Nanos y micros es un recopilatorio semanal en el que recogemos esas noticias pequeñas y curiosas que se escaparon durante la semana y que ahora te traemos para que no pierdas el hilo de la actualidad tecnológica.

Nanos y micros, primera edición


Uno de los videojuegos más conocidos de la historia pretende dar el salto al mundo real en los próximos meses. Así lo ha anunciado Hasbro tras llegar a un acuerdo con Tetris Company LLC, la firma que posee los derechos del videojuego de los bloques que llegará en agosto en forma de juegos de mesa, según ha podido informar la propia distribuidora. Serán dos juegos los que lleguen a las tiendas, uno basada en el famoso BOP IT! y otro en el conocido Jenga, aunque tendremos que esperar un poco más para conocer el resto de detalles del lanzamiento. Leer
Posiblemente unos de los vehículos más legendarios de la historia del cine sea el DMC-12 de DeLorean. La máquina del tiempo más famosa del mundo del celuloide tiene sin embargo otras habilidades, y si no te lo crees, echa un ojo al siguiente vídeo, en el que podrás ver una versión hovercraft que se ha encargado de amenizar las vistas del Golden Gate de San Francisco. Leer
Las cámaras de acción están empezando a tener un gran número de seguidores, especialmente aquellos amantes de los deportes de riesgo, así que era cuestión de tiempo para que un fabricante se animara a crear un accesorio con el que poder conseguir estas capacidades con tu teléfono móvil. Pero lejos de quedarse en una simple carcasa rugerizada, lo que propone G-Form con la G90 es ofrecer la mejor ergonomía y comodidad, y para ello ha incluido una lente con ángulo de 90 grados con la que reorientar el objetivo del teléfono. Leer
Tras muchas horas de dedicación y una gran colección de juguetes, jonasonsMovies ha versionado la película de Toy Story al completo mediante la técnica de Stop-Motion. El vídeo, que puedes ver en YouTube (dura 1 hora y 20 minutos), recrea con total fidelidad las escenas de la película con un simpático toque amateur. Leer
Los consumibles utilizados para la impresión 3D pueden llegar a suponer un gasto considerable si tenemos en cuenta las innumerables impresiones fallidas que se producen, así que Filabot quiere solucionar este problema con un método que recuerda a una planta de reciclaje. Su idea no es otra que aprovechar los diseños defectuosos y todo tipo de plásticos (desde botellas de refrescos hasta envases de leche) para reutilizarlos y crear bobinas de filamentos a coste cero. Leer

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