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Sony Xperia Z, análisis

Sony Xperia Z, análisis
Pisando fuerte y a por todas. Así llega el Xperia Z al mercado. Este terminal ideado por Sony fue presentado en el CES 2013 -donde de hecho ya pudimos pegarle un primer repaso en condiciones-, y desde entonces no veíamos el momento de que cayera en nuestras manos para probarlo a fondo y contarte mucho mejor los detalles de su hoja de cualidades. Un diseño exquisito, maquinaria potente y prestaciones de carácter propio (como son su resistencia al agua, el vídeo HDR y un control inteligente de energía) son las armas que trae este nuevo Xperia para lugar en el mercado.

¿Serán suficientes para convencer a los más exigentes? La respuesta como siempre la encontrarás en nuestro detallado análisis, justo tras el salto. Que lo disfrutes.

Galería: Sony Xperia Z



Un repaso en vídeo



[Música: Grapes - I dunno, CC 3.0]

Diseño: Elegancia por los cuatro costados



Qué vamos a decir del Xperia Z que no te hayamos contado ya. Este teléfono de 5 pulgadas llama poderosamente la atención nada más tenerlo en la mano gracias al uso del cristal templado, material que recubre prácticamente la totalidad del teléfono. Es por ello que la primera sensación al verlo es la de un acabado sencillamente perfecto y muy trabajado, donde todas las caras se encuentran perfectamente selladas y donde ningún puerto queda a la vista. Esto tiene su explicación: el Xperia Z cuenta con los certificados IPX5/7 e IP5X, o lo que es lo mismo, es resistente al agua y al polvo, lo que irremediablemente provoca que todo su cuerpo se presente lo más "cerrado" posible.

Pero comencemos por el principio. En su cara frontal nos encontramos con un panel que reina en toda la parte delantera del smartphone y en el que tendremos acceso a sus botones táctiles de control, la cámara frontal, el altavoz y el micrófono. Su espalda también está protagonizada por un gran cristal en el que se dan cita la cámara -a ras de superficie-, el flash LED y otro micrófono complementario en su zona superior, el logo XPERIA en el centro, y toda la ristra de logos y números legislativos en la parte inferior. A pesar de nuestro declarado amor por su diseño, tras este sucinto repaso ya tenemos que avisarte de una pega: la ínfima separación entre los citados paneles y los propios bordes del teléfono resulta todo un filón para la acumulación de polvo, al igual que los mencionados micrófono y altavoz delanteros, ya que ambos dibujan dos "profundos" huecos en la superficie donde se alojan estos elementos.


Pasamos a los laterales y posamos primero nuestra atención en el lado izquierdo. En él se emplazan los accesos a la tarjeta de memoria (microSD) y el conector microUSB, ambos debidamente cubiertos con sus solapas de protección -para abrirlas necesitas introducir la uña por unas discretas aperturas. La zona superior muestra un planteamiento similar aunque con la presencia únicamente de un puerto, el de 3,5 mm. Este es quizás el que más nos molesta que se encuentre tapado, y es que resulta un poco molesto tener que abrir y cerrar la solapa continuamente cada vez que quieras conectarle unos auriculares, además del miedo que nos invade de que finalmente ceda su agarre por el propio uso.

Mientras que en su parte inferior no existe ningún conector reseñable, en el lado derecho, punto final de nuestro recorrido, tenemos unas cuantas paradas interesantes. En primer lugar, en la parte más alta se aloja la solapa que da acceso a la tarjeta microSIM. Un consejo: No intentes apretar hacia dentro la bandeja de la tarjeta para sacarla -puede ser lo primero que se te ocurra por la colocación que tiene; el truco está en engancharla por abajo y tirar hacia fuera.


Justo a continuación encontramos el botón de encendido/bloqueo, el único que destaca en toda la uniformidad del diseño, debido a su destacado relieve y a su color en aluminio plata. Este resulta de buena pulsación, además de ser fácil de encontrar a tientas -algo que si mal no recuerdas, criticamos cuando probamos el Xperia T; nos han debido leer (guiño, guiño). Sobresaliendo de la superficie aunque de forma muchísimo más discreta se encuentra también la barra de control de volumen, en este caso algo más difícil de reconocer con solo pasar el dedo. Casi rozando la esquina nos encontramos con un altavoz y un hueco para el agarre de una correa –algo que no casa mucho con el elitista aspecto de teléfono pero que Sony ha querido introducir para que podamos darnos chapuzones con él sin miedo a perderlo.

En cuanto a la localización del altavoz, tenemos ciertas reservas. Y es que, como seguro que te habrá pasado, es muy habitual que al poner el smartphone en horizontal lo agarremos por las esquinas, algo que en este gigantón provoca que tapemos el altavoz con el dedo.

En líneas generales podemos decir que el teléfono es cómodo al agarre -todo lo que una pantalla de 5 pulgadas puede permitir, ojo-, aunque siempre puede existir riesgo de resbalón por culpa del cristal. Pese a ello, es cierto que no hemos tenido mucho problema con este último aspecto, así que puede ser más un "miedo aprendido" que una realidad tangible. Juegan además en este buen equilibrio dos factores importantes: su buen peso (146 gramos) y su grosor, unos 7,9 mm que se agradecen (y mucho).


Pantalla: Mobile BRAVIA Engine 2 te conquistará



Teniendo una imponente pantalla de 5 pulgadas, no podíamos hacer otra cosa que dedicarle un apartado donde estudiarla más a fondo. El panel del Xperia Z es un cristal LCD-TFT con una resolución de 1.920 x 1.080 píxeles. Su densidad de pantalla se sitúa en los 443 píxeles por pulgada, la más alta vista hasta ahora pasar por nuestra mesa de análisis -aunque, por desgracia, imperceptible tan siquiera al ojo humano. Esto sin duda se traduce en una visualización realmente buena, con trazos bien definidos y una calidad más que satisfactoria a la hora de hablar de precisión de imagen.


La guinda del pastel la pone la tecnología Mobile BRAVIA Engine 2 de la casa, capaz de analizar de manera inteligente el contenido que se muestra en nuestro teléfono para ajustar la imagen en términos de contraste (oscurece ligeramente las partes más oscuras para resaltar los detalles), calidad de color y ruido (disminuyéndolo, claro). Era difícil por tanto no lograr el objetivo de Sony: una pantalla amplia que invite de manera inevitable al consumo multimedia -aprovechamos para señalar que el volumen y buen hacer de su altavoz acompañan en sintonía.

Sin embargo no todo iba a ser un camino de rosas y, de hecho, la pantalla del Xperia Z no alcanza por desgracia el sobresaliente a pesar de haber hecho tan bien los deberes. ¿La razón? Los pobres ángulos de visión, algo que choca aún más al espectador si cabe teniendo en cuenta el mimo que Sony ha dedicado precisamente a su panel. Los colores se degradan mucho cuando no estamos mirando de frente la pantalla, algo que si bien no debería ser razón para impedirte hacerte con esta mala bestia, debemos avisarte por aquí.


Detalles técnicos



Como siempre, antes de meternos en faena, te ofrecemos un repaso breve y esquemático de las principales prestaciones técnicas de este smartphone. Echa un vistazo a la tabla que tienes a continuación.


Sony Xperia Z
Sistema operativo Android Jelly Bean (4.1.2)
Pantalla 5 pulgadas
Tecnología TFT
Sony Mobile BRAVIA Engine 2
Cristal mineral con lámina resistente a arañazos
Resolución panel 1.920 x 1.080
Procesador Quad-core Qualcomm APQ8064+MDM9215M a 1,5 GHz
RAM 2 GB
Almacenamiento 16 GB
Tarjeta SIM microSIM
Redes HSPA+, GSM GPRS/EDGE, LTE
Conectividad HSDPA y LTE
NFC
Cámara trasera Sensor Exmor RS de 13 megapíxeles con zoom de 16 aumentos, enfoque automático, modo Ráfaga, HDR, detección de caras y sonrisas, función Panorama y flash LED
Grabación de vídeo 1080p a 30 fps con estabilizador de imagen, modo HDR, permite fotos durante la grabación
Cámara delantera Sensor Exmor R de 2 MP y con grabación a 1080p
Sensores GPS, GLONASS, acelerómetro, brújula digital, proximidad, giroscopio, barómetro
Autonomía
estimada
En conversación: hasta 11 horas
En espera: hasta 550 horas
Prestaciones especiales Modo de batería Stamina
Certificados IPX5/7 (resistente al agua) e IP5X (resistente al polvo)
Medidas 139 x 71 x 7,9 mm
Peso 146 gramos
Precio 669 euros


Sistema operativo e interfaz: Android con toque Sony



No podemos contarte mucho por aquí que no sepas ya a estas alturas de los equipos móviles de Sony. La casa ha decidido de nuevo, como es lógico, imprimir su sello con la introducción de su interfaz personalizada, un entorno que, por suerte para los más puristas, no resulta demasiado intrusivo o molesto dentro del esquema androide. Contamos además con la presencia de aplicaciones propias de los japoneses como Walkman (el reproductor musical), Películas (su nombre lo dice todo), Coche Sony (navegador GPS) o Socialife (donde se reúnen los principales feeds de nuestras redes sociales).


Lo que nos resulta algo más incómodo, sin duda,es que este smartphone se permita el lujo de salir al mercado sin llevar la última versión de su SO, un movimiento que parece haberse convertido en una mala costumbre en casi la totalidad de terminales que se lanzan al mercado. Imaginamos que será cuestión de echarle un poco de paciencia, pero no deja de ser una lástima que Sony haya dejado a su buque insignia con Android 4.1.2.

Como habrás apreciado en el vídeo-repaso, las transiciones se suceden de manera cómoda y el acceso a los principales parámetros de acción tienen, cómo no, hueco en la misma barra de notificaciones del equipo (con presencia del botón de Ajustes, algo que agradecemos y mucho). En la pantalla de bloqueo se deja además movimiento de maniobra para acceder directamente al reproductor musical y a la cámara de forma más rápida, lo que nos permite acceder a dos funciones importantes del teléfono con el simple deslizamiento de nuestro dedo.

Para que eches un mejor vistazo al entorno del terminal, te dejamos a continuación algunas capturas de su interfaz.



Rendimiento y autonomía



El Xperia Z cuenta con los ingredientes necesarios para garantizar un buen rendimiento. Como habrás repasado en la tabla mostrada unas líneas más arriba, el teléfono disfruta de un procesador cuatro núcleos Qualcomm APQ8064+MDM9215M Krait a 1,5 GHz y con 2 GB de RAM, suficientes sin duda para obtener una respuesta rápida y la fluidez entre aplicaciones suficientes para una experiencia más que satisfactoria.

Sin duda estas positivas vibraciones se dejan llevar por el buen hacer de su pantalla, un imponente panel que además de ser una delicia para los ojos, responde, como ya te contábamos antes, de forma más que satisfactoria al contacto de nuestros dedos. En definitiva, se trata de un combo perfecto en el que el disfrute multimedia se convierte sin duda en una de las mayores excusas para echarle mano a este equipo.

Es posible que entre sus prestaciones técnicas te haya chocado un poco su memoria interna. La verdad es que 16 GB como única versión de almacenamiento se antoja sin duda limitada. Sony sin embargo salva los muebles como puede gracias a la presencia de una ranura para tarjetas microSD, lo que te dará algo más de espacio para que este hándicap no sea ningún problema para ti.

No todo van a ser alabanzas. También nuestro protagonista de análisis ha pasado con nota sobresaliente nuestros exámenes de benchmark. A continuación verás así una tabla en la que se muestran los resultados obtenidos por este Xperia Z tras el pase por algunas de las pruebas más conocidas en el mundo androide, y en la que por supuesto podrás también comprar los datos ya registrados de otros terminales pasados por nuestra mesa de análisis. Saca tus conclusiones.


Sony
Xperia Z
Sony
Xperia T
Nexus
4
Samsung
Galaxy S III
Linpack (multithread) 500,921 190.154 --- 157.23
Quadrant 7.674 4.536 5.704 5.233
Vellamo 2.194 1.760 2.426 2.040,6
AnTuTu 17.525 9.806 11.455 9.770
SunSpider 0.9.1 (ms)* 1.884 1.667,2 1.030 1.943,9
CF-Bench 17.752 9.473 15.310 13.110
*SunSpider: las puntuaciones más bajas son mejores


No pasemos al siguiente apartado sin detenernos unos minutos en su autonomía. Como bien sabes, el Xperia Z dispone del llamado modo STAMINA, una función propia de Sony que se encarga de gestionar las conexiones del teléfono en stand by para consumir lo menos posible. Como se trata de un modo opcional y hablaremos de él en un apartado diferente, ahora nos centraremos simplemente en comentar el aguante de este bicho de 5 pulgadas, digamos que, "en condiciones normales". Con una batería de 2.330 mAh no reemplazable, este smartphone es capaz de aguantar una jornada laboral siempre y cuando no se abuse demasiado de él. Para que te pongas en situación, nos referimos al uso de WiFi, la recepción de emails por push y notificaciones de apps varias, la realización de algunas fotos y la navegación por internet.

El Xperia Z por tanto logra unas marcas similares a otros teléfonos del mercado situados en su rango, aunque siempre podrás hacer uso, claro está, de alguna de las tres opciones ofrecidas para ahorrar: la citada STAMINA, el modo Batería baja, que desactiva y ajusta determinados parámetros elegidos por el usuario cuando se encuentra por debajo del 30% de vida; y el llamado 'Wi-Fi según ubicación', que activa automáticamente el WiFi solo cuando está cerca de una red guarda previamente en el teléfono.

Cámara: El HDR, ¿el rey de la fiesta?



Uno de los ingredientes más interesantes de este Xperia Z es sin duda la cámara. El terminal monta el esperadísimo sensor Exmor RS que ya pudimos conocer hace unos meses, un captor en versión de 13 megapíxeles que promete imágenes nítidas, con gran rendimiento en situaciones de poca luminosidad y un novedoso modo de grabación en HDR. Lo cierto es que no podemos negar la evidencia: los resultados son espectaculares en cualquiera de las situaciones, con fotografías de gran detalle y controlando perfectamente los niveles de ruido.


A la hora de arrancar la aplicación Cámara, nos encontramos con el típico menú en pantalla de la marca, con ajustes como el modo de captura, exposición, HDR, flash y configuraciones avanzadas, bien ordenadas y sin molestar a la hora de previsualizar la imagen. Sorprendentemente, este modelo ha prescindido de un elemento extremadamente característico en los terminales con aspiraciones fotográficas del fabricante; hablamos, cómo no, del botón de disparo dedicado. Un componente que se echa muchísimo en falta a la hora de tomar fotografías, más aún cuando tenemos en nuestras manos un sensor de esas capacidades que pide a gritos un enfoque previo antes del disparo, y no métodos táctiles con los que desestabilizar el agarre del terminal. Esta ausencia se debe probablemente al nivel de sellado del equipo (es posible que no hayan querido abusar de número de botones sumergibles), aunque eso sí, no han dudado de dotar de funciones de zoom al sencillo selector de volumen.

Este modo de aumento de focal aprovecha las dimensiones de los 13 megapíxeles para realizar recortes a tamaño real y aplicar de paso una estabilización digital para controlar las vibraciones (la cual funciona francamente bien). Podríamos decir que intenta rivalizar así con el estabilizador del PureView de Nokia, aunque evidentemente no son lo mismo.


En cuanto al modo HDR, quizás aquí tengamos ciertas reservas sobre los resultados. No diremos que no se aprecien, pero desde luego, milagros no deberías esperar de esta potente cámara. A la hora de realizar capturas fotográficas, notamos una mejora en los contrastes de luz que ayudan a conseguir una imagen superior -podrás comprobarlo en la galería-. A la hora de grabar vídeo, sin embargo, el efecto es inferior, siendo la diferencia casi imperceptible respecto a un vídeo tomado sin este "celebrado" modo.

Se vuelve a corroborar por tanto nuestras primeras impresiones recogidas durante el CES, quedando patente que no obtenemos el mismo resultado de procesamiento de imagen con este modo a la hora de capturar imágenes fotográficas que cuando realizamos una grabación de vídeo.

Te dejamos a continuación un par de tomas de ejemplo para que lo compruebes por ti mismo.



Prestaciones especiales: Certificados de resistencia y modo STAMINA



Si por algo destaca este elegante teléfono, además de por su pulido diseño y su grabación HDR, es por dos interesantes cualidades muy remarcadas por Sony: su sorprendente resistencia y su gestión inteligente de la batería.

En cuanto a la primera prestación, referente a los certificados IPX5/7 e IP5X, estos confieren al teléfono la suficiente resistencia para aguantar estoicamente el polvo y, lo que resulta más sorprendente y llamativo, las inmersiones acuáticas. El Xperia Z puede así ser sumergido en agua durante media hora, de manera que los derrames accidentales nunca tendrán que ser un disgusto para los poseedores del teléfono.


Que sea capaz de aguantar los chapuzones no significa -ojo a esto- que su uso bajo el agua sea ideal. Y es que, aunque hemos conseguido por ejemplo twittear bajo la ducha, escribir en el teclado no fue tarea fácil, observando que la respuesta de la pantalla no resulta tan fina como cuando el teléfono está seco. Un comportamiento deficientemente similar hemos encontrado también al sumergir el Xperia en un jarrón o vertiendo agua sobre él: el contacto del líquido activa la pantalla indistintamente, abriendo aplicaciones o lanzando menús, e incluso llega a dejarla K.O., no ofreciendo respuesta a nuestros dedos hasta que no hemos pasado una bayeta por encima.

No queremos con esto quitarle mérito a una de las prestaciones estrella del Xperia Z, pero sí debemos dejarte clara su función: es resistente al agua, sí, pero su uso bajo ella dista de ser perfecto. Cuidado con eso.

La otra función que también llamó nuestra atención desde que fue presentado en el CES ha sido sin duda el modo STAMINA. Gracias a él, el teléfono es capaz de aumentar el aguante de su autonomía hasta cuatro veces, gracias al empleo de un gestor inteligente que se encarga de apagar todas nuestras apps cuando el teléfono está en reposo. En nuestras pruebas, hemos logrado tener el smartphone 3 días, 6 horas y unos 50 minutos sin necesidad de echar mano del enchufe. Durante este tiempo hemos recibido notificaciones de varias redes sociales, descargado el correo, realizado fotos, navegado por internet, reproducido vídeos y hasta alimentado a una mascota virtual -hey, no nos mires así.


La batería por tanto se ve notablemente mejorada con este modo introducido por Sony, aunque claro está, esta inyección de autonomía tiene su sacrificio: mientras estemos en este modo, y a menos que digamos lo contrario seleccionándolo deliberadamente en su "lista blanca", no recibiremos notificaciones (ni sonoras ni por LED) de nuestras apps o avisos de correos entrantes, ya que el WiFi y los datos móviles quedarán deshabilitados. Los más enganchados deberán tenerlo en cuenta. Por su parte, las llamadas entrantes, SMS y ciertas notificaciones de aplicaciones de Sony sí seguirán activas, así como el aviso de batería baja.


Conclusión



No nos tiembla el pulso al escribir que Sony ha creado, a nuestro juicio, el smarpthone más elegante y atractivo que jamás ha visto su catálogo, algo que sin duda puede lograr hacerle ganar bastantes puntos de cara a la competencia de alta gama. Si a un diseño de 10, unas cualidades técnicas potentes que ofrecen un rendimiento más que óptimo y una pantalla que enamora por dimensiones y calidad, logramos toparnos con uno de los teléfonos más interesantes que salen esta primera mitad del año al mercado.

Sony además ha logrado con este Xperia dar un golpe sobre la mesa y demostrar algo que seguro que incomoda a la competencia: el diseño *no* está reñido con la resistencia. Cuando pensamos en un teléfono capaz de resistir inmersiones acuáticas o al polvo, se nos vienen a la cabeza cacharros de 4 x 4 que si bien cumplen su función, distan mucho de ser elegantes, atractivos o, simplemente, delgados. Este modelo Z cuenta con un grosor de sólo 7,9 mm. Creemos que poco más hay que añadir.


Evidentemente, y como suele ocurrir, siempre hay cosas que se podrían pulir. Precisamente su condición de teléfono "aguanta-todo" obliga a que todos los puertos estén cerrados con solapa, algo que si bien puede agradecerse a nivel estético, resulta un poco molesto en la práctica a la hora de echar mano de puertos tan usados a veces como el de 3,5 mm. Los ángulos de visión de la pantalla tampoco nos convencen, una deficiencia, que como ya decíamos, queda aún más en evidencia debido al resto de buenas virtudes de su panel de 5 pulgadas. Respecto al cristal empleado en su diseño, ya sabes: para presumir, hay que sufrir, y los dedos marcados en su generoso cuerpo serán algo que te perseguirán siempre.

En cuanto a su precio, nada que nos sorprenda en exceso. Sí, es una cantidad indecente de dinero, pero no se sale de la línea de coste de sus compañeros de alta gama. Será una cuestión por tanto de que pille la oferta de turno con una operadora o que tu cartera se encuentre suficientemente relajada para esta inversión.

El Sony Xperia Z tiene un precio oficial de 669 euros y podrá adquirirse a partir del próximo 25 de febrero.



[Carlos Martínez colaboró en la realización de este análisis]

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