Análisis: HTC Windows Phone 8X
Cuando uno piensa en Windows Phone y sus teléfonos, por algún motivo la cabeza se llena de imágenes de tundras nevadas y alces paciendo en la fría Laponia. Sin embargo, si hay una compañía que ha apostado desde siempre por el sistema operativo móvil de Microsoft, esa es HTC. El fabricante taiwanés lleva atado a los chicos de Steve Ballmer desde los ya casi prehistóricos tiempos de Windows Mobile, con el que comenzó a ganarse su actual reputación gracias a sus por aquel entonces completísimos teléfonos inteligentes y a peculiaridades como la interfaz Sense. Con el tiempo WinMo terminaría quedándose anquilosado y HTC se volcaría con Android para no perder la carrera, pero cuando Microsoft presentó Windows Phone, HTC demostró que las buenas amistades son para siempre, lanzando un buen puñado de terminales.

Lamentablemente el sistema operativo no terminó de cuajar y las ventas de sus teléfonos fueron casi testimoniales, pero Windows Phone 8 llega con fuerza para enmendar los errores del pasado, y HTC, fiel que es a sus amigos de Redmond, acude presta a echarles una mano con los que tienen el honor de ser los primeros teléfonos WinPho oficiales: el Windows Phone 8S y el Windows Phone 8X, que ocupa ahora nuestra atención. Conozcámoslo en mayor detalle si te parece.

Galería | 20 Fotos

HTC Windows Phone 8X, análisis


Vistazo en vídeo


Nota: La versión de WhatsApp probada en el 8X es anterior a la nativa de Windows Phone 8, todavía más rápida.

Hardware y diseño


Los teléfonos Windows Phone de HTC siempre se han caracterizado por su tacto sólido y de aspecto duradero, pero con el Windows Phone 8X estas sensaciones se potencian gracias al uso de una carcasa de tipo monochasis realizada en plástico y cubierta con una suave terminación mate de tacto ligeramente gomoso. Aunque tal vez el color negro no será el más llamativo para este teléfono, en conjunto con el borde de la pantalla le otorga una semblanza más seria que otras tonalidades disponibles, tal es el caso del vistoso azul cobalto.

Los orificios de los altavoces no están cubiertos por las típicas rejillas, sino microperforados. Este tipo de acabado hace que sea más sencillo limpiarlos y retirar las pelusas que se van acumulando con el tiempo. Encajan perfectamente con la naturaleza minimalista de la carcasa, y en el caso del auricular se integran estupendamente con el vidrio de la pantalla, que parece fundirse con una ligera curvatura sobre los bordes del teléfono, recordando en este punto al Lumia 800.


Su pantalla Super LCD 2 es muy agradable, tanto por su adecuado tamaño, con 4,3 pulgadas, como por sus 1.280 x 720 píxeles. Atrás quedaron las limitaciones en resolución de Windows Phone 7, como también quedaron atrás los paneles de calidad intermedia. Aunque no utilice una pantalla OLED, los negros ofrecidos por el Windows Phone 8X son profundos y los colores ricos, dejando su superioridad patente si lo ponemos al lado de un terminal de primera generación. Por si te lo preguntas, para las fotos hemos usado baldosines de color negro y con el fondo blanco del modo de alto contraste.

Los elementos laterales son los de todo teléfono Windows Phone convencional: volumen, encendido y cámara. Los botones son estrechos y se integran sin dejar apenas relieve, aunque no por ello parecen endebles u ofrecen una mala respuesta. La ranura para la tarjeta micro SIM se encuentra en el lado superior derecho del terminal. Se introduce usando el ya típico mecanismo de apertura mediante aguja y una vez en su sitio, la tarjeta encaja realmente justa. En la parte trasera destaca su cámara de fotos, integrada con un anillo metálico, el logotipo de la compañía y el altavoz posterior, coronado por el logotipo de Beats.

Hablando precisamente de los laterales, hemos de incidir en un detalle que ha llamado el detalle de todas las personas que lo han tenido en sus manos: es de una delgadez increíble. Y decimos que es increíble porque sencillamente no es real. A pesar de que con 10,12 mm el Windows Phone 8X no es ni por asomo uno de los teléfonos más rechonchos del mercado, HTC ha tenido la buena idea de adelgazar los bordes todo lo posible, de forma que el teléfono aparenta ser mucho más fino de lo que es cuando uno lo tiene en las manos. Sus 130 gramos también contribuyen al engaño. Podríamos decir que uno de los grandes méritos del HTC Windows Phone 8X es hacer que el usuario se sienta especialmente cómodo con un teléfono que posiblemente de otra forma no resultaría tan atractivo. Los ingenieros y diseñadores de la firma se pueden anotar un merecido minipunto.

Windows Phone 8X
Sistema operativo Windows Phone 8
Pantalla Super LCD 2
4,3 pulgadas
Gorilla Glass
Resolución panel 1.280 x 720
Procesador Qualcomm Snapdragon S4 a 1,5 GHz
GPU Adreno 225
RAM 1 GB
Almacenamiento 16 GB (no ampliable)
Conectividad GSM/GPRS/EDGE 850/900/1800/1900 MHz
HSPA/WCDMA 850/900/1900/2100 MHz

802.11 b/g/n
Bluetooth 3.1
NFC
Cámara trasera 8 MP con autoenfoque, f2.0, objetivo de 28 mm, flash LED
Cámara frontal 2,1 MP, f2.0
Grabación de vídeo 1080p
Sensores Brújula digital, sensor de proximidad, sensor de luz, G-Sensor
Batería 1.800 mAh
Medidas 132,35 x 66,2 x 10,12 mm
Peso 130 gramos
Prestación especial Tile de información exclusivo de HTC, Beats Audio
Contenidos estuche Auriculares, cables de carga
Precio 599 euros

Rendimiento, autonomía y llamadas


Entramos por fin en uno de los apartados más delicados. El 8X no es un teléfono más con Windows Phone 8, es el teléfono oficial de Windows Phone 8. No sabemos muy bien cómo consiguió HTC mojarle la oreja a Nokia (y estamos convencidos de que en Espoo rabiaron hasta ver las estrellas cuando se enteraron), pero semejante privilegio conlleva implícita una enorme responsabilidad. No sólo HTC estaba obligada a crear un móvil competitivo, sino que debía dejar bien alta la bandera por su propio bien y el de la plataforma. Sin medias tintas. La buena noticia es que lo ha conseguido; la menos buena, que dadas sus especificaciones técnicas tampoco estamos hablando de algo superlativo.

A nivel técnico, la base del HTC Windows Phone 8X es esencialmente la descrita por Microsoft para los terminales WinPho8 de gama alta: un procesador Snapdragon S4 a 1,5 GHz y 1 GB de RAM. Este binomio, que también podemos encontrar en el Lumia 920, se acompaña para la ocasión con una pantalla Super LCD 2 de 4,3 pulgadas y 1.280 x 720 píxeles, 16 GB de memoria interna no ampliable, una cámara trasera de ocho megapíxeles y una batería de 1.800 mAh que puede llegar a sorprender... por más de un motivo.


Lo más importante y también lo más evidente es la extraordinaria fluidez de Windows Phone 8 en este teléfono. No es algo que deba sorprendernos, puesto que Windows Phone 7.5 ya volaba incluso en los terminales más económicos, dando sopas con honda a teléfonos con "antenitas" mucho más caros (otra cosa bien distinta era el rendimiento de las propias aplicaciones, en ocasiones puramente pasable), pero es que la nueva generación de procesadores Snapdragon hace que todo parezca acelerado. Las transiciones, el renderizado de los iconos... es imposible encontrar la más mínima pega a la usabilidad del Windows Phone 8X. Con esto dicho, nuestro terminal de pruebas dio algún que otro problema, con reinicios esporádicos y un tropiezo extraño por parte de la aplicación de cámara, que en una ocasión se negó a arrancar después de cerrarse sin previo aviso. Estos problemas deberían haber sido resueltos con la última primera actualización del sistema.

Si hablamos del rendimiento en aplicaciones, la mejora frente a teléfonos anteriores es francamente notoria. Basta con abrir un programa en un teléfono 7.5 frente al Windows Phone 8X para ver que no hay color. Incluso las aplicaciones viejas y no optimizadas resultan mucho más veloces. También es muy apreciable la mejora de rendimiento en el navegador web, que ya no se atraganta por más GIFs de gatitos que haya en una página y básicamente pulveriza los registros de toda la tropa Mango.

Un punto en el que considero que es necesario incidir es el dispar resultado obtenido con su batería. Por algún motivo que no hemos conseguid aclarar, el Windows Phone 8X perdió toda la carga de una batería (la primera que hicimos) en menos de 8 horas. Fue dejar el teléfono totalmente cargado un día por la noche y encontrarlo muerto a la mañana siguiente, a pesar de que todas las aplicaciones estaban cerradas y el Bluetooth desconectado. Esta ocurrencia ha sido detectada en otros teléfonos con Windows Phone 8, así que no sabemos si se trata de un componente común o de un fallo de software. Lo que sí sabemos es que después de varias cargas el rendimiento se estabilizó, y con un uso elevado como dispositivo de navegación y reproductor musical, la batería llegó a durar casi tres días completos, dejando el WiFi encendido y el Bluetooth apagado. Me parece una cifra bastante aceptable considerando lo que se ve por ahí. Si tu batería te da problemas, prueba a cargar y descargar varias veces el teléfono antes de ponerte histérico.


Nokia
Lumia 900
HTC
Titan
Nokia
Lumia 820
Nokia
Lumia 920
HTC
Windows Phone 8X
WP Bench 89,6 96 240,04 234,51 220,28
SunSpider 6.852 6.500 1003,7 920,8 902,8
*SunSpider: las puntuaciones más bajas son mejores


Software


Posiblemente este sea el punto que menos trabajo nos cueste analizar. La falta de personalización de Windows Phone ha hecho que HTC, que curiosamente se hizo famosa por sus personalización de Windows Mobile, se quede prácticamente sin opciones a la hora de aportar su punto de originalidad a su estrella WinPho. Las aplicaciones exclusivas disponibles son realmente escasas (el típico conversor de unidades y la no menos típica linterna serán las más usadas), y a falta de Sense, hay un baldosín especial que muestra un reloj sobredimensionado junto a la temperatura. Haciendo clic en él podemos acceder a una sección de noticias, los valores de la bolsa y la predicción meteorológica.

Técnicamente el grueso de las novedades de software incorporadas en el Windows Phone 8X son las propias del sistema operativo, del que ya te hablamos en mayor detalle aquí.


Cámara y multimedia


A diferencia de la mayoría de los teléfonos WinPho de primera generación, el Windows Phone 8X incorpora una cámara frontal para ofrecer así compatibilidad con las videoconferencias de Skype (en formato de gran angular, además), aunque probablemente usarás más a menudo su sensor trasero de ocho megapíxeles. Su óptica de 28 mm y f2.0 puede proporcionar resultados sorprendentemente buenos bajo una buena iluminación natural o incluso también en lugares con luz artificial, aunque en ese caso normalmente se hace necesario acudir a los parámetros de configuración (que no son muchos). Como es habitual, tan pronto como cae la noche la calidad de la imagen se echa a perder. Los mejores resultados los hemos obtenido tirando fotos por la mañana bajo el sol, aunque también es destacable la calidad obtenida en modo macro (ahora bien, prepárate para luchar hasta conseguir el enfoque que buscabas). Llama la atención que HTC no haya querido exprimir realmente las posibilidades de la cámara de Windows Phone 8 con una suite de "modos" como sí ha hecho Nokia.


Galería | 18 Fotos

HTC Windows Phone 8X, fotos de ejemplo



La calidad de vídeo es aceptable, pudiendo grabar a 1080p y 30 FPS. No tiene la mejor captura que hemos visto, pero tampoco es la peor; cumple su función y lo hace con buena voluntad, gracias al potente hardware incluido en la nueva generación de teléfonos WinPho. Dispara rápido, guarda igualmente deprisa y reproduce con premura. Las únicas pegas reales que podemos sacarle es que el audio resulta bastante pobretón, especialmente en entornos ruidosos, y que la calidad de imagen se desploma por la noche, como por otra parte es habitual.


No podemos terminar este apartado sin hacer referencia al sonido. HTC ha incorporado Beats Audio también en sus nuevos teléfonos Windows Phone, consiguiendo canciones con bajos potentes y bien separados. En comparación con modelos antiguos como el HD7, la música suena más potente, más llena, con mayor pegada. Los tonos son generalmente claros y separados, aunque todo depende del tipo de música que escuches. Si no te gusta el efecto conseguido, puedes desactivarlo directamente desde las opciones del teléfono. Por algún motivo da la impresión de que si se desactiva la opción Beats, la música no sólo suena más baja, sino más tenue, como si se hubiera grabado en una caja de cerillas. Salvo que seas un purista y escuches artistas o géneros claramente incompatibles con el procesamiento de Beats, posiblemente no querrás desactivarlo.

Con esto dicho, los 16 GB de memoria integrados se harán algo cortitos si eres de los que se llevan toda la colección de discos a cuestas. Afortunadamente Windows Phone ya permite mover archivos con copiar y pegar, así que organizar tu música será coser y cantar.


Conclusión


Por un momento hemos sentido la sensación de que, con el Windows Phone 8X, HTC es el hijo pródigo que regresa a la casa del padre, pero lo cierto es que nunca la abandonó del todo. Su apoyo a las versiones móviles de Windows siempre ha sido notable, pero nunca esperábamos que pudiera convertirse en el fabricante de los teléfonos oficiales de Windows Phone. Los de Redmond no pueden conceder un honor tan elevado a la ligera, y tras pasar unas cuantas semanas con el Windows Phone 8X, tenemos claro que es un teléfono con un rendimiento tan sólido como las sensaciones que transmite en la palma de la mano.

Llegados a este punto es importante hacer una distinción importante. Aunque técnicamente el Windows Phone 8X es el teléfono más avanzado de HTC dentro de su catálogo WinPho, no nos atreveríamos a decir que es el buque insignia del sistema operativo. Más bien es su estandarte, el producto con el que HTC y Microsoft han marcado el listón a superar dentro de los móviles WinPho de gama alta.


Por sus características y prestaciones, el Windows Phone 8X es la viva representación de las posibilidades del nuevo sistema operativo móvil de Microsoft. Tan sólo echamos en falta una ranura microSD para redondear el conjunto, aunque sus 16 GB de memoria no serán insuficientes para la mayoría de los usuarios. Sin ser perfecto, el Windows Phone 8X es casi redondo, y la opción ideal para todas esas personas que quieren un teléfono WinPho de gama alta, cómodo y sin sacrificar características. Este cuidado equilibrio es su mayor virtud.

El Windows Phone 8X tiene un precio libre de 599 euros, aunque buscando en internet se puede encontrar desde 499 euros dependiendo del color.

Análisis: HTC Windows Phone 8X