En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Lo cierto es que no hubo mucho tiempo para la duda. Ahí estaba. Amazon había abierto la veda y ya se podía adquirir el Kindle Paperwhite. No es que realmente estuviera buscando un remplazo para mi Kindle Touch 3G, pero la tentación de adquirir un nuevo producto de la factoría de Bezos era demasiado tentadora. Porque estamos hablando en primer lugar de experiencias: el proceso que envuelve la compra de un producto nace mucho antes del clic del ratón. Amazon, al igual que Apple, conoce bien este extremo, y por ello comienzan a adornar el producto desde el momento en el que es presentado. Permíteme que me detenga en este aspecto antes de entrar en harina, porque considero que es fundamental y en mi caso, me he visto literalmente atrapado por la trampa del marketing: se presenta hábilmente un producto que realmente no necesito, pero conservo en la memoria la gravísima experiencia de compra (y dicho sea de paso, soporte técnico) de Amazon, y la tentación es demasiado fuerte. Antes de que pueda pensarlo he pulsado ya en Comprar. Y comienza la fiesta.

Uno que es muy observador de toda la experiencia que envuelve al usuario en un proceso de compra, decidió que lo mejor era trazar el recorrido del paquete. Un placer que sólo los que compran on-line habitualmente saben describir. La aplicación Deliveries en el iPad enseguida registró el número de pedido y comenzó la aventura. Sin embargo, el Paperwhite únicamente estaba disponible en reserva en España y tocaba esperar. No mucho. Transcurridas unas semanas, recibí un correo de Amazon: el paquete comenzaba su recorrido. Y tras varias visitas al mapa del iPad, finalmente recibí un correo adicional por parte del gigante de la compra on-line: el Paperwhite se entregaría al día siguiente. Y así fue. Los de Bezos se mantienen fieles a su política de embalajes 'open-friendly' que personalmente me encanta, y sin perder demasiadas florituras en diseño, la caja de cartón era básicamente funcional, y sobre todo, se abría en cuestión de segundos sin necesidad de cuchillos. Y ahí estaba, sin duda el mejor producto que ha fabricado Amazon hasta la fecha, y ahora veremos por qué.

Lo primero, el formato. La trayectoria de los Kindle ha transcurrido recorriendo diferentes configuraciones de peso y tamaño, y reduciendo siempre ambos en los modelos sucesivos. El Paperwhite es más ligero y compacto, y esto es algo que sin duda se agradece a la hora de sentarse ante tu novela favorita. Un punto a favor de Amazon en este terreno, y como verás, no será ni de lejos el único. El recién llegado a la familia de los Kindle confía toda su gestión a la excelente pantalla multitáctil de tinta electrónica, lo que ha permitido a los de Bezos a eliminar prácticamente todos los botones físicos, a excepción del de encendido, que, como veremos, también es prescindible. El gigante del comercio on-line mantiene el esquema de hardware que ya vimos en el Kindle Touch, pero reduciendo altura, anchura y grosor del chasis, al tiempo que mantiene la superficie de la pantalla en las 6 pulgadas. Salvando las distancias, es un paso muy similar al dado por Apple en su salto del iPad al iPad mini: el protagonismo se lo lleva la pantalla. Pero... ¿cuáles son las claves que convierten a este lector de e-books en un producto sensacional?

  • La pantalla. Es fácil caer en la tentación de creer que la única novedad en este Kindle es la incorporación de una pantalla con iluminación por LED, pero no. La nueva pantalla del Paperwhite es sensacional y basta con ver un repaso a los números para darnos cuenta del salto dado por el fabricante con este modelo: esta nueva pantalla cuenta con un 25% más de contraste que las Pearl de los Kindle anteriores, pero donde realmente notaremos la diferencia es en la resolución, que aumenta un 62% hasta alcanzar los 212 ppi. Las letras se ven nítidas y la diferencia es ciertamente notable cuando se compara con modelos anteriores. Pero claro, no podemos omitir el factor de la iluminación: el Kindle Paperwhite puede leerse en la oscuridad sin necesidad de extrañas fundas con lámpara o inventos similares. Contra lo que uno podría fácilmente pensar, la lectura es muy descansada y en ningún momento se percibe una fatiga en la vista a causa de la luz, ya que ésta es muy tenue y además puede ajustarse a demanda. Apuntábamos antes que incluso sobraría el botón de encendido y apagado, puesto que si adquieres la funda oficial de la casa, cuenta con una función idéntica a las Smart Cover de los iPad que activan y desactivan el dispositivo al abrir o cerrar la tapa.
  • La interfaz. Queda claro que el equipo de desarrollo de Amazon se ha esforzado y mucho en este terreno, con dos máximas que ha seguido a rajatabla a la hora de diseñar los menús y botones: debe ser todo muy sencillo e intuitivo, y acceder a las diferentes funciones en poco más de dos toques. En este sentido, los de Bezos han reservado la parte superior de la pantalla para activar los escasos botones que te llevarán a las diferentes funciones, mientras que el resto de las acciones se llevan a cabo directamente sobre el texto en la pantalla multitáctil. Así, para cambiar el tamaño de la fuente bastará con hacer el efecto pinza con los dedos, para consultar en el diccionario una palabra determinada, bastará con seleccionarla, y para hacer una anotación de un texto, simplemente tendrás que desplazar el dedo por el texto y se activará un menú con las diferentes posibilidades.
  • La 'experiencia' Amazon. De acuerdo, no es algo exclusivo del Kindle Paperwhite pero adquirir y utilizar uno de los productos del gigante estadounidense es una de las experiencias más gratas que un usuario puede disfrutar en el terreno de la tecnología. Antes hemos arrancado con el proceso de compra, la comunicación por parte de Amazon y hasta el propio embalaje, pero la experiencia continúa con el uso: la compra mediante el '1 clic' permite comprar libros desde el propio dispositivo mediante un solo toque (algo, por otro lado, demasiado tentador para los que sean de gatillo fácil), y si el modelo es 3G además, la adquisición se puede hacer desde cualquier punto del globo sin necesidad de preocuparse por el WiFi. La 'experiencia Amazon' continúa con WhisperSync, la marca que emplea la casa para describir el fabuloso sistema de sincronización que permite seguir la lectura dejada en un Kindle en cualquier móvil o tablet en el mismo punto en la que se dejó.
Pero el brillante producto de los de Bezos tiene también sus claroscuros, y el que la iluminación de la pantalla no es tan uniforme como uno hubiera podido pensar en un inicio, y se perciben ciertas irregularidades en la parte inferior. Nada grave y que desde luego no afecta a la lectura en absoluto, pero Amazon ha querido curarse en salud y reconocer públicamente esta limitación de la tecnología. Algunos pueden criticar también que con el Paperwhite Amazon ha abandonado la reproducción de audio, algo que personalmente no echaré de menos, pero que es debido a las restricciones de peso y tamaño. Los más exigentes tampoco verán con buenos ojos que el Kindle Paperwhite cuente con 2 GB de almacenamiento frente a los 4 GB de otros Kindle, pero lo cierto es que esa capacidad ya permite el almacenamiento de más de 1.000 libros. ¿Pecados veniales o mayores? Dependerá de cada uno, pero lo que queda claro es que se trata de un producto brillante y sólo queda decir: Amazon, lo has bordado con el Kindle Paperwhite.

En Freemium se comparte la opinión personal del autor. Engadget no se responsabiliza ni supervisa los puntos de vista vertidos en estos artículos

Freemium: Amazon, lo has bordado con el Paperwhite

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