Jolla Sailfish OS
Aunque ahora mismo toda la atención de los medios se concentra en los smartphones de más alta gama, con sus procesadores de cuatro núcleos y copiosas cantidades de RAM, se está librando en las sombras una silenciosa batalla por hacerse con las partes media e inferior del mercado. Firefox OS y Sailfish se posicionan como serias alternativas frente al dominio de Android, y nuestra amiga Myriam ha podido pasar unos minutos jugando con la estrella de Jolla.

Sailfish, como ya te hemos contado en ocasiones anteriores, es un sistema operativo basado en Mer, a su vez un fork de MeeGo con Qt, que ofrece soporte tanto para dispositivos ARM como x86. Ahora mismo sus miras están puestas en China, pero más adelante esta compañía formada por ex-nokios quiere cruzar la Gran Muralla para probar suerte en otros mercados. Uno de los detalles más interesantes de Sailfish es su sistema de control táctil, que combina los barridos de MeeGo con los gestos de BB10 para crear una experiencia notablemente distinta a otras alternativas actualmente disponibles en el mercado. Para la demo, Jolla proporcionó un Nokia N950 de desarrollo; una plataforma más que adecuada considerando que muchos de sus programadores formaban parte del equipo de MeeGo.

Un vistazo a Sailfish OS

Ver todas las fotos

13 FOTOS



Lo primero que habrás visto en el vídeo demostrativo que tienes sobre estas líneas es que la pantalla de bloqueo muestra la hora en la parte baja y los iconos de notificación a los lados. Los desplazamientos están acompañados por una pequeña vibración que te ayuda a sentir en tus dedos la selección. Esencialmente Sailfish se controla sin botones físicos o capacitivos de ningún tipo; casi todas las órdenes se ejecutan sobre la propia pantalla y con un único dedo. El teléfono se desbloquea deslizando la pantalla hacia arriba, mientras que las opciones se seleccionan bajando un menú desplegable y levantando el dedo cuando las tienes "enfocadas".

Los cuatro iconos principales de la pantalla principal, básicamente tus aplicaciones favoritas, son configurables por el usuario, dejando el espacio superior para una serie de tarjetas que representan las aplicaciones que se estén ejecutando en ese momento. Básicamente, la pantalla de inicio es un gran administrador de tareas. Más convencional es el menú en el que se almacenan el resto de las aplicaciones, depositadas en la típica rejilla. Para lanzarlas basta con tocarlas, mientras que la acción de retroceso se ejecuta moviendo el dedo de izquierda a derecha. Dado que los menús de opciones son parcialmente desplegables, Jolla ha integrado en Sailfish un "medidor de profundidad" que indica tu posición relativa en el menú.


Una vez dentro de las aplicaciones, hacer un barrido de derecha a izquierda despliega el menú de aplicaciones. Si te desplazas hacia atrás con un deslizamiento en dirección contraria, la aplicación se almacena en forma de tarjeta en la pantalla principal del teléfono. Estas tarjetas pueden ser personalizadas por los desarrolladores para mostrar la interfaz y controles de la aplicación (piensa por ejemplo en fotos para un cliente de mensajería o botones de reproducción para software multimedia).

Por último, cabe destacar la posibilidad de personalizar el "ambiente" de Sailfish OS. Así como otras plataformas permiten configurar las pantallas de bloqueo e inicio con una imagen tomada de la galería, Sailfish cambia el color de la propia interfaz de forma automática e incluso las fuentes y los menús para que sean más uniformes con el fondo escogido. Todo ello se realiza con razonable suavidad pese a que el N950 y su corazón OMAP ya se han quedado bastante desfasados para lo que se puede encontrar hoy mismo en el mercado, y aunque algunas aplicaciones todavía petardean (Myriam nos cuenta que la aplicación de cámara daba problemas al arrancar), deja entrever el potencial de Sailfish como sistema operativo para teléfonos relativamente modestos.

¿Conseguirá hacerse un hueco en un panorama cada vez más dominado por Android? Esa es una pregunta difícil de responder, pero qué duda cabe de que su peculiar concepto supone un agradecido soplo de aire fresco.

11 COMENTARIOS

Un detallado vistazo a Sailfish OS, la reinterpretación de MeeGo según Jolla (¡con vídeo!)
Suscribir a estos comentarios

Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)