confiere la tranquilidad de una mejor protección de su interior (aunque al mismo tiempo puede suponer un problema al querer guardarla en espacios muy reducidos, ojo con eso).
A la hora de hablar de unos auriculares es evidente de que no sólo el aspecto físico y la ergonomía importan; también debe ofrecer una calidad de sonido satisfactoria para su pleno disfrute. Los drivers de este modelo cuentan con una impedancia de 16 ohmios, una frecuencia de respuesta de 20-20.000 Hz y vienen con tecnología TFAT, un sistema de equilibrio dinámico pasivo que en palabras del fabricante ofrece bajos más profundos y un rango de frecuencias más amplio. Esto en la práctica se traduce en una buena experiencia de audio que se ve reforzada por la función de aislamiento y ruido que incorporan -aunque, como bien señalábamos, esta es mucho más eficaz a la hora de utilizar las almohadillas cónicas que las redondeadas que trae por defecto-.
Hemos probado con varias pistas de audio y comparado con otros auriculares internos -en este caso unos Beats by Dr.Dre, a priori la clase de alternativa que se plantearía el comprador de unos Cavallino- para poder apreciar mejor las cualidades de estos Logic3, y tras ello podemos apuntar que la tecnología TFAT cumple óptimamente con su función. Los sonidos graves se aprecian mejor y de manera más profunda al utilizar estos Cavallino T150, cualidad que además se ve acompañada por una mayor potencia de audio y una sensación de sonido envolvente superior.
En términos de frecuencias parece que ambos auriculares andan bastante igualitarios, con un registro amplio y definido, aunque que tenemos que aceptar la superioridad de Beats a la hora de hablar de los sonidos agudos. En este sentido, notamos que las notas más agudas se reflejan mejor y con mayor claridad en los auriculares by Dre que en los diseñados para Ferrari, aunque en términos generales la valoración global es suficientemente positiva como para considerar esta menor nota como un impedimento en su disfrute.
Como señalábamos, los auriculares traen consigo un mando de control en el propio cable, que, si hacemos caso a su ficha es compatible con "Android, Windows, BlackBerry y la mayoría de terminales móviles". Lo cierto es que, aunque no se indique, tampoco tendrás problemas en utilizarlos con tu iPhone, con el que podrás controlar los aspectos más básicos de la reproducción (un toque para detener/reproducir la música o para colgar/descolgar una llamada, dos seguidos para avanzar a la pista siguiente y pulsación continua para activar el Controlador por voz del smartphone -porque sí, cuentan con micrófono integrado que también que podrás usar de manos libres).
Estos Cavallino cuentan con una versión iEspecial, los T150i, que disponen de un mando con tres botones (el mismo central que encontramos en este, más los de reproducción de sonido) y micrófono integrado, pero no te confundas: podrás usar igualmente esta versión en tu iPhone y realizar las acciones básicas descritas sin problema alguno.
Los Cavallino T150 convencen tanto por diseño como por prestaciones. En el primer aspecto, estamos ante una propuesta original y cuidada, con el atractivo añadido (para muchos su principal argumento de venta, para qué engañarnos) de contar con la licencia oficial de Ferrari. Eso, evidentemente, se ha intentado transmitir en el aspecto de estos auriculares, contando con materiales diferentes como piel, hilo para los remates y tela encargada de recubrir el cable.
Respecto a su función como periférico de audio, las pruebas nos demuestran que no sólo se queda en una cara bonita. Los T150 tienen cualidades de sonido suficientes para contentar a muchas orejas, ofreciendo un sonido rico que destaca especialmente por la mejora de sus graves.
Nuestra mayor pega vendría tal vez en la propia elasticidad del cable, una cualidad que brilla un poco por su ausencia. Si los tenemos enrollados mucho tiempo en una determinada posición, tienden a adoptar formas que luego cuesta enderezar. Tampoco podemos olvidar su precio, algo elevado para la condición de internos que son y que claramente se ve influenciado por la importante compañía de lujo que les da nombre. No se pone en duda que te lleves unos buenos auriculares a casa, pero tampoco se puede obviar que se está pagando un plus por su diseño y la marca que luce.
Los Ferrari Cavallino T150 de Logic3 están disponibles en centros comerciales El Corte Inglés a un precio de 199,90 euros.
Galería: Ferrari Cavallino T150
Diseño: Toque Ferrari
Si por algo destacan al primer vistazo estos auriculares es por su aspecto exterior. El segmento ha vivido una auténtica revolución en los últimos años y además han de representar dignamente a una marca mundialmente conocida por la belleza de sus productos y que, hoy por hoy, es uno de los máximos abanderados del diseño italiano.
Estos Cavallino, inspirados en los coches del fabricante italiano de deportivos, cuentan con piel de cuero recubriendo sus dos drivers de 10 mm de diámetro. El resto de su frontal es de aluminio, con la salvedad de la almohadilla que elijamos para que se adapten mejor a nuestros oídos. En este sentido los auriculares vienen con un surtido suficiente de recambios, ofreciendo las típicas "gomas" redondeadas (que encontrarás en tres tamaños diferentes) y una versión de almohadilla de tipo cónica (en dos versiones), a nuestro juicio algo más incómoda (al ser más alargados tienes la sensación de que se vayan a caer y que no acaban de encajar en el conducto auditivo), pero que al mismo tiempo consigue aislarte mejor del exterior.

Continuando con el repaso minucioso por la anatomía de los Cavallino T150, encontramos en su parte trasera el emblemático caballo de la firma de Maranello, en relieve y de color plata sobre fondo negro para incrementar su protagonismo.
Terminados los auriculares en sí mismos, tenemos que hablar del cable. Es de tela, bastante prieto y agradable al tacto, y supuestamente es anti-enredos, cualidad que cumple a medias. Esto es debido a que, aunque es cierto que no presenta dificultad para su desenredo y se separa con facilidad para ser usado, pasado cierto tiempo tiende a viciar un poco las formas y cuesta devolverlo a su estado original. Hemos tenido los cables unos días guardados en el bolsillo de una mochila para laptops y, a pesar de desenredarse sin dificultad, la línea que siguen los cables no está ahora recta al 100%, tendiendo a curvarse en ciertos puntos en los que se intuye que ha estado doblado durante varios días.
En el propio recorrido del cable de los auriculares nos encontramos con el control remoto, con un único botón de pulsación que dice ser compatible con terminales Android, BlackBerry y Windows Phone -tranquilo, volveremos sobre este punto en el siguiente apartado-. El área es gris en su área frontal (incluida la tecla de control) y negra en su parte posterior, pasando bastante inadvertida si la miramos desde atrás.

En la punta final se halla el conector de 3,5 mm, destacando de nuevo por la discreción del aluminio y con las letras de Ferrari impresas en un borde. Cabe indicar que los remates están realizados con hilo gris, lo que también le confiere ese aire cuidadoso que se intenta imprimir en todo el conjunto.

En cuanto a la funda protectora, de aspecto cuadrado, sencillamente nos encanta. Su parte exterior es de tela, de tacto granuloso, y presenta en el frontal de nuevo el caballo de Ferrari. Su interior incluye un pequeño bolsillo, en el que se podrán alojar los recambios de almohadillas si necesitas llevarlos contigo. La funda es además dura, lo que confiere la tranquilidad de una mejor protección de su interior (aunque al mismo tiempo puede suponer un problema al querer guardarla en espacios muy reducidos, ojo con eso).
Aspecto técnico: Dando la nota
A la hora de hablar de unos auriculares es evidente de que no sólo el aspecto físico y la ergonomía importan; también debe ofrecer una calidad de sonido satisfactoria para su pleno disfrute. Los drivers de este modelo cuentan con una impedancia de 16 ohmios, una frecuencia de respuesta de 20-20.000 Hz y vienen con tecnología TFAT, un sistema de equilibrio dinámico pasivo que en palabras del fabricante ofrece bajos más profundos y un rango de frecuencias más amplio. Esto en la práctica se traduce en una buena experiencia de audio que se ve reforzada por la función de aislamiento y ruido que incorporan -aunque, como bien señalábamos, esta es mucho más eficaz a la hora de utilizar las almohadillas cónicas que las redondeadas que trae por defecto-.
Hemos probado con varias pistas de audio y comparado con otros auriculares internos -en este caso unos Beats by Dr.Dre, a priori la clase de alternativa que se plantearía el comprador de unos Cavallino- para poder apreciar mejor las cualidades de estos Logic3, y tras ello podemos apuntar que la tecnología TFAT cumple óptimamente con su función. Los sonidos graves se aprecian mejor y de manera más profunda al utilizar estos Cavallino T150, cualidad que además se ve acompañada por una mayor potencia de audio y una sensación de sonido envolvente superior.
En términos de frecuencias parece que ambos auriculares andan bastante igualitarios, con un registro amplio y definido, aunque que tenemos que aceptar la superioridad de Beats a la hora de hablar de los sonidos agudos. En este sentido, notamos que las notas más agudas se reflejan mejor y con mayor claridad en los auriculares by Dre que en los diseñados para Ferrari, aunque en términos generales la valoración global es suficientemente positiva como para considerar esta menor nota como un impedimento en su disfrute.

Como señalábamos, los auriculares traen consigo un mando de control en el propio cable, que, si hacemos caso a su ficha es compatible con "Android, Windows, BlackBerry y la mayoría de terminales móviles". Lo cierto es que, aunque no se indique, tampoco tendrás problemas en utilizarlos con tu iPhone, con el que podrás controlar los aspectos más básicos de la reproducción (un toque para detener/reproducir la música o para colgar/descolgar una llamada, dos seguidos para avanzar a la pista siguiente y pulsación continua para activar el Controlador por voz del smartphone -porque sí, cuentan con micrófono integrado que también que podrás usar de manos libres).
Estos Cavallino cuentan con una versión iEspecial, los T150i, que disponen de un mando con tres botones (el mismo central que encontramos en este, más los de reproducción de sonido) y micrófono integrado, pero no te confundas: podrás usar igualmente esta versión en tu iPhone y realizar las acciones básicas descritas sin problema alguno.
Conclusión: ¿Relación calidad/precio?
Los Cavallino T150 convencen tanto por diseño como por prestaciones. En el primer aspecto, estamos ante una propuesta original y cuidada, con el atractivo añadido (para muchos su principal argumento de venta, para qué engañarnos) de contar con la licencia oficial de Ferrari. Eso, evidentemente, se ha intentado transmitir en el aspecto de estos auriculares, contando con materiales diferentes como piel, hilo para los remates y tela encargada de recubrir el cable.
Respecto a su función como periférico de audio, las pruebas nos demuestran que no sólo se queda en una cara bonita. Los T150 tienen cualidades de sonido suficientes para contentar a muchas orejas, ofreciendo un sonido rico que destaca especialmente por la mejora de sus graves.

Nuestra mayor pega vendría tal vez en la propia elasticidad del cable, una cualidad que brilla un poco por su ausencia. Si los tenemos enrollados mucho tiempo en una determinada posición, tienden a adoptar formas que luego cuesta enderezar. Tampoco podemos olvidar su precio, algo elevado para la condición de internos que son y que claramente se ve influenciado por la importante compañía de lujo que les da nombre. No se pone en duda que te lleves unos buenos auriculares a casa, pero tampoco se puede obviar que se está pagando un plus por su diseño y la marca que luce.
Los Ferrari Cavallino T150 de Logic3 están disponibles en centros comerciales El Corte Inglés a un precio de 199,90 euros.



Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)
RSB @ 07 / 08 / 2012
Si cuestan lo mismo que unos Beats Solo HD...
Ataliano @ 07 / 08 / 2012
Pues eso iba a decir yo, vamos, que en resumen, calidad/precio bastante nefasto.
Hay auriculares con cable de tela mucho más baratos, también los hay cónicos más baratos y con mejores prestaciones y finalmente, el toque de cuero, a mí personalmente no me convence (no veo la utilidad al cuero cuando está insertado en un oido... es más, le veo más utilidad y más lavable el plástico de toda la vida o si me apuras, aluminio (si le quieren dar el toque de exclusividad).
Valen 199,99€ y tienen aspecto de estar mejor tras una vitrina en tus oídos... sinceramente
PD: No hace falta que diga, que probablemente el coste de los auriculares ronde los 30€ y el resto pagues el logo de Ferrari...
WhiteZero @ 08 / 08 / 2012
con ese dinero unos se puede comprar unos Shure SE315 o hasta los 415.. y tener un audifono profesional tipo monitor... a estas mugres. concuerdo con tigo.. el cuero no ayuda al audio.. el aluminio evita resonancia o pudieron hacer un cuerpo de magnesio.. y aun asi costar lo mismo y sonar muchisimo mejor....