Las sospechas de espionaje podrían dejar a Huawei fuera de los proyectos gubernamentales de Canadá
El varapalo recibido por Huawei en Estados Unidos podría ser sólo el primero. Después de que el Congreso de los EEUU determinara que el fabricante chino era sospechoso de ser un submarino de Pekín, el gobierno canadiense ha dado a entender que la compañía podría ser vetada en los concursos para construir su nueva red segura de comunicaciones. El gobierno australiano también ha cerrado las puertas de sus comunicaciones más privadas a Huawei, aunque en este caso la compañía afirma que los motivos del veto son otros.

Andrew MacDougall, portavoz del Primer Ministro canadiense, ha declarado que hará uso de las prerrogativas de seguridad nacional para vetar compañías consideradas inadecuadas, sin violar así los acuerdos de comercio internacional suscritos por el gobierno. La afirmación en sí misma ya resulta llamativa dentro de su vaguedad, pero cuando se le preguntó sobre qué pensaba hacer con Huawei, fue un poco más directo: "Te voy a dejar que pienses... si Huawei debería formar parte del sistema de seguridad del gobierno canadiense".

A pesar de las obvias reticencias de las autoridades a utilizar hardware y software desarrollado por Huawei para transmitir información sensible, la compañía china todavía cree que es posible participar en el proyecto, dado que posee una filial local registrada en Canadá con la que podría concursar. En cualquier caso, no deberían sentirse especialmente optimistas; por si las sospechas de espionaje y la amenaza del veto no fueran suficientes, el gobierno canadiense también está advirtiendo a las compañías nacionales de que no deberían hacer negocios con Huawei por su propia seguridad.

[Vía Tech-Eye]

Las sospechas de espionaje podrían dejar a Huawei fuera de los proyectos gubernamentales de Canadá