Microsoft Surface acaba siendo pasto de la pericia carnicera de iFixit
Ahora que Microsoft ha quitado oficialmente el papel de regalo a su esperada tableta con Windows 8, era una mera cuestión de tiempo que Surface acabara pasando por el destornillador. Los encargados de tan macabra hazaña han sido los chicos de iFixit y una de las primeras cosas que destacan de la experiencia es lo complicado que resulta retirar la carcasa de plástico de la cámara para acceder a los tornillos especiales que mantienen unido al conjunto. Una vez solventado este primer inconveniente, lo siguiente que señalan es que es imposible trastear en su interior sin estropear la pegatina de manipulación que el fabricante coloca para cerciorarse de que la garantía del equipo está intacta. Por si esto fuera poco, su panel LCD y el cristal de la pantalla están fusionados, detalle que tampoco ayuda a reparar el equipo por nuestra cuenta en caso de necesidad (con lo que ello puede suponer para nuestro bolsillo); eso por no señalar que el conector para su teclado no se puede extraer sin desmontar primero su display. Lo positivo de todo este asunto es que su batería es relativamente fácil de cambiar a pesar de estar pegada al equipo. En definitiva, que más nos vale que los de Redmond recapaciten en eso de que el futuro de Surface sigue siendo incierto en territorio europeo (al menos en España hasta que llegue la segunda fase del proyecto), porque como tengamos que reparar el dispositivo por nuestra cuenta, parece que lo llevamos bastante crudo.

0 COMENTARIOS

Microsoft Surface acaba siendo pasto de la pericia carnicera de iFixit