La Unión Internacional de Telecomunicaciones no llega a un acuerdo sobre el control de internet
En estos momentos se está llevando a cabo en Dubái la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales (CMTI), con el apoyo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de la ONU. Durante este importante evento se actualizará el vetusto tratado de telecomunicaciones de 1988 y se decidirán los niveles de control que deben ejercer los países y la ONU sobre la red de redes. No es necesario decir que la controversia prácticamente se genera sola.
Entre los asuntos a tratarse están la seguridad digital, la militarización de la red, el anonimato y la regulación de empresas de internet, y como te imaginarás, será bastante complicado llegar a un acuerdo en temas tan delicados como esos entre los más de 150 representantes.
Por ejemplo, países norteamericanos y europeos presentaron un tratado que intenta limitar el control que la ONU o gobiernos independientes puedan ejercer como elementos reguladores de la red, y de esta manera proteger a compañías como Google o Facebook, que usan la infraestructura de la red pero no son dueñas de las conexiones. El tratado fracasó a la hora de conseguir apoyos tan pronto como fue propuesto, y eso hace pensar que la UIT podría intentar regular las acciones de empresas de internet en un futuro no muy lejano.
El gran problema en estos momentos es que no existe un ente internacional que controle el funcionamiento de internet, y aunque parece legítimo que al menos se discuta la necesidad de dicha organización, a muchos nos agrada más el actual statu quo.
[Foto cortesía de la CMTI 2012]
Entre los asuntos a tratarse están la seguridad digital, la militarización de la red, el anonimato y la regulación de empresas de internet, y como te imaginarás, será bastante complicado llegar a un acuerdo en temas tan delicados como esos entre los más de 150 representantes.
Por ejemplo, países norteamericanos y europeos presentaron un tratado que intenta limitar el control que la ONU o gobiernos independientes puedan ejercer como elementos reguladores de la red, y de esta manera proteger a compañías como Google o Facebook, que usan la infraestructura de la red pero no son dueñas de las conexiones. El tratado fracasó a la hora de conseguir apoyos tan pronto como fue propuesto, y eso hace pensar que la UIT podría intentar regular las acciones de empresas de internet en un futuro no muy lejano.
El gran problema en estos momentos es que no existe un ente internacional que controle el funcionamiento de internet, y aunque parece legítimo que al menos se discuta la necesidad de dicha organización, a muchos nos agrada más el actual statu quo.
[Foto cortesía de la CMTI 2012]



Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)
IvánD3 @ 05 / 12 / 2012
Como odio cuando perdemos libertades a favor de la "seguridad"
Dario @ 05 / 12 / 2012
y va estar difícil, más de 150 países más, y los más grandes y poderosos siempre van a querer barrer para su lado,
en mi opinión creo que los estándares de formatos y protocolos no deben estar en manos de ninguna empresa,, y promover la libre competencia,
ej el formato mp4 qe está en manos de una empresa privada q licencia,
las pequeñas empresas o particulares q quieras crear un navegador deberán tener 1millón q sale la licencia x año para empezar,
lo q significa q los grandes Google, microsoft, mozilla q tienen como pagar la licencia tienen la mayor ventaja,
d299326 @ 05 / 12 / 2012
Lamentablemente la libertad se suele confundir con libertinaje, al igual que el control con censura; me parece inevitable que de una u otra forma se tienda a controlar internet, mas aún si hoy por hoy puede ser un arma de guerra (sin ir lejos Egipto fue un ejemplo de su alcance), el asunto ahora es evitar beneficios particulares sobre los generales, todo requiere ser regulado para evitar abusos pero si los abusadores son los reguladores no tenemos esperanza.
Nota: en el fondo se que no he dicho nada, pero así son las conversaciones en esas conferencias y al final se impone la opinión de los poderosos y sus intereses, excepto si la voz de los usuarios se hace escuchar con fuerza.