Sólo en Japón un acto tan mundano como la visita al inodoro tras el café de media mañana podría requerir el uso del teléfono móvil. Lo cierto es que conociendo el aprecio del país del Sol Naciente por los retretes hi-tech creíamos que ya nada nos podía sorprender, pero el fabricante de inodoros Lixil nos ha dejado rotos con sus tres nuevos tronos inalámbricos, a cada cual más avanzado.

El Satis G, que pasa por ser el tope de gama, no sólo se limpia sólo con chorros de agua a presión, sino que elimina los malos olores usando la tecnología de ionización Plasmacluster de Sharp. Su punto más destacable es sin embargo el uso de la aplicación móvil My SATIS compartida con el modelo Satis S, que permitirá saber cuántos litros de agua llevas gastados, descargar la cisterna vía Bluetooth (ideal para los usuarios con fobia a las bacterias... hasta que descubran que sus teléfonos móviles son peores que una placa de Petri) y llevar un completo diario fecal que puede convertirse en una "divertida forma de controlar la salud recogiendo el estado de tus deposiciones cada día"; unas palabras que jamás hubiéramos esperado leer.

Lixil lanzará sus nuevos inodoros por entre 199.500 y 389.550 yenes (unos 1.810-3.530 euros/2.400-4.650 dólares al cambio), con la promesa de que la aplicación My SATIS estará disponible en enero para teléfonos Android Gingerbread en adelante.




[Vía Japan Trends, New Launches]

4 COMENTARIOS

Los retretes Bluetooth de Lixil dejan que tu Androide tire de la cadena por ti
Suscribir a estos comentarios

Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)