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Samsung Galaxy Note II, análisis

Samsung Galaxy Note II, análisis
Hace poco más de un año, Samsung logró sorprendernos a todos con su apuesta en firme por los tabletófonos, un viejo segmento que hasta entonces no había terminado de despegar del todo fuera en entornos profesionales. Hablamos por supuesto del Galaxy Note original, un bloc de notas supervitaminado tan redondo que los surcoreanos han querido repetir éxito esta temporada con una nueva versión. Tal y como te adelantábamos hace unos días con nuestra tradicional ceremonia del desempaquetado, el flamante Galaxy Note II ha caído en manos engadgeteras para someterse a un concienzudo análisis y hacer todo lo posible por demostrar que segundas partes sí que pueden ser buenas. Argumentos desde luego no le faltan, con una generosa pantalla de 5,5 pulgadas con tecnología HD Super AMOLED, un procesador de cuatro núcleos a 1,6 GHz, Android 4.1 Jelly Bean y su característico stylus S-Pen actualizado para la ocasión con jugosas novedades.

¿Dispuesto a conocer si estos cambios son motivos suficientes para jubilar al modelo anterior y si realmente se merece toda la pompa que se ha generado a su alrededor? Para salir de dudas te invitamos a que tomes asiento, eches un vistazo tras el salto... y te dejes sorprender por una nueva definición de "terminal galáctico".



Presentación


[Vídeo en YouTube / Audio: LostieTS, CC 3.0]


Diseño

Sabiendo que el Samsung Galaxy Note I seguía de cerca la estela del Galaxy S II, estaba más que cantado que su nueva generación iba a imitar el aspecto del Galaxy S III y todo el entramado de marketing tejido por Samsung para vendernos su "diseño especialmente pensado para los humanos e inspirado en la naturaleza". No sabemos cuán fan serás de esta elección, pero es innegable que ha ayudado a la compañía a "hacer marca" (y de paso, le ha ahorrado algunos problemillas legales).

Más allá de este cambio de rumbo a favor de unas líneas más redondeadas, nuestro protagonista presume ahora de una pantalla de 5,5 pulgadas -frente a las 5,3" originales- y ha modificado ligeramente sus dimensiones, alcanzando ahora a su paso por la cinta métrica unas medidas de 151,1 x 80,5 x 9,4 mm, es decir, ahora es más alto, algo más estrecho y ligeramente más delgado que el primer modelo (que contaba con un tamaño de 146,9 x 83 x 9,7 mm). A pesar del estirón, el nuevo equipo únicamente ha ganado dos gramos de peso, situándose ahora en 180 gramos y, por extraño que pudiera parecer, ahora se nos hace más manejable: no sólo resulta más cómodo de sujetar con una sola mano dado su leve cambio en su ratio de aspecto, sino que sus bordes algo más suaves contribuyen a mejorar el confort -eso sí, como contrapunto, la sensación de agarre nos parece que ha disminuido ligeramente, como ya nos pasaba con el S III.

A nivel de construcción, nuestro protagonista se presenta con la misma carcasa de plástico que el resto de la familia galáctica de Samsung (en esta ocasión, con un acabado glaseado disponible en color blanco mármol o gris titanio), una decisión que nos ha dejado con un cierto sabor agridulce: por un lado entendemos que el fabricante haya preferido este tipo de materiales para abaratar costes y no sumar gramos de más al conjunto; sin embargo, por el otro, no podemos evitar pensar que un terminal de estas dimensiones es mucho más propenso a llevarse golpes y protagonizar aterrizajes de emergencia que uno más menudo, por lo que habríamos preferido que su carcasa se hubiera diseñado en una materia prima más resistente. Pese a ello, en nuestro día a día nos ha quedado patente que la casa ha logrado crear un terminal sólido y duradero, que no sucumbe tan fácilmente a los arañazos como aparenta su suave tacto (cosa que, desde luego, es todo un alivio).

Comenzando con nuestro habitual recorrido por su anatomía, tenemos que hacer una primera parada en su frontal, presidido por una generosa pantalla de 5,5 pulgadas con tecnología HD Super AMOLED, que viene protegida por una capa de Corning Glass 2. Dado el incremento de diagonal, el marco del equipo se ha hecho considerablemente más estrecho, aunque todavía tiene sitio para acoger el logo del fabricante, seguido de un gran LED para notificaciones, el primer auricular, un par de sensores y su cámara frontal para videoconferencias en la parte superior; mientras abajo se colocan el botón de inicio (que para la ocasión también ha encogido sutilmente y se ha hecho más alargado) y un par de teclas táctiles retroiluminadas -concretamente menú y atrás- para controlar el sistema operativo androide.

Pasamos ya a su cromado perímetro para descubrir que la unidad hace gala del minimalismo que tanto parece gustar a los coreanos, contando en la parte de arriba con el conector para auriculares de 3,5 mm y un micrófono, a la derecha con el botón de encendido (de buena pulsación y atractivo aspecto metalizado), abajo con el hueco para alojar su característico lápiz S-Pen, el puerto micro-USB de carga y el micrófono principal, y, finalmente, a la izquierda con el control de volumen.

En su reverso, el smartphone aloja una cámara principal de 8 megapíxeles con flash LED, un par de centímetros más abajo la firma de su orgulloso fabricante y, por último, llegando ya a su extremo, un pequeño pero efectivo altavoz desplazado ligeramente hacia el lateral izquierdo. Cerramos este breve paseo por su diseño levantando -no sin ciertas dificultades- su carcasa trasera, tras la que se ocultan su ranura para microSIM y tarjetas microSD (que acepta hasta 64 GB de espacio adicional), así como su voluminosa batería de 3.100 mAh.



Hardware

El contenido es tan importante como el continente, así que a continuación te dejamos una pequeña recopilación de las características más destacadas del Galaxy Note II para que puedas repasarlas con algo más de detalle (recuerda que, en caso de que quieras curiosear cuáles son exactamente sus mejoras con respecto al modelo anterior, sólo tienes que consultar este enlace para acceder a nuestra comparativa).


Samsung Galaxy Note II
Samsung Galaxy Note 2
Sistema operativo Android 4.1.1
Jelly Bean
Interfaz TouchWiz UX
Pantalla HD Super AMOLED de 5,5 pulgadas
con protección Corning Glass 2
Resolución panel 1.280 x 720
(267 ppp)
Procesador Samsung Exynos 4412
cuatro núcleos a 1,6 GHz
GPU Mali 400-MP
RAM 2 GB
Almacenamiento interno: 16/32/64 GB
externo: microSD hasta 64 GB
en la nube: 50 GB en Dropbox durante 2 años
Conectividad 3G: HSPA+ 21 Mbps (HSDPA 21 Mbps/HSUPA 5,76 Mbps), 4G LTE (dependiendo del mercado)

WiFi a/b/g/n, Bluetooth v.4.0 con A2DP Y EDR, DLNA, WiFi Direct, Hotspot WiFi
NFC
Cámara trasera 8 MP con autoenfoque, geolocalización, detección de rostros y sonrisas, flash LED
Cámara frontal 1,9 MP
Grabación de vídeo 1080p y 30 fps
Sensores Acelerómetro, giroscopio, proximidad, brújula, barómetro, A-GPS y GLONASS
Batería 3.100 mAh (iones de litio)

Máx. 35 h. en conversación 2G
Máx. 16 h. en conversación 3G
Hasta 980 h. en stand-by 2G
Hasta 890 h. en stand-by 3G
Medidas 151,1 x 80,5 x 9,4 mm
Peso 180 g
Prestación especial S-Pen
Colores disponibles Blanco mármol y gris titanio
Contenidos estuche Manuales de uso, cable USB, enchufe, auriculares (con varios adaptadores de silicona)
Precio A partir de 659 euros en modalidad libre



Pantalla

Si has llegado hasta aquí, es probable que ya estés al corriente de que este Galaxy Note II cuenta con un panel HD Super AMOLED de 5,5 pulgadas con una resolución de 1.280 x 720 píxeles y una densidad de 267 ppp; esto supone un pequeño retroceso frente a los 1.280 x 800 píxeles del modelo primitivo, cuyas 5,3" también ganaban en densidad con sus 285 ppp, claro que como contrapartida nos encontramos con un equipo con unas dimensiones algo más estándares y nos despedimos de los paneles de naturaleza PenTile.

Como de costumbre, las pantallas AMOLED de Samsung logran pasar la nota de corte sin apenas despeinarse, mostrando los colores con una gran intensidad y fidelidad en la mayoría de los casos (eso sí, no se libran de una ligera dominante azulada, que podremos corregir desde el menú de ajustes), así como un contraste digno de elogio en exteriores y unos desahogados ángulos de visión que lo transforman en un dispositivo idóneo para mostrar contenidos para al menos dos espectadores más.



Rendimiento, autonomía y llamadas

Ya hemos hablado en un par de ocasiones de que el Note II no corre, sino que prácticamente vuela gracias a su potente procesador Exynos 4412 de cuatro núcleos a 1,6 GHz, sus 2 GB de RAM y sus gráficos Mali 400-MP; pero ahora llega el momento de poner cifras concretas a estas buenas sensaciones. Para empezar a abrir boca te diremos que la unidad es ágil hasta a la hora de encenderse, estando completamente disponible a nuestras peticiones apenas 20.4 segundos después de tocar su tecla de inicio.

Como de costumbre, hemos querido someter a nuestro protagonista a algunas de las pruebas de rendimiento más conocidas del entorno androide, y tras realizar tres pases diferentes, hemos comparado la media con la cosechada por otros pesos pesados de la telefonía que han ido pasando por nuestra mesa de análisis recientemente (el mejor resultado ha sido resaltado en verde).

Samsung Galaxy
Note II
Samsung Galaxy
Note I
Samsung Galaxy
S III
HTC One X
Quadrant 5.704 3.810 5.233 4.939
Vellamo 2.426 901 2.040 1.644
AnTuTu 11.455 -- 9.770 10.582
SunSpider 0.9.1 (ms)* 1.030 2.902 1.943 1.762
GLBenchmark Egypt Offscreen (fps) 66,33 -- 99 63
CF-Bench 15.310 -- 13.110 9.547
*SunSpider: las puntuaciones más bajas son mejores

Como puedes comprobar en la tabla, el Note II pasa con desahogo por delante del primer Note, seguido muy de cerca por el S III -no en vano comparten muchos genes- y el buque insignia de HTC. En el mundo real, esto se traduce en que las aplicaciones cargan de manera casi instantánea, respondiendo de manera adecuada hasta cuando tratamos de buscarle las cosquillas (sin demasiado éxito, por cierto) y efectuando sus tareas sin pensárselo dos veces. Una de las opciones que más gratamente nos ha sorprendido es su buen manejo de la multitarea, tanto para reproducir vídeos a pantalla partida, como para mostrar su ya célebre bloc de notas a modo de ventana independiente. Tres cuartos de lo mismo ocurre con los juegos -toda una experiencia en una pantalla tan generosa-, que para más inri hemos podido dejar en pausa para saltar a otro programa y luego regresar rápidamente a nuestro pasatiempo. La guinda del pastel la pone el efectivo navegador web que incluye Jelly Bean, una auténtica delicia de trastear, hacer zoom y hasta realizar capturas para Nota-S sin titubeo alguno.

Como siempre, no podemos hablar de rendimiento sin mencionar el impacto que éste tiene en la autonomía del equipo (para ayudarte a poner las cosas en perspectiva, recuerda que nuestra unidad de análisis correspondía a la variante GT-7100 con 3G y una batería de 3.100 mAh). Para nuestra sorpresa, el nuevo bastión surcoreano ha logrado resistir en activo nada menos que 10 horas y 43 minutos en nuestra sesión intensiva de prueba a su batería (consistente en la reproducción en bucle de un vídeo en alta definición con el brillo y el volumen ajustados a la mitad, mientras el WiFi permanecía encendido pero no conectado y las redes sociales y el e-mail no dejaban de buscar novedades). Aunque somos conscientes de que la nueva versión de Android es más eficiente en la gestión energética, tal vez te resulte interesante saber que su homólogo de primera generación con Gingerbread, menor pantalla y una batería de 2.500 mAh aguantó estoicamente unas 9 horas y media antes de pedir un biberón de urgencia, mientras que el S III (ICS, pantalla de 4,8" y 2.100 mAh) se quedó al borde de las 9 horas. Como ves una cifra que no está nada mal y que naturalmente podremos estirar bastante más si somos algo menos exigentes: con un uso intermedio a nosotros nos ha llegado a durar hasta 2 días alejado del enchufe. Tan de moda como está ahora hablar de temperaturas, es preciso señalar que aunque nuestro equipo hizo subir el mercurio un par de puntos durante la realización de estos tests (especialmente en su zona superior derecha), no llegó en ningún momento a resultar molesto de sujetar.

No debemos olvidar que por muchos extras que se den cita en este Note, estamos ante todo frente a un teléfono. Pasando por alto su generoso tamaño (que se empieza a notar cuando la conversación se prolonga algunos minutos), la función llamada se encuentra dentro de lo aceptable. Nuestro interlocutor aseguraba escucharnos con una buena calidad pese al ruido que puede haber en un vagón de metro por la mañana temprano y nosotros también recibíamos la información de la misma manera. El volumen de su altavoz también nos ha parecido el correcto, una afirmación extensible además a la reproducción de música y vídeos (y que todavía puede arañar unos cuantos puntitos más con las múltiples opciones de audio que oferta Samsung al conectarle unos auriculares).



Cámara y multimedia

Si ya curioseaste en su día nuestro análisis al Galaxy S III, es posible que recuerdes que uno de los apartados que mejores sensaciones nos dejó fue el de cámara y, por supuesto, la nueva generación del Note no podía quedarse atrás. Nuestro protagonista de hoy monta un sensor de 8 megapíxeles capaz de capturar imágenes con una resolución de 3.264 x 2.448 píxeles, una apertura de f/2.6 y una longitud focal de 3,7 mm.

Si el Note original también nos dejó muy buenas impresiones, en esta ocasión los resultados prácticamente hablan por sí mismos: nos ha sido difícil quedarnos sólo con una pequeña selección de imágenes para la siguiente galería de fotos, ya que casi todas ellas mostraban una calidad digna de elogio: en la mayoría de los casos, la cámara ha sabido captar los colores con naturalidad (y no tan saturadas como quedaban con el Note I o el S II), todo ello, además con una buena cantidad de detalles. La respuesta del sensor tampoco se queda precisamente atrás, resultando ágil en todo momento y pudiendo capturar hasta 20 imágenes seguidas en su modo ráfaga. Por si esto fuera poco, su sensor resulta también bastante efectivo en situaciones de escasa iluminación (aunque, eso sí, no se libra de un poco de ruido).

Sobre la propia aplicación encargada de gestionarla, te diremos que viene cortada exactamente por el mismo patrón que el resto de dispositivos firmados por Samsung que han pasado últimamente por nuestras manos, ofreciendo acceso a los parámetros más habituales, como por ejemplo, el modo de disparo, escena, exposición, temporizador, etc., pero también a cuestiones algo más avanzadas como el HDR, la captura de panorámicas, ráfagas o macro y el modo disparo compartido a través de WiFi Direct. Dado que se trata de un modelo ligeramente más moderno, el nuevo Note incorpora además la función "mejor captura", que actúa de una forma parecida a la tecnología de Scalado o la app de cámara de BlackBerry 10, captando cinco imágenes seguidas de un grupo para luego ofrecernos un una especie de remix en el que todos los integrantes de la foto salen más o menos favorecidos (evitándonos así la típica foto en la que alguien sale con la mirada perdida o los ojos cerrados).


Con respecto a la grabación del vídeo hemos de precisar que se realiza a 1080p y 30 fps, en formato MPEG-4, con un peso aproximado de 150 MB por cada minuto almacenado. Entre sus principales bazas, la unidad permite la captura simultánea de vídeo y fotos a gran resolución (una cualidad que, ojo, no está disponible si activamos el modo anti vibración), la gestión de varios parámetros a lo Instagram -como por ejemplo, grabación "vintage" en tonos cálidos o fríos, anime, póster...- y varios esquemas para alterar la velocidad de la captura (eso sí, renunciando al sonido). Al igual que en el apartado anterior, el resultado también es satisfactorio, logrando un acertado tratamiento del color hasta en las situaciones más peliagudas (fíjate, por ejemplo en nuestra prueba nocturna) y movimientos naturales, mientras que el sonido queda bastante realista aun cuando había bastante ruido de fondo. Por desgracia, si tuviéramos que ponerle alguna pega, sería lo incómodo que puede hacerse de sujetar en periodos de tiempo prolongados dado su generoso tamaño, y que su modo anti vibración no es nada del otro mundo. A continuación te dejamos con unos cuantos ejemplos para que puedas comprobar por ti mismo qué tal se las gasta la cámara de este Note II.










[Vídeos en YouTube 1, 2, 3, 4 y 5]

El lote se completa con una cámara secundaria colocada en la parte frontal del equipo con una resolución de 1,9 megapíxeles, que podremos utilizar para realizar videoconferencias (a nada menos que 720p) y anecdóticas egofotos.



Software

Tras las buenísimas impresiones cosechadas por el Nexus 7 gracias a Jelly Bean, ahora toca comprobar qué tal se desenvuelve la última golosina de Google en un terminal "algo" más pequeño. El Note II que nos ocupa hoy, llega a nuestra mesa de operaciones con la versión 4.1.1 de dicha plataforma, aunque la experiencia es distinta a la ofrecida por el primer tablet de Mountain View, ya que nuestro protagonista coloca por encima la capa TouchWiz UX con su ristra de sonidos inspirados en la naturaleza.

Una de las áreas que más ha cambiado desde nuestro último contacto con las habichuelas de colores es la de las notificaciones que, además de avisos ampliables, ahora también acoge una barra para controlar el brillo de la pantalla y un acceso directo al menú de ajustes, mientras que la fecha y la hora aparecen con una fuente algo más ampliada. En dicha sección encontramos también el nuevo "modo bloqueo", una característica que probablemente suene a los usuarios de iOS 6 y que fundamentalmente se encarga de silenciar las notificaciones generales durante un determinado periodo de tiempo para que no nos molesten, permitiendo únicamente las de determinadas apps o contactos.

En un galáctico de primera categoría como este, no podían quedarse en el tintero la jugosa batería de opciones inteligentes que tanto deslumbraron en el S III. El nuevo Note hace gala así de Smart Stay (la unidad nos vigila desde su cámara frontal con la idea de que su panel no se apague mientras lo estamos observando), Smart Rotation para que su pantalla no se gire mientras utilizamos el terminal reclinados, S Voice -la respuesta surcoreana a Siri y Google Voice-, Popup Video para hacer flotar un clip sobre el escritorio que nos interese, AllShare Cast (comparte contenidos entre varios dispositivos) y S Beam -encargada de hacer lo mismo, pero entre dos Note II.
El lote se completa con la simpática colección de gestos especiales de Samsung que, entre otras cosas, nos sirve para ver rápidamente las notificaciones que tenemos pendientes nada más extraer el equipo del bolsillo con solo saludar a su frontal, realizar capturas de pantalla deslizando la palma de la mano, regresar al principio de una lista dando dos toques a la zona superior, hacer zoom o mover aplicaciones y widgets inclinando el teléfono, actualizar mediante una breve sacudida o el ya célebre llamar a un contacto con sólo acercar el equipo a la oreja.

Tal y como comentábamos unos párrafos más arriba, el terminal no corre, sino que vuela ante cada una de nuestras peticiones. No importa cuánto de exigentes nos volvamos abriendo aplicaciones, copiando imágenes y texto en su portapapeles o saltando entre un juego y otro: nuestro protagonista logra salir al paso de cada una de ellas con una soltura digna de elogio. Otro detalle interesante a tener en cuenta es que este bloc de notas digital llega con un acuerdo con Dropbox bajo el brazo que proporciona al usuario 50 GB de almacenamiento adicional en la nube durante dos años de manera gratuita.


Por desgracia, no todo ha sido de color de rosa, encontrando las pegas más importantes a nivel de interfaz: vaya por delante que entendemos la necesidad de todos los fabricantes de dispositivos con Android de diferenciar a sus retoños con algún detalle propio, pero no nos convence en absoluto la manera en que TouchWiz gestiona el ecosistema (hasta el punto en que hay veces en las que con tantos colorines y florituras nos frena más que nos ayuda) o que el panel principal no gire como el resto de aplicaciones.

No queremos cerrar el capítulo sin hacer una breve mención a la traducción de los menús en su localización al español: a estas alturas nos parece inadmisible que un equipo que vaya a venderse en la mayoría de regiones de habla hispana llegue con fallos de concordancia, equivalencias metidas con calzador y en general con algunos epígrafes con traducciones algo flojas (la sección de ayuda para los gestos es todo un poema). Pase que no llega a pecar de los mismos desastres que el Eluga, pero desde luego logra deslucir un poco un engranaje tan bien montado. Cruzaremos los dedos para que una actualización arregle estas cuestiones lo antes posible.



S-Pen

No creas que entre el maremágnum tan variado de opciones que presenta el Note II se nos ha olvidado echar un vistazo a su stylus multifunción: son tantas las mejoras y los usos que podemos dar al nuevo S-Pen, que se ha ganado a pulso que le dediquemos su propia sección dentro de este análisis.

Samsung tiene ya en su catálogo nada menos que tres lápices de este tipo -Note I, 10.1 y II- y aunque ninguno de ellos ha logrado mantener el diseño original y por ende no encajará correctamente en una carcasa que no sea la suya, todos han aportado su granito de arena a que la experiencia sea lo más cómoda y efectiva posible (eso sí, pese a que todos son diferentes, todos ellos trabajarán sin problemas en pantalla ajena en caso de que pierdas alguno). De hecho, habiendo tenido hace relativamente poco tiempo en nuestras manos al Note 10.1, ahora que hemos conocido por fin al II sí que hemos notado un gran salto a nivel de ergonomía con respecto al modelo original, hasta el punto de que con la versión actual tenemos ya la sensación de que estamos ante un lapicero de verdad que no va a ceder en cuanto apliquemos algo de fuerza. Además, como ya ocurriera con su hermano en formato tablet, el sistema es capaz de reconocer cuando hemos retirado el stylus de su compartimento, lanzando automáticamente una pantalla con aplicaciones compatibles para facilitarnos la tarea. Siguiendo con las comparaciones con su gemelo de 10 pulgadas, este S-Pen soporta también hasta 1.024 niveles de presión, lo que lo convierten en 4 veces más preciso y sensible que el primer stylus de la familia, que sólo contaba con 256. Si tuviéramos que resumir nuestra experiencia a la hora de dibujar y escribir con él en unas pocas palabras diríamos que el salto entre ambas versiones es simplemente abismal.

De todas formas esto es sólo la punta del iceberg: a las opciones originales, este nuevo lápiz firmado por Wacom añade la posibilidad de funcionar sin que ni siquiera tengamos que posarlo sobre la pantalla (los más olvidadizos podremos incluso activar una alarma que nos avise en el momento en que el teléfono y el stylus se alejen demasiado), alternar entre la herramienta de dibujo y una goma de borrar con sólo pulsar su botón y hasta de realizar un recorte de la pantalla para que luego podamos pegarlo y editarlo donde queramos.
Una de sus cualidades más interesantes es la llamada Air View (o según los traductores de la casa, "vista de aire"), que consiste en una especie de ampliación de la información almacenada en el equipo, de nuevo sin que sea necesario apoyar la punta del bolígrafo. De este modo podremos conocer más detalles de un evento de nuestro calendario sin tener que entrar dentro del mismo, acceder a las primeras palabras de un email sin tener que cargarlo por completo, visualizar la preview de un vídeo o incluso conocer las funciones principales de una determinada aplicación sin vernos obligados a ejecutarla. Por si esto fuera poco, gracias a Air View también podremos movernos -con algo más de lentitud de la que nos gustaría, eso sí- por la pantalla del navegador sin hacer scroll (para que veas por ti mismo que la app funciona sin trampa ni cartón te hemos dejado una pequeña muestra en el vídeo de presentación del análisis).

El siguiente en hacer acto de presencia es Idea Sketch, una especie de biblioteca de imágenes para que tomes ideas o simplemente te dediques a colorear la que más te interese para adjuntarla a tu documento. La gracia del asunto es que para seleccionar una categoría podremos escribirla directamente con el lápiz, puesto que su sistema de reconocimiento de texto funciona sorprendentemente bien hasta con nuestra peor caligrafía; no obstante, si no nos sentimos especialmente trabajadores también podemos elegirla de la lista sin problemas. Por cierto, si te preocupa que mientras andas atareado dibujando queden marcas en el lugar en que tienes apoyada la mano, debes saber que hay un botón específico para bloquear la pantalla de manera que sólo detecte al lápiz.

Como ya hiciera con el Note 10.1, Samsung ha apostado una vez por una serie de mini aplicaciones que podremos colocar sobre la pantalla principal para dar un empujoncito más a la verdadera definición de multitarea. A estas alturas no se puede decir que sean muchas las apps compatibles (el repertorio de nuestra unidad se limita básicamente a un navegador de corte modesto, una versión lite de Nota S y el vídeo flotando sobre el resto de elementos que comentábamos unos párrafos más arriba). Aún con esta carga adicional de deberes, su procesador Exynos sigue siendo tan diligente y aplicado como siempre.

El broche final a las capacidades de S-Pen lo pone el apartado de comandos rápidos. Dicha función se activa pulsando el botón del lápiz mientras nos desplazamos hacia arriba y básicamente funciona con una serie de instrucciones que una vez dibujados en la pantalla del equipo ejercen de acceso directo a una determinada aplicación. Así por ejemplo, al dibujar un signo de interrogación se nos remite al cajetín de búsquedas, un signo de admiración a la aplicación de mapas, una arroba seguida del nombre de un contacto a la de correo electrónico y una almohadilla a la función teléfono. Habiendo ya probado lo bien que funciona S Voice para este mismo cometido o lo sencillo que es manejarse por su pantalla, casi nos resulta una sección superflua, pero quédate tranquilo que en caso de que te interese, funciona sin problemas.



Conclusión

Llega el momento de hacer balance de nuestra la experiencia con el Galaxy Note II tras estos días de prueba y la sensación general ha sido muy positiva. Nuestro protagonista demuestra sin problemas que segundas partes sí que pueden ser buenas (¡...y de qué manera!).

Algunos de los aspectos que más gratamente nos han sorprendido han sido el salto tan abismal que han dado las funciones de S-Pen con respecto al modelo original, el buen hacer de su pantalla hasta en las condiciones más desfavorables y, por supuesto, la agilidad con que se maneja su procesador Exynos de cuatro núcleos. A esto hay que sumar también que su cambio de diseño (pese a alejarse sustancialmente del Note I) ha contribuido de forma notable a que se adapte mejor a la forma de la mano, algo que se agradece dado su generoso tamaño; así como que el timón del barco recaiga en la versión más completa e intuitiva del sistema operativo androide hasta la fecha: Jelly Bean.

Por supuesto no todo ha sido de color de rosa y nuestro protagonista no se ha librado de algún que otro tironcillo de orejas en lo que respecta a su construcción en plástico (que dista ligeramente de la concepción premium con que nos lo presenta el fabricante), su precio -lo suficiente elevado como para poner en peligro su éxito- o que su interfaz haya veces que parezca dedicarse más a entorpecer que a ayudar al usuario. Pese a todo, el Samsung Galaxy Note II se ha ganado a pulso el título de ser uno de los equipos más innovadores y capaces que han pasado -hasta ahora- por nuestra mesa de análisis y no tendríamos problema alguno en recomendarlo a todo aquel que precise llevar a cabo tareas algo más avanzadas pero no esté por la labor de dar el salto al segmento tablet.

En caso de que estés dispuesto a dar una oportunidad a este Samsung Galaxy Note II, debes saber que ya está disponible por un precio que parte de 659 euros en su modalidad libre y con 16 GB de almacenamiento interno.

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