Lo último en pasar por la mesa de operaciones de Engadget ha sido un gadget poco habitual por estos pagos: un proyector. Más exactamente, el protagonista de nuestra toma de contacto de hoy es el PA70G de LG. Este dispositivo se presenta básicamente con unas medidas realmente reducidas con las que poder pasar desapercibido en la mesa de reuniones o colgado del techo, así que hemos querido echarle un vistazo para comprobar qué tal se comporta y ver qué tipo de perfil de usuario es el más adecuado para sus capacidades.

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Un vistazo al proyector PA70G de LG



Hardware y diseño


El PA70G es un proyector ultra portátil cuyas prestaciones pretenden dejar claro que, tras esas diminutas dimensiones, se encuentra un modelo dispuesto a dar guerra. Y es que bajo sus 230 x 170 x 44 milímetros se esconde un sistema de proyección DLP con chipset DMD de 0,45 pulgadas iluminado con tecnología LED, una pareja que nos regala 700 lúmenes ANSI y un ratio de contraste de 10.000:1. Su focal con ajuste de enfoque manual proyecta una imagen de 40 pulgadas en una distancia mínima de 1,2 metros (200 pulgadas a un máximo de 5 metros) y la resolución nativa que alcanza se queda en los 1.280 x 800 píxeles (WXGA).

En la parte trasera del equipo encontramos las conexiones y los controles integrados, descubriendo un puerto HDMI 1.3, un puerto USB, entrada VGA, AV a través de mini jack, auriculares y conexión de corriente. Dos tapas ciegas dan pistas de la existencia de su hermano, una versión con sintonizador de TV integrado que probablemente no veamos nunca en el mercado europeo,. Junto a ellos también encontramos un dial, con el que poder tomar el control del aparato sin necesidad de hacer uso del mando a distancia que incluye, así como el botón de encendido.

Estéticamente el diseño del PA70G es muy agradable. Se han ajustado las dimensiones al máximo, tanto que en la zona trasera el equipo reduce su grosor aún más, obteniendo un dibujo de trapecio que le da un aspecto bastante serio y elegante, alejándose del clásico cajón rectangular de la mayoría de proyectores. El material utilizado en su carcasa es plástico de color blanco con un acabado brillante que, sorprendentemente, no deja restos de huellas tras el paso de nuestras manazas, por lo que el atractivo es aún más espectacular, estando únicamente manchado -por decirlo de alguna forma- por los distintos sellos de certificación y el logo de la marca. Si pasamos a los laterales, encontraremos las rejillas de ventilación necesarias para el buen funcionamiento del equipo, un sistema de refrigeración que no hemos encontrado ruidoso en ningún momento mientras disfrutábamos de la reproducción.

El hasta ahora buen expediente de este proyector se ve manchado en cierta medida por un aspecto bastante importante, y no es otro que la fuente de alimentación. Las dimensiones finales del PA70G tienen su truco, ya que la fuente de alimentación ha sido retirada del interior para ofrecerla en su modalidad externa. Esto, por supuesto, tiene grandes beneficios aparte de la reducción del tamaño, ya que la temperatura interna se ve disminuida considerablemente con la eliminación de los componentes de la fuente. Sin embargo, en el plano de la portabilidad, nos vemos un tanto esclavizados, al tener que llevar un componente extra (e irremplazable) de semejante tamaño con nosotros.

Para completar la presentación del producto, LG ha incluido dos fundas diferentes con las que poder proteger el equipo, una de neopreno más gruesa y acolchada, y otra muy fina y ligera que la podríamos catalogar como "sport". Claro que estas bonitas fundas no evitan que tengamos que llevar la fuente de alimentación a cuestas, por lo que la buena presentación queda finalmente fastidiada por el pesado complemento.

Puesta en marcha


No hay demasiada ciencia a la hora de conectar un proyector; enchufar el cable de alimentación, colocar el cable de vídeo y, por último, pulsar el botón de encendido. Sin embargo, los problemas llegan a la hora de visualizar la imagen, ya que una mala calibración podría chafar tu maravillosa sesión de cine en casa. Con la idea de solucionarlo, el PA70G incluye un asistente bastante completo con el que calibrar contraste, brillo, matiz RGB y otros parámetros de manera muy sencilla, ya que por medio de una serie de paneles podremos ir calibrando a ojo la imagen final. Evidentemente se trata de un procedimiento que no llega a ser exacto al 100%, pero teniendo en cuenta su facilidad de uso seguro que ayuda a mejorar la imagen a muchos usuarios inexpertos.

Además, si tenemos en cuenta la naturaleza portátil del equipo, seguramente nos encontraremos con diferentes situaciones de colocación, así que para eliminar quebraderos de cabeza LG ha incluido un sistema automático de calibración del Keystone vertical que se encargará de corregir esa deformación trapezoidal producida por una mala orientación hacia la pared de forma rápida y transparente para el usuario. En el vídeo que tienes tras el salto puedes ver una demostración de esta curiosa característica.



Como en la mayoría de proyectores de esta categoría que encontramos en el mercado, el ajuste de enfoque tendremos que hacerlo de manera manual ajustando la rosca que se esconde en unos de los laterales, algo que no precisa demasiado tiempo y que realizaremos en pocos segundos. Otro punto a configurar es la altura frontal, un parámetro que calibraremos enroscando una pata que se encuentra en la base del proyector. Con la idea de facilitar el ajuste mientras se proyecta la imagen, hubiera sido más fácil hacer uso de un muelle y un botón con el que liberar la pata, pero suponemos que LG se ha decantado por este sistema para seguir manteniendo la uniformidad de su diseño.

Multimedia


Posiblemente uno de los puntos que mayor atractivo ofrezca el PA70G sea su capacidad de manejar archivos multimedia, como vídeos y documentos. Nada más fácil que llevar tu memoria USB al puerto trasero y poder explorar desde el menú que aparece en pantalla los contenidos del mismo, para así disfrutar tanto de películas, como documentos de texto, hojas de cálculo y presentaciones en diapositivas. En cuanto al modo cinéfilo, hemos podido reproducir sin problemas archivos .mkv acompañados de subtítulos .str, además de grabaciones en formato .divx, un sello que llega en forma de certificación oficial junto al proyector.

Esta utilidad deja bastante claro el tipo de usuario al que va orientado al equipo, ya que podríamos decir que va buscando a alguien que necesite una opción completa en un único pack, y es por lo que LG tampoco ha olvidado incluir un par de altavoces estéreo integrados. De 3 vatios cada uno, su potencia de sonido es más que suficiente siempre y cuando estés en un entorno no demasiado grande en el que haya poco ruido -así que no cuentes con ellos para una presentación en público-. Cumplen su función para una proyección tranquila y sin sobresaltos, pero no esperes efectos de cine.

Calidad de imagen


Teniendo en cuenta que estamos antes un proyector con 700 lúmenes ANSI y un ratio de contraste de 10.000:1, es de esperar que la calidad de imagen no defraude demasiado. La sorpresa es aún mejor cuando una vez conectado, la imagen proyectada muestra una luminosidad más que aceptable y unos negros bastante buenos, además de que tampoco hemos notado excesivamente el tan temido efecto arcoíris que persiguen a los modelos con tecnología DLP.

Tal y como reza sus especificaciones, la resolución nativa del PA70G es de 1.280 x 800 píxeles, por lo que aquellos cinéfilos con ojo de halcón que no se permiten bajar de las 1.080 líneas horizontales probablemente no estén ante el proyector adecuado. Eso no quita que la imagen final sea pobre, ya que el equipo trabaja perfectamente con señales de dicha resolución, tanto en su variante de escaneo progresivo como entrelazado.

Conclusión


Bañado por grandes prestaciones, podríamos decir que el PA70G tiene un hándicap bastante importante, y no es otro que el precio. Sus 649 euros lo posicionan como un proyector orientado a usuarios que anden buscando un rendimiento cercano a la gama alta, sin embargo, la ausencia de resolución 1080p y unos números inferiores a los de la competencia podrían hacer que el usuario final se decante por otras opciones.

Por otro lado, el gran atractivo de su diseño, tamaño y buen rendimiento hacen que la balanza tienda a cambiar ligeramente de sentido, quedando como única pega la ya citada cifra de su etiqueta. De todas formas, a estas alturas no deberías de sorprenderte por ver cómo un producto eleva su precio por ofrecer unas dimensiones más ajustadas, pero teniendo en cuenta el problema del tamaño de la fuente de alimentación externa, es posible que aquellos que anden buscando una solución compacta a cualquier precio también duden a la hora de adquirir este dispositivo.

Así que, visto lo visto, el LG PA70G genera bastantes dudas. Por un lado tenemos un equipo de buenas prestaciones que resulta silencioso, que promete un vida bastante prolongada (30.000 horas) y ofrece muy buenas soluciones para las tan demandas opciones multimedia (quizás hubieran sido perfectas si contara con conectividad WiFi), pero por otro su alto precio asusta a los más iniciados en el mundo del cine en casa. Así que, ¿es este el proyector ideal para tu salón? Posiblemente sí, pero quizás esa pregunta se la tengas que hacer mejor a tu cartera.

LG PA70G: Un vistazo al proyector en formato compacto