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iPad mini, análisis

Y aquí está. Muchos creían que "un 7 pulgadas" por parte de Apple era algo que nunca vería la luz y, sin embargo, la factoría de la manzana ha decido lanzar una versión más compacta de tu famoso iPad. Lo cierto es que esta tablet no se ajusta precisamente a los estándares habituales y hace gala de un panel superior (de 7,9", para ser exactos), que pretende conquistar al consumidor a base de portabilidad, buen diseño y un ecosistema, iOS, más que maduro.

¿Son éstas suficientes armas para salir victorioso en la guerra de las 7 pulgadas? Está claro que de momento a este iPad no le han ido mal las cosas en su estreno, pero, si quieres conocerlo más a fondo y no dejarte llevar sólo por primeras impresiones, este es sin duda el lugar idóneo para ello.

Tienes nuestro análisis del iPad mini esperándote tras el salto. Comenzamos.


iPad mini en vídeo



[Edición: Carlos Martínez / Ver vídeo en YouTube]

Diseño


Como siempre hacemos, el análisis de este nuevo producto manzanero comienza por su anatomía. El iPad mini bebe de toda la esencia contenida en el diseño de su hermano, el iPad 4G, luciendo ese acabado unibody que lo convierte en una pieza tan característica de la firma. Su carcasa trasera, en el caso de nuestra unidad de análisis, es de color negro/grafito -también tienes la opción de hacerte con una versión blanco/plata, similar a la del iPhone 5-, con un tacto bastante suave y agradable al paso de nuestros dedos. Por suerte, este acabado también es poco amigo de las huellas dactilares, que pasarán mucho más desapercibidas en esta propuesta de color de Apple.

Presidiendo el centro de la espalda nos encontramos, como siempre, con el inconfundible logo de la firma y en su parte inferior toda la retahíla de aprobaciones, números de serie y permisos, sobre la cual se escribe la palabra iPad haciendo juego con la icónica manzana mencionada anteriormente. Si echamos la vista a la esquina superior izquierda nos topamos con la cámara, perfectamente a ras de superficie y sin acompañamiento de flash -tal vez hubiera sido deseable que en lo tocante a fotografía, hubiera copiado más de su hermano iPhone en lugar del iPad, aunque de eso hablaremos más adelante, descuida-.


Los bordes del iPad mini son marcadamente redondeados, lo que facilita mucho más el agarre, haciendo que en ningún momento nos clavemos las aristas de la tablet en la palma de la mano. Es en estas acentuadas curvas donde encontraremos todos los botones físicos del aparato (excepto el Home central, situado en la parte delantera, claro). En el lado izquierdo (mirado desde su espalda) están los habituales controles de volumen, de buena y cómoda pulsación para los dedos, gracias al leve (pero suficiente) saliente que suponen sobre la superficie; un aspecto en el que, sin embargo, parecen haberse quedado cortos los de Apple a la hora de diseñar el botón de silenciar el dispositivo. Situado justo sobre los de volumen, este interruptor se desliza, como probablemente sabrás, en dos posiciones (arriba para la activación de sonido y hacia abajo para el modo Mute), tarea que llega a ser incluso difícil debido al poco margen de resalte que tiene -hasta el punto de ser necesario meter la uña para moverlo más cómodamente, en lugar de empujar con la yema del dedo-. Tanto el iPhone 5 como el iPad 4G gozan de una pestaña más cómoda de mover, lo que tal vez haya hecho que se nos haga más evidente este pequeño hándicap de diseño.

Si seguimos en camino ascendente y doblamos la esquina a la derecha nos topamos con el botón de encendido/bloqueo, de nuevo algo más profundo que en el iPhone, aunque, por contra, su sensación aquí es positiva, dado que sólo hay que pulsarlo y no desplazarlo como en el caso del silenciador. Manteniendo el trayecto hacia el centro nos topamos con un discreto micrófono y casi alcanzando la curva de la esquina con el puerto de 3,5 mm -aunque este iPad mini no se acompaña de auriculares en la caja, ojo-.

Antes de pasar a su frontal, debemos repasar su zona inferior. En ella se alojan los dos altavoces, con un perforado similar al del iPhone 5 (recuerda que en esa ocasión se trataba de un micrófono ligeramente más pequeño y de un altavoz), y en el centro de ambos el, también a estas alturas casi icónico, puerto Lightning. Era más que obvio que tras la introducción de este conector con la última generación de su smartphone, Apple comenzara con toda una operación de desentierro de la clavija de 30 pines en aras del simpático conector de 8. Para que te hagas una idea, en menos de mes y medio, la firma se ha encargado de introducir su nuevo y controvertido puerto en su terminal móvil, en toda su colección de reproductores iPod, en un renovado iPad 4G (del que te contaremos más cosas pronto, descuida) y en el equipo que protagoniza este análisis.


Finalmente nos detenemos en el frontal del iPad mini. Como sabes, a Apple le gusta (bastante) buscarle las vueltas a todo y, para diferenciarse un poco de la competencia, ha preferido dejar de lado las 7 pulgadas exactas y apostar por las 7,9". Aún así, las proporciones de su cuerpo son bastante similares (en alto y ancho) a las de otros modelos de 7, algo que consigue expandiendo la pantalla en sus laterales y reduciendo al máximo el marco en ambas zonas. Más adelante nos detendremos mucho mejor en la pantalla de este iPad mini y en la experiencia que ofrece, pero sin duda es una de sus armas más fuertes de cara a una comparativa con sus contrincantes.

En la parte superior de la pantalla, justo en el centro de la franja negra que se dibuja, tenemos la webcam FaceTime HD, mientras que la zona inferior, de similar ancho, es como siempre el lugar elegido para el botón de Home del equipo (del que no hay mucho más que decir que no sepas a estas alturas). Aun con ello, nos llama la atención que la resistencia a la hora de pulsar es diferente, algo más suave en este tablet de 7,9 pulgadas que cuando probamos el iPhone 5, el nuevo iPad o el iPad 4G.

No podemos acabar la valoración de su construcción sin contarte qué tal se siente en la mano. Como ya decíamos un poco más arriba, el iPad mini cuenta con unas curvas en sus bordes lo suficientemente pronunciadas como para que su agarre sea cómodo. Pese a que puedas pensar lo contrario, es posible sostenerlo con una sola mano, aunque por supuesto las de menores proporciones tendrán que estirarla un poco si quieren sentirse seguros a la hora de echarle el guante. Hay que tener en cuenta que se trata de una tablet y no de un teléfono, algo que quizás lleve a muchos a tachar al iPad mini de incómodo, sin embargo, nosotros no encontramos una experiencia diferente a la experimentada a la hora de jugar con otras opciones de tamaño similar. Evidentemente en esta ecuación son factores decisivos su grosor, de sólo 7,2 mm, y su peso, 308 gramos de auténtica gozada para los amantes de la portabilidad. Esta sensación se hace aún más positiva al estar tumbado, un gesto que si bien puede llegar a cansar tras un rato con un equipo de 10 pulgadas en la mano, aquí resulta mucho más liviano y cómodo -las largas lecturas están más que aseguradas en este nuevo formato, vaya-.

Como mayor impedimento en todo lo descrito podríamos señalar quizás la suavidad de su espalda, una sensación que puede provocar en muchos la inseguridad de que la tablet puede llegar a resbalarse de las manos y deslizarse sin quererlo -aunque, por suerte, a nosotros aún no nos ha pasado-.

Pantalla


Si el iPhone 5 ya trajo cola con su pantalla, el nuevo iPad mini no iba a ser menos. Esta tablet cuenta con un panel LCD con tecnología IPS de 7,9 pulgadas que ofrece una resolución de 1.024 x 768 píxeles. Si hacemos números, nos encontramos con una densidad de puntos por pulgadas de 163, un número algo inferior a lo esperado teniendo en cuenta que su hermano, el nuevo iPad disfruta de 264 ppp mientras que el mencionado iPhone 5 alcanza la cifra de los 326.


La ausencia de Retina Display es por tanto evidente y claramente lo notarás si ya cuentas con otros equipos de la firma que sí disfrutan de esta prestación. La definición de imagen y nitidez que pueden llegar a experimentarse en el terminal de la casa o su iPad 4G dejan un poco en evidencia a este hermano pequeño, cuya experiencia al mirarlo se asemeja más a la experimentada con el iPad 2. Aún así, ojo con esto, la citada segunda generación de las 9,7" cuenta con una pantalla "inferior" a la presente en nuestro protagonista, con una densidad por pulgada de 132.

Esto no quita para que el iPad mini no ofrezca una buena calidad de imagen. Dejando a un lado el aspecto Retina, estamos ante un panel bastante capaz, con una buena definición, colores y brillo que sin duda ayudarán a tener una buena sensación de uso cuando nos manejemos por imágenes, veamos un vídeo o juguemos a algún título. Además, tal y como reconoce la propia Apple, este ajuste de resolución aporta una ventaja añadida: los desarrolladores no tendrán que volverse locos adaptando sus aplicaciones a una supuesta Retina de 7", facilitando así al usuario desde el principio la disponibilidad de todo el extenso catálogo de apps disponibles para el entorno iOS.

A este 'notable' hay que subirle quizás además la nota por el tipo de formato propuesto por Apple. Y es que, a pesar de que el tamaño de la tablet es muy similar al de un equipo de 7 pulgadas (solo unos milímetros más ancho), la experiencia de su pantalla es desproporcionalmente superior. Como ya te contábamos en el apartado de diseño, sus estrechos marcos laterales hacen que a pesar de sus proporciones, nuestros dedos tengan 7,9 amplias pulgadas para toquetear a gusto. Eso significa un 35% más de área que el habitual panel de 7", ofreciendo por tanto un entorno aún más cómodo si cabe para el disfrute de vídeos, la lectura de un libro o la visualización de documentos, por citar tres ejemplos concretos.

Seguramente semejante marco te haya también provocado la duda de si tus pulgares molestarán al agarrar la tablet. Es cierto que es inevitable posar los dedos (por muy pequeños que los tengas) en los bordes de la pantalla, pero, para tu tranquilidad, te informamos que el iPad mini disfruta de la llamada tecnología Palm Rejection, que otorga el SO la capacidad de detectar perfectamente cuándo el toque es de tipo activo o pasivo. De esta manera, nunca se provocarán gestos o selecciones involuntarios en la pantalla del iPad.

Especificaciones técnicas


Antes de pasar a hablar mejor del hardware y su rendimiento general, lo mejor que puedes hacer para 'situarte' es repasar la siguiente tabla de especificaciones que te detallamos a continuación.

iPad mini (2012)
Sistema operativo iOS 6
Pantalla LCD 7,9",
retroiluminación LED
Resolución del panel 1.024 x 768
Densidad de pantalla 163 ppp
Tecnología de pantalla IPS
Procesador Chip dual-core A5 de Apple
RAM 512 MB
Gráficos PowerVR SGX MP4+
Almacenamiento (interno) 16, 32 ó 64 GB
WiFi 802.11 a/b/g/n
Bluetooth 4.0
Redes de telefonía móvil GSM/EDGE, UMTS/HSPA+/DC-HSPA, CDMA EV-DO Rev. A y Rev. B, 4G LTE
Tarjeta SIM NanoSIM
Cámara trasera iSight (5 MP) con vídeo a 1080p (30 fps) / AF / ƒ/2,4
Cámara frontal FaceTime
foto a 1,2 MP y vídeo a 720p
Sensores Acelerómetro (3 ejes)
Giroscopio (3 ejes)
Luz ambiental
Localización
(WiFi)
WiFi + Brújula digital
Localización
(3G/LTE)
WiFi + Brújula digital + GPS y GLONASS + Red móvil
Conectores Lightning
Puerto de 3,5 mm
Autonomía 10 horas de navegación por internet con WiFi
9 horas de navegación por internet por 4G
-Batería 16,3 vatios/hora-
Grosor 7,2 mm (WiFi y 3G/LTE)
Tamaño 200 x 134,7 mm (WiFi y 3G/LTE)
Peso 308 gramos (WiFi)
312 gramos (3G/LTE)
Colores Negro+grafito y Blanco+plata


Rendimiento, entorno y batería


El pequeñín de Apple no sólo vive de su diseño y pantalla. Su interior también cuenta con un buen conjunto de prestaciones entre las cuales se encuentra un procesador que tampoco ha estado exento de "polémica". El iPad mini monta un chip A5 fabricando por Apple, similar al que podemos encontrar en el iPhone 4S y que ha provocado por tanto la sensación de que la compañía estaba apostando por algo ya pasado o "antiguo". Este sentimiento además se acrecienta si tenemos en cuenta que el iPhone 5 lleva un A6 y que el reciente iPad de cuarta generación llegó al mundo con un A6X.


Pero, ¿cuánto influye este salto en el tiempo a la hora de trastear con el dispositivo? Pues, sinceramente, no demasiado. Apple es una auténtica experta en saber aprovechar al máximo sus recursos para ofrecer un buen rendimiento. Y sin duda aquí vuelve a hacer gala de esa maestría. El iPad mini se maneja con una soltura bastante buena, respondiendo de manera bastante rápida a nuestras peticiones y con suficiente agilidad para que no nos acordemos de la bajada de nivel que supone su procesador. Evidentemente si colocamos un iPad de 3ª o 4ª generación e incluso si le hacemos enfrentarse al iPhone 5, notaremos una pequeña diferencia a la hora por ejemplo de lanzar aplicaciones, pero sin duda, se trata a nuestro juicio de una sensación mucho menos perceptible en el momento en que no tenemos al resto de sus hermanos alrededor y en absoluto notable si nos manejamos únicamente con este equipo de 7,9 pulgadas.

A este dual core le acompañan también 512 MB de RAM, además de hasta un máximo de 64 GB de almacenamiento, Bluetooth 4.0 y conexión WiFi, entre otras cualidades -las tienes todas mejor detallas en la tabla que te mostrábamos más arriba-, lo que lo convierten en un compañero bastante eficaz para llevar a todos lados.

Como sabrás, el iPad mini cuenta con altavoces estéreo (por primera vez), ofreciendo un sonido óptimo y de buen volumen, que eso sí, tampoco destaca especialmente en su género. Mención especial merece de todas formas la dirección de su proyección, mejorada ahora gracias a que los citados altavoces se encuentran situados en un lateral y no tan orientados hacia la parte trasera como ocurre en su hermano de 9,7".


Ya que andamos hablando de rendimiento, creemos que es un buen momento para comentar las posibilidades del iPad mini como dispositivo de juegos. Sin duda el formato de las 7 pulgadas abre nuevas posibilidades a Apple que ya de hecho contaba con un buen filón en algunos otros de sus dispositivos como el iPad de 9,7 o el iPod touch. Ahora, con el iPad mini, tenemos la posibilidad de dejar de lado las, quizás escasas, pulgadas del reproductor de la casa (que pueden antojarse limitadas para ciertos juegos) y unas dimensiones algo menos manejables o pesadas del iPad de 9,7 pulgadas. Con el iPad mini se introduce una nueva plataforma dentro del catálogo manzanero bastante jugosa para la experiencia de juego, dado lo portátil que resulta la tablet para llevarla a todas partes y lo amplia que es su pantalla para disfrutar mejor de los gráficos e imágenes.

Respecto al resto del entorno, no hay nada nuevo que no hayamos visto ya en iPads anteriores. El iPad mini carga la última versión de iOS 6 con todo lo que eso conlleva. A pesar de que muchos pensaban que se podrían llegar a lanzar apps o funciones especiales para las 7 pulgadas, lo cierto es que el entorno del equipo se mantiene intacto (solo que algo más pequeño -guiño, guiño-), pudiéndose aprovechar además de todo el catálogo de las App Store, tal y como te contábamos antes. Ciertas apps o funciones pueden llegar a cobrar incluso algo de más sentido como iBooks, ofreciendo ahora un formato por tamaño más parecido al libro convencional de papel, o el teclado partido, más cómodo de usar con los pulgares gracias a las proporciones que ofrece este iPad mini.

Pero acompañemos un poco mejor las positivas sensaciones recogidas del iPad mini echando un vistazo a sus benchmarks. A continuación tienes una tabla donde puedes ver los resultados obtenidos por la tablet en las pruebas Geekbench -encargada de medir el rendimiento del procesador y la memoria del dispositivo- y SunSpider -test de carga de JavaScript-, y su comparación con los resultados conseguidos en otros modelos de la familia manzanera.

Geekbench SunSpider*
iPad mini 753 1.438,8
Nuevo iPad 720 1.445,6
iPad 2 721 1.746,5
iPhone 5 1.112 936,8
iPhone 4S 628 1.735
*Las puntuaciones más bajas son mejores.


Finalizamos el repaso de cómo se desenvuelve este iPad mini hablándote de su autonomía. El iPad mini integra una batería de 16,3 vatios/hora que promete aguantar las mismas horas que el iPad 4G sin necesidad de enchufe. En la práctica desde luego no podemos estar más satisfechos. El consumo de este 7 pulgadas es realmente bajo, otorgando al usuario la posibilidad de estar si lo desea varios días alejado del cable -dependerá por supuesto del uso intensivo o no que le des-.

En nuestras pruebas, podemos comentarte que cogimos por primera vez la tablet con una carga del 85% y tras 24 horas de uso más frecuente de lo habitual (configuración de perfiles, descarga de varias aplicaciones, notificaciones push activadas en las apps Gmail, Twitter y Facebook, navegación web, reproducción de música por streaming con Spotify y un abrir y cerrar de aplicaciones continuo), el iPad mini descendió alrededor de un 30% de su batería. La cosa cambió ligeramente cuando, tras cargarlo de nuevo, nos pusimos a reproducir un par de vídeos, navegar por web, mantener las citadas notificaciones y realizar captura de imágenes y vídeo con la cámara, en cuyo caso nos encontramos que, tras unas 15 horas sin estar enchufado, su batería había bajado hasta el 85%. En todos los casos el brillo estaba a nivel medio, con la WiFi permanentemente encendida y sin Bluetooth activado.

Para acompañar estas subjetivas sensaciones de buen hacer, te dejamos a continuación un par de tablas en la que puedes, de un simple vistazo, comparar en números las horas de batería que arroja el iPad mini con las ofrecidas por otros hermanos de la casa así como por otros conocidos equipos de tamaño similar del mercado. Para ello, empleamos la base de datos recogida durante todo este tiempo por la familia Engadgetera, en las que todos los dispositivos han sido sometidos a la misma prueba de autonomía: un vídeo en reproducción continua con WiFi activado y brillo de pantalla a nivel medio.

Batería tablets Apple
iPad mini 12:43 (WiFi)
iPad 2 10:26
Nuevo iPad 9:52
iPad 9:33


Batería tablets mercado
iPad mini 12:43 (WiFi)
Samsung Galaxy Tab 7.7 12:01
Google Nexus 7 9:49
Motorola Xoom 2 8:57
Samsung Galaxy Tab 7.0 Plus 8:09
Archos 80 G9 7:06
RIM BlackBerry PlayBook 7:01
Samsung Galaxy Tab 6:09


Como puedes observar, el iPad mini logra aguantar más que cualquier otro modelo testeado, con 12 horas y 43 minutos de reproducción continua. Le seguiría de cerca únicamente el Samsung Galaxy Tab 7.7 con un aguante de 12:01.

Cámara


El iPad mini cuenta con una cámara con sensor de 5 megapíxeles y apertura f/2.4 que carece, a nuestro juicio, de un importante compañero: el flash. Sí, es cierto que los iPad nunca han llevado este complemento en sus configuraciones porque a fin de cuentas se trata de una tablet y no de un teléfono (mucho más cómodo para realizar capturas), pero dado el manejable cuerpo del iPad mini, es probable que el usuario se vea tentado a cambiar esta tendencia y apueste por realizar también fotografías con esta pequeña tablet.


A pesar de no contar con el mencionado flash, la iSight -nombre comercial que recibe la cámara trasera de Apple- disfruta de autofocus, enfoque por tacto, detección facial y geoetiquetado, estando estas tres últimas opciones presentes tanto en fotos como en vídeo. En cuanto a este último, permite la grabación a 1080p.

Como podrás ver en las imágenes de ejemplo, el iPad mini realiza unas buenas tomas, con un rendimiento similar al que podríamos encontrar utilizando tal vez un iPhone 4. Se consigue una buena definición, claridad de imagen y los colores son apropiados, permitiendo la toma de fotografías a distancias bastante cortas. El enfoque por tacto y autoenfoque son rápidos y el obturador también resulta veloz. Tampoco defrauda (ni destaca) en la grabación de vídeo, siendo capaz de tomar grabaciones, como decíamos, en Full HD. Para que te hagas una mejor idea, tienes unas cuantas muestras a continuación. Sírvete.




Accesorios


Ya sabes que con la actualización de sus puertos, Apple ha sacado toda una colección de nuevos adaptadores que, por supuesto, también podrás usar en el iPad mini. Se trata del conversor de Lightning a 30 pines (en formato corto y cable largo); de Lightning a HDMI -no disponible en las Apple Store hasta dentro de 2 semanas aún-; y el Camera Kit, con soporte para tarjeta SD y USB.


También las famosas Smart Cover han visto actualizado su catálogo, con la incorporación de versiones de 7,9 pulgadas para el pequeño tablet de Apple. Pero no sólo han cambiado en sus proporciones; también la solidez de su varilla de agarre es ahora distinta. De esta forma, mientras que en la Smart Cover original la barra metálica está a la vista y se agarra de manera más firme al borde del iPad de 9,7" (gracia a la ayuda de dos soportes más anchos situados en ambos extremos), en la nueva versión está cubierta por el mismo material (y color) de la funda y no cuenta con los citados agarres, lo que provoca que sea más fácil de plegar en su doblez y pueda deslizarse un poco por detrás cuando lo agarramos. Nada especialmente escandaloso ni muy molesto, pero quizás sí reseñable tratándose de una empresa que mima tanto el diseño y la perfección en sus productos como Apple.

Conclusión


Recuerdo que cuando analicé el Galaxy Tab (¡qué tiempos!), ya tuve la sensación de que las 7 pulgadas era el tamaño óptimo para mí. Por entonces, sin embargo, el equipo de Samsung no contaba con la suficiente madurez a nivel de software (un joven Android 2.2 nutría los circuitos de aquella tablet) como para terminar de convencer a quien ahora escribe estas líneas.

El tiempo ha pasado y Apple ha decidido literalmente cambiar de opinión -digan lo que digan-, atreviéndose por primera vez a seguir una línea de mercado en lugar de crearla, como hasta entonces nos ha acostumbrado a ver -esta no es la primera ni la segunda tablet de 7 pulgadas de calidad que vemos en las estanterías y el boom de este formato tampoco nace con el mini-. Aún con ello, el barco capitaneado por Tim Cook ha sabido salirse un poco de la regla establecida, apostando por un factor de forma en alza pero por una pantalla (tan determinante en una tablet) no tan común. Hablamos de las 7 "con nueve" pulgadas, unos milímetros de más que suponen un auténtico soplo de aire fresco al formato, logrando la sensación de tener en nuestras manos un panel con más espacio donde ver, tocar, navegar...


La tecnología Retina Display se echa de menos (en especial si vienes ya de un nuevo iPad o del iPad 4G), pero está claro que Apple no podía permitirse en lujo de sacar en estos momentos un 7,9 con sabor a Retina que lo dejara en pañales frente a la competencia a nivel de disponibilidad de aplicaciones optimizadas (¿hay mayor estandarte dentro del mundo iOS que la oferta de ellas?), y evidentemente el no sacar un tablet así en estos momentos no era tan siquiera una opción. En este sentido la jugada les puede llegar a salir redonda, ya que si el iPad mini funciona en el mercado, dentro de ¿seis meses? ¿un año? tendrán la excusa perfecta para introducirle la famosa tecnología de la casa, además de una cámara con más opciones -otras de las mayores pegas que le encontramos- y un mejor procesador que el actual A5.

Junto a su increíble portabilidad, cabe también destacar en el lado positivo de la balanza su atractivo diseño, respirando calidad de construcción por cada poro de su carcasa; iOS 6, que de nuevo sienta como un guante a un cacharro portátil de Apple; y la buena autonomía de la que goza, aspecto fundamental dado el carácter nómada de este equipo mini.

Donde probablemente sí que Apple no se bajará del burro es a nivel de precios. Ya ha ajustado sus números lo suficiente para que acompañen a este iPad mini -nos olemos que la falta de la tecnología Retina también habrá ayudado a apretar las tuercas-, y la experiencia nos muestra que un precio más bajo en la competencia nunca ha supuesto a la compañía manzanera dejar de engordar la cartera. La prueba de fuego llega dentro de un mes, cuando tenga que hacer frente a los interesantes Nexus 7 (199 euros de partida) y Kindle Fire HD (199 euros). Entonces comprobaremos si finalmente Apple ha vuelto a dar con la gallina de los huevos de oro o no.

El iPad mini puede adquirirse ya en el mercado en versión 'solo WiFi' por un precio que parte de los 329 euros para su versión de 16 GB. La de 32 GB de sube a los 429 euros y la de 64 GB hasta los 529 euros. El modelo 3G no llegará hasta dentro de unas semanas (finales de noviembre para ser más exactos), estando disponible en los mismos tamaños por un coste de 459, 559 y 659 euros, respectivamente.

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